En el municipio de Toledo constan 598 viviendas de uso turístico (VUT) y 41 apartamentos turísticos (AT) que albergan 3795 plazas de alojamiento, mientras que en establecimientos hoteleros había en abril pasado según el Instituto Nacional de Estadística (INE) 5058 plazas, es decir que ya hay alojamientos extrahoteleros equivalentes al 75% de los hoteleros.
Del total, 519 VUT y 37 AT se sitúan en el Casco Histórico, Antequeruela y Covachuelas, con 3220 plazas de alojamiento, mientras que solo 79 VUT y 4 AT se ubican en el resto de la ciudad. Los apartamentos turísticos se ubican en edificios completos que pierden su carácter residencial, con un enorme crecimiento en el último año, mientras que las VUT conviven con viviendas de uso residencial permanente.
Supone un ligero incremento en el número de establecimientos de este tipo que figuraban en la fecha de la anterior actualización, en noviembre de 2025, cuando había 587 VUT y 39 AT.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos datos son de aquellos establecimientos que cumplen el Decreto de la Junta que los regula y que realizan una declaración responsable en Turismo antes del inicio de su actividad. Dado que las plataformas online donde se comercializan no exige contar ni exhibir el número de inscripción en el Registro puede suceder que haya establecimientos de este tipo alquilándose sin estar dados de alta. Así, el INE cuenta con una estadística propia que realiza a partir del rastreo de las ofertas en las citadas plataformas y en su última actualización de noviembre de 2025 indicaba que en Toledo existían 721 viviendas turísticas.
Para acabar con este fenómeno de establecimientos que se comercializan sin estar registrados en Turismo desde el Ministerio de Vivienda se reguló la creación de una Ventanilla única digital de alojamientos de corta duración en colaboración con los colegios de registradores de la propiedad, obligando a todos ellos a inscribirse antes de julio de 2025, impidiendo a los que no lo hicieran comercializarse en plataformas. Pero una sentencia del Tribunal Supremo del pasado 19 de mayo ha anulado dicha Ventanilla por considerar que es una competencia autonómica.
Desde el Ministerio de Vivienda se apunta que deben ser a partir de ahora las comunidades autónomas las que comprueben el rigor de las declaraciones responsables de actividad, inspeccionen su funcionamiento y exijan a los establecimientos estar registrados antes de comercializarse.
Por su parte el Ayuntamiento de Toledo exige licencia de actividad, aunque no se ha difundido el número de VUT que la tienen sino tan solo el porcentaje que suponen respecto de las viviendas existentes en cada sección censal, dado que existe una limitación para no sobrepasar el 12 %, como ya ha ocurrido en la Sección 1 del Distrito 2 del Casco, en el entorno de la Catedral y la plaza del Ayuntamiento. En una reciente Comisión informativa el concejal de Planeamiento mencionó la existencia de entre 700 y 750 alojamientos y otros 100 en trámite, lo cual no concordaría con los datos de la Junta.














