Palomarejos lleva años demandando un plan de rehabilitación para regenerar el barrio en dos ejes principales: el antiguo hospital Virgen de la Salud y la zona de Corea, que cuenta con 26 edificios con un total de 569 viviendas.
Para abordar el futuro de posibles actuaciones en estos enclaves, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Toledo ha mantenido una reunión con la Asociación de Vecinos La Voz del Barrio, que ha planteado sus principales necesidades.
El colectivo vecinal registró antes del verano una propuesta orientada a la recuperación integral de Corea, instando a aprovechar los fondos europeos y el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 para rehabilitar los edificios existentes sin necesidad de demolición.
Tras esta cita, el alcalde, Carlos Velázquez, se ha comprometido a estudiar la posibilidad de abordar una actuación de rehabilitación de viviendas en Corea, "una intervención que supondría un paso importante para mejorar esta zona y la calidad de vida de sus vecinos".
De esta forma, Velázquez da la espalda a la idea planteada por su concejal de Planeamiento Urbanístico, Florentino Delgado, que apuesta por demoler los bloques de vivienda en esta zona para construir nuevos edificios.
Delgado (Vox) ha expuesto su idea para Corea públicamente en los últimos meses, tanto a los medios de comunicación como a la asociación vecinal y a otros colectivos en un coloquio celebrado el pasado mes de junio. Sin embargo, no ha recibido el respaldo de su socio de gobierno del PP.
Tampoco contó con el apoyo de los representantes vecinales que se dieron cita en dicho coloquio, algunos residentes en la zona de Corea, construida a mediados del siglo XX y que actualmente enfrenta problemas de accesibilidad y eficiencia energética.
En este encuentro, Paco Arce, presidente de La Voz del Barrio, comunicó la propuesta que habían registrado en el Consistorio y con la que pedían al Ayuntamiento y a la Junta su implicación para impulsar un proyecto de rehabilitación para Corea.
En el escrito, el presidente de la asociación solicitaba también mantener una reunión con el alcalde -la que han llevado ahora a cabo- para establecer un calendario oficial que permita ejecutar estas actuaciones administrativas durante este año.

Mejoras estructurales, cohesión social y participación vecinal
Las edificaciones de Corea están compuestas mayoritariamente por bloques de tres y cuatro alturas sin ascensor y con viviendas de superficie reducida. Según la asociación vecinal, propietarios y residentes han manifestado en asamblea su voluntad de rehabilitar y dignificar sus hogares en lugar de demoler la barriada.
Así, el plan propuesto contempla mejoras estructurales como la instalación de ascensores, la rehabilitación de fachadas y la modernización de espacios públicos para evitar el desplazamiento de los residentes actuales.
Además, se contempla la creación de itinerarios accesibles, la renovación de la iluminación urbana, la adaptación interior de viviendas para mayores y un plan de realojo temporal en caso de ser requerido durante las obras.
Este modelo de intervención combina, además de la rehabilitación edificatoria y la mejora del espacio público, medidas de cohesión social y una activa participación de la comunidad vecinal.
Asimismo, la iniciativa busca alinearse con las normativas europeas y estatales de vivienda asequible para garantizar un entorno urbano más sostenible.
"Este proyecto constituye una oportunidad estratégica para avanzar hacia un modelo de ciudad más inclusivo, sostenible y socialmente justo", ha destacado la organización vecinal.
Por su parte, el Consistorio ha subrayado que el barrio de Palomarejos "tiene que recuperar actividad, servicios y oportunidades tras el cierre del Virgen de la Salud".
"Trabajamos para conseguirlo con actuaciones como ésta y con proyectos estratégicos como la transformación de la antigua Escuela de Enfermería en una residencia de estudiantes. Seguimos trabajando, de la mano de los vecinos, para devolver la vida a este barrio", destacan tras la reunión mantenida.
Derribo del antiguo hospital
Frente a las discrepancias entre la idea del concejal de Planeamiento Urbanístico y la propuesta vecinal, sí hay un mayor quorum para derribar el antiguo hospital Virgen de la Salud y poder construir viviendas en este solar.
Delgado apuesta por llevar una torre -"o dos"- de hasta 20 plantas que pueda albergar viviendas con protección pública -y otras de lujo, o incluso un hotel, para financiar en parte el proyecto-, oficinas o un aparcamiento subterráneo con capacidad para "más de 1.300 plazas de garaje".
Sin embargo, algunas voces vecinales discrepan de este proyecto "faraónico" que consideran que incluso podría suponer "un pelotazo" urbanístico, tal y como subrayó Paco Arce, que apuesta por dotar de viviendas públicas la parcela.
Mientras se define el futuro de este edificio, el Gobierno castellanomanchego sigue usando el mismo -sin que se lleve a cabo la reversión del mismo a través de la Tesorería General de la Seguridad Social- como plató para rodajes de series y películas.









