La Junta General de la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda (EMSV) de Toledo aprobó este viernes las cuentas anuales relativas al ejercicio de 2025. Lo hizo gracias a los votos favorables de los representantes de PP y Vox -que conforman el Gobierno municipal- y con el rechazo de PSOE e IU.
La oposición argumenta su negativa a dar luz verde a estas cuentas al no haber recibido hasta el momento de la votación de las alegaciones que presentó la propia empresa al Informe de Supervisión Continua Anual correspondiente al ejercicio 2025, ni de la respuesta que dio el interventor municipal a las mismas.
El contenido de dicho informe, realizado por el interventor municipal, ha sido objeto de polémica en las últimas semanas después de que el concejal de Vivienda y vicepresidente de la EMSV cuestionara sus principales conclusiones.
En concreto, el documento apuntaba que el resultado positivo de las cuentas se sustenta íntegramente en la reversión extraordinaria de 133.345 euros del deterioro contabilizado sobre la participación en Toletum Visigodo, S.L., sociedad que fue liquidada en el curso del ejercicio 2025”.
El interventor advertía en el citado informe que, de no ser por este ingreso "la EMSV habría registrado unas pérdidas de aproximadamente –11.000 euros en 2025, lo que confirma la existencia de un déficit operativo estructural que requiere medidas de corrección".
Sin embargo, la EMSV discrepó de dichas conclusiones y apunta que no presenta un déficit operativo estructural, sino que ha realizado "un ejercicio de transparencia contable para sanear deudas antiguas, anteriores al ejercicio 2024, manteniendo una posición financiera envidiable para afrontar nuevos proyectos de vivienda pública", según recogen en sus alegaciones la gerencia de la EMSV.
Tanto PSOE como IU pedían dejar la votación sobre la mesa hasta poder estudiar y analizar las alegaciones y la respuesta del interventor. La portavoz del PSOE, Noelia de la Cruz, reprocha en este sentido "falta de transparencia" y recrimina al equipo de Gobierno "poner en duda la imparcialidad del interventor" con las alegaciones que presentó a su informe.
De su lado, el portavoz de IU, Txema Fernández, ha insistido también en que "las cuentas no deberían aprobarse" hasta que dispusieran de dichos informes. "Eso condiciona lo que se aprobó en la modificación de las cuentas. No voté el presupuesto y no voy a votar las cuentas de la EMSV", añade.
Por su parte, el portavoz del PP, José Manuel Velasco, ha defendido que "las cuentas reflejan fielmente la situación financiera y mercantil según el Plan General de Contabilidad" y no entiende la negativa del PSOE a aprobarlas cuando sí lo ha hecho en otros ejercicios -durante el mandado del PSOE- en los que la empresa presentaba pérdidas.
En algunos ejercicios anteriores la EMSV tuvo pérdidas y la Intervención obligó a hacer un Plan de Viabilidad en 2012. Posteriormente amplió su actividad a los servicios en 2015 (con la gestión de sanciones) y modificó estatutos para darle cobertura. El Interventor no cuestionó las cuentas porque los ingresos eran recurrentes y aunque hubiese pérdidas puntuales había reservas suficientes.
Déficit operativo estructural
Ante las alegaciones presentadas por la EMSV al informe de supervisión, el interventor, que hizo entrega de su respuesta en la Comisión de Hacienda celebrada esta semana, subraya que "el resultado de explotación de la EMSV es negativo por segundo ejercicio consecutivo (–29.734 euros en 2025, frente a –442 euros en 2024), con tendencia a la ampliación del déficit operativo".
"El resultado neto positivo del ejercicio (122.385 euros) se sustenta íntegramente en la reversión extraordinaria del deterioro de Toletum Visigodo, ingreso de naturaleza no recurrente. Este déficit operativo estructural supone que la sociedad no cubre sus costes corrientes con sus ingresos ordinarios de explotación", precisa en su respuesta a las alegaciones.
Además, recuerda que el 86,2% de la cifra de negocios de la EMSV procede de encomiendas de gestión conferidas por el Ayuntamiento de Toledo, una "dependencia que elimina de facto la autonomía financiera de la sociedad y la expone a un riesgo de sostenibilidad en caso de reducción o interrupción del flujo de encomiendas municipales".
Por ello, insiste en que sería adecuado la aprobación de un plan estratégico que aporte una diversificación de ingresos y el compromiso plurianual del Ayuntamiento de encomiendas que garanticen el flujo de ingresos.
















