Opinión
Los muertos en accidente laboral ya no tienen quien les escriba
Quizá escribir consista precisamente en devolverles algo de humanidad a quienes el parte de sucesos ha reducido a una cifra. No inventarles una biografía, sino negarse a aceptar que su historia acabe en la medida de una caída
Distopías veraniegas (I): pues hace calor, sí
Si total el mundo está que arde. Arde el cielo y arden nuestras vidas. Pero por favor no perdamos el norte, siempre nos quedarán las reposiciones de Verano azul y la esperanza de que todo puede ir a mejor, con la sombra de que también puede ir a peor


