El Gobierno local de Toledo ha aprobado este jueves el inicio del expediente de contratación para renovar la concesión del servicio de transporte público, un trámite que llega con retraso puesto que la actuación adjudicación a Unauto concluye a finales de este año, lo que obligará a prorrogar el contrato actual.
El portavoz municipal, Juan José Alcalde, ha recordado que el contrato vigente se firmó en diciembre de 2016, y apunta que con este trámite se pone en marcha el procedimiento administrativo para garantizar la continuidad y renovación de uno de los principales y más cuantiosos servicios públicos de la ciudad.
"Hoy damos un primer paso fundamental para diseñar el transporte público de Toledo de la próxima década. Queremos un servicio moderno, eficaz, eficiente, sostenible y adaptado a las necesidades reales de los toledanos", ha destacado el portavoz, adelantando que la concesión volverá a ser de diez años.
Actualmente se ha aprobado el inicio del expediente, por lo que ahora deberá seguir los plazos administrativos correspondientes antes de la licitación y adjudicación definitiva. El Consistorio toledano contrató a la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid por 50.000 euros para que redactara los pliegos del nuevo contrato del autobús urbano de la ciudad.
Desde hace varios años se lleva poniendo sobre la mesa le necesidad de reordenar y modernizar este servicio, que cada año cuenta con mayor demanda, incorporando nuevas líneas o mejorando las frecuencias de otras, en una ciudad caracterizada por su dispersión geográfica y con un servicio que cobra por kilómetro recorrido.
Aunque durante el actual contrato se han impulsado algunas nuevas líneas -la última la 32- y se han modificado otras -en 2024-, no se ha llegado a plantear una nueva propuesta conjunta para reorganizar todo el servicio, que sigue manteniendo la estructura de sus líneas pese a un cambio tan significativo como fue la apertura del nuevo Hospital de Toledo en el barrio del Polígono.
Consulta y posibles propuestas
En este sentido, el verano pasado, el Consistorio abrió un formulario de consulta para recoger todas las propuestas, sugerencias e ideas que los ciudadanos quieran aportar para la redacción del nuevo contrato del servicio de transporte público urbano.
Aunque no se han publicado resultados con las principales demandas y conclusiones de dicho formulario, el concejal de Movilidad, Iñaki Jiménez, sí ha trasladado en distintas ocasiones algunas de las peticiones que habrían trasladado vecinos y vecinas.
Crear una nueva línea circular que una todos los barrios, aumentar frecuencias en horas punta y disminuir en las valle, reorganizar itinerarios para frecuentar vías por las que actualmente no se circula, reducir la subida de autobuses al Casco Histórico o impulsar lanzaderas son algunas de las ideas que ha plasmado el concejal que podrían concretarse en la nueva concesión.
En este sentido, el pasado mes de abril, los propios conductores de Unauto propusieron la necesidad de limitar o reducir la circulación de autobuses hasta la plaza de Zocodover durante fines de semana concretos o en momentos de alta afluencia.

La propia empresa que gestiona el servicio, que ha afrontado distintos problemas económicos en esta legislatura y un momento crítica tras la dana de 2023 que destrozó la mitad de la flota, también presentó su propuesta de mejora en el año 2018. En estos se han implementado algunas de las medidas que planteó -como la incorporación de microbuses para la línea 2- y otras se quedaron en papel mojado.
Otra de las iniciativas que se barajó para alguna de las líneas fue la implantación de un servicio a demanda en algunas líneas que contó con una prueba piloto a través de la aplicación 'Busme Toledo' y que no tuvo continuidad tras contar con disparidad de opiniones.
De cara a esta legislatura, el alcalde, Carlos Velázquez, se había comprometido a establecer la gratuidad del servicio en horas punta, una medida que finalmente no se concretó ya que la ligaban a la implantación de un carril bus-VAO entre el Polígono y Santa Bárbara que no era viable llevar a cabo.
Subida del billete y pérdida de ayudas
En esta legislatura, la gestión del servicio ha estado marcada por varios polémicas. Una de ellas fue la subida del precio del billete que se estableció este año a los usuarios que no estén empadronados en la ciudad y a quienes no disponen del nuevo carné que se requirió para poder disfrutar de los descuentos que aplica el Consistorio.
La tramitación de esta tarjeta generó largas colas e indignación en la única oficina que tiene Unauto en la estación de autobuses de la ciudad ante la alta demanda de solicitudes, que desbordó a la empresa y obligó a reforzar su plantilla y a implantar un sistema de gestión de citas online.
También cabe recordar la pérdida de fondos que va a tener el Consistorio en este servicio por no contar con una Zona de Bajas Emisiones para la que el PP no encontró el apoyo ni de Vox -su socio de Gobierno-, ni de la oposición -PSOE e IU-. Hasta el momento, se han dejando escapar 728.000 euros.
El PSOE reclama "transparencia y participación vecinal"
Tras darse a conocer el inicio del expediente para renovar el servicio, el Grupo Municipal Socialista de Toledo ha reclamado al Gobierno municipal que explique "qué servicio quiere construir, abrir la participación y escuchar a las asociaciones vecinales, a las vecinas y los vecinos y a los grupos políticos".
Así lo ha trasladado la concejala socialista Laura Villacañas, que ha señalado que la contratación del transporte urbano de Toledo no puede abordarse como un simple expediente administrativo. "Estamos ante una decisión que va a condicionar durante años la movilidad de Toledo", advierte.
Villacañas ha defendido que el debate no debe reducirse al número o a las características de los nuevos vehículos, sino que debe comenzar por las necesidades reales de cada barrio. "La pregunta no es solo qué autobuses se van a contratar, sino para qué red, con qué frecuencias, con qué recorridos y para responder a qué demandas. Llevamos tiempo trasladando necesidades muy concretas, como que el autobús llegue al Beato o que se refuercen las líneas de Azucaica. Si el Gobierno escucha antes de decidir, todavía está a tiempo de incorporarlas", añade.
Para el Grupo Municipal Socialista, el nuevo contrato debe convertirse en "una oportunidad para corregir carencias, mejorar la conexión de los barrios y recuperar la confianza de las personas usuarias". "Un contrato que va a marcar el servicio durante años debe hacerse con cabeza, con información pública y con escucha. Lo que Toledo no necesita es otra decisión unilateral que obligue después a improvisar soluciones para problemas que podían haberse previsto desde el principio", ha afirmado Villacañas.
Además, ha vinculado "la falta de funcionamiento del punto de recarga de las tarjetas de los autobuses urbanos del Centro Social del Polígono con el debate de fondo sobre el modelo de movilidad que está impulsando el gobierno de Carlos Velázquez".
Para los y las socialistas, "no se trata únicamente de una incidencia sin resolver, sino de una forma de gestionar que descuida los problemas cotidianos mientras prepara decisiones que determinarán durante años el transporte público de la ciudad".










