La pérdida de 728.000 euros en ayudas estatales al transporte urbano por la falta de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en funcionamiento sigue generando reacciones políticas en Toledo. Tras el cruce de reproches entre el Gobierno municipal, PSOE e Izquierda Unida-Podemos, Movimiento Sumar Toledo ha reclamado una ZBE "ambiciosa" que vaya más allá del cumplimiento de una obligación legal y sirva para impulsar un modelo de movilidad sostenible para la ciudad.
La formación considera que la situación "vuelve a evidenciar la incapacidad del Gobierno municipal de PP y Vox para liderar un proyecto de ciudad" y sostiene que Toledo "sigue perdiendo oportunidades y arriesga millones de euros en financiación para proyectos de movilidad sostenible".
El portavoz de Movimiento Sumar Toledo, José Luis Resuela, afirma que "la Zona de Bajas Emisiones no puede convertirse en un simple trámite para cumplir un expediente administrativo. Tiene que ser una oportunidad para transformar Toledo en una ciudad más cómoda, más saludable y más fácil para vivir".
Más transporte público y alternativas al coche
Movimiento Sumar sostiene que la implantación de una ZBE "no debe limitarse" a restringir el acceso de determinados vehículos, sino que "debe ir acompañada" de medidas que "faciliten" una movilidad más sostenible.
Entre sus propuestas figuran el "refuerzo" del transporte público, la "creación" de aparcamientos disuasorios conectados mediante lanzaderas, la "mejora" de los itinerarios peatonales, el "incremento" del arbolado y las zonas de sombra, así como medidas sociales para que la transición hacia este modelo "no recaiga sobre quienes tienen menos recursos".
"Una ciudad sostenible no es la que pone más señales o más cámaras. Es la que consigue que el autobús sea más rápido que el coche, que caminar sea agradable y seguro y que moverse entre barrios resulte sencillo. Esa debería ser la verdadera discusión, y no el espectáculo permanente de un Gobierno incapaz de ponerse de acuerdo consigo mismo", sostiene Resuela.
La ZBE, en el centro del debate político
La reacción de Sumar se produce después de que el Ayuntamiento confirmara que tendrá que asumir con fondos propios los 728.000 euros correspondientes a las bonificaciones del transporte urbano, al no cumplir el requisito estatal de contar con una Zona de Bajas Emisiones aprobada y en funcionamiento.
La ordenanza fue rechazada en diciembre de 2024 al no lograr el respaldo de Vox, socio de gobierno del Partido Popular. Desde entonces, el debate se ha reactivado tras conocerse la pérdida de esta financiación estatal.
Mientras el Gobierno municipal responsabiliza a PSOE e Izquierda Unida de haber impedido la aprobación de la ordenanza, ambos grupos sostienen que el bloqueo responde a la "falta de acuerdo" entre los socios de gobierno y a la "ausencia" de un proyecto consensuado de movilidad para la ciudad.
En este contexto, Sumar considera que el debate "no debería centrarse en qué grupo político rescata al Gobierno municipal de su bloqueo, sino en por qué, después de más de dos años de mandato, la ciudad sigue sin contar con un proyecto serio de movilidad".
"Mientras unos discuten sobre cómo salvar una votación, en Movimiento Sumar hablamos de cómo mejorar la vida cotidiana de los toledanos. Esa es la diferencia entre gestionar una crisis y tener un proyecto de ciudad", concluye










