El Ayuntamiento de Toledo ha aprobado la adjudicación directa al Arzobispado de Toledo del uso de la parte municipal sobre la que se asienta el histórico Kiosco Base, ubicado junto a la Ermita de Nuestra Señora del Valle.
El acuerdo, con una duración de ocho años, pretende, según el concejal de de Hacienda, Fondos Europeos y Participación, Juan José Alcalde, poner fin a una situación que llevaba "estancada hace muchos años" y permitirá al Consistorio empezar a percibir un canon por la ocupación de un espacio de dominio público.
La autorización afecta a 64,30 metros cuadrados de suelo municipal, el 81,39% de la superficie sobre la que se ubica el quiosco. El 18,61% restante, equivalente a 14,70 metros cuadrados, pertenece al Arzobispado. La delimitación de ambas propiedades ha sido posible tras un informe patrimonial que ha aclarado un "conflicto" de titularidad que, según explicó Alcalde este jueves tras la Junta de Gobierno Local, llegó incluso a la vía judicial.
Como contraprestación por la ocupación del suelo municipal, el Arzobispado abonará al Ayuntamiento un canon anual de 597,12 euros. "Regularizamos una situación que venía de toda la vida", defendió el edil, quien subrayó que hasta ahora el Consistorio no recibía "ningún ingreso" por esa ocupación.
Una vez formalizada la cesión, será el Arzobispado quien decida cómo explotar el establecimiento. Al tratarse de una entidad privada, podrá adjudicar la gestión mediante el procedimiento que considere oportuno, sin necesidad de una licitación pública. El objetivo, según trasladó el Gobierno municipal, es que el espacio "recupere" su actividad como quiosco o bar tras permanecer cerrado durante algo más de un año.
La autorización afecta únicamente a la estructura del quiosco. La instalación de terraza continuará requiriendo la correspondiente autorización municipal y el pago de las tasas previstas en la ordenanza, como ya sucedía hasta ahora.
Una decisión precedida por la polémica
La regularización llega un año y tres meses después del cierre del histórico Kiosco Base, regentado durante cuatro décadas por la misma familia. Entonces, el concejal de Izquierda Unida-Podemos, Txema Fernández, acusó al Gobierno local de PP y Vox de "dejación de funciones" por permitir que fuera la Cofradía del Valle quien gestionara el espacio y percibiera durante años los ingresos derivados de su explotación, pese a asentarse mayoritariamente sobre suelo de dominio público municipal.
Fernández defendió que el Ayuntamiento debía haber licitado directamente la explotación del quiosco y reclamó además que se exigieran a la Cofradía los ingresos correspondientes a los cinco últimos ejercicios fiscales, al considerar que deberían haber revertido en las arcas municipales.
El acuerdo aprobado este jueves da respuesta a parte de ese debate al reconocer formalmente la titularidad compartida del suelo y establecer, por primera vez, un canon por la ocupación de la parte municipal. No obstante, la explotación del establecimiento quedará en manos del Arzobispado, que será quien seleccione al futuro gestor del negocio durante los próximos ocho años.
En este expediente concurre además una circunstancia ya conocida en el Ayuntamiento de Toledo: el concejal de Promoción Económica y Empleo de Vox, Juan Marín, ejerce como abogado del Arzobispado de Toledo, motivo por el que en anteriores asuntos municipales que afectaban a esta institución se ha abstenido de participar en la votación por su vinculación profesional.










