Hay una parcela en Vega Baja que reúne buena parte de las contradicciones que arrastra este espacio de Toledo: es de titularidad pública, está afectada por la protección arqueológica del yacimiento, aparece en las cuentas de la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda (EMSV) -al ser copropietaria de la misma al 50% con la Junta- por un valor contable superior a los 800.000 euros, pero no tiene valor de referencia catastral y este verano ha permanecido sin desbrozar.
Ahora, además, la propia EMSV ha puesto sobre la mesa un posible camino para interpretar su futuro: las permutas que la Junta de Comunidades ha realizado anteriormente con terrenos similares de Vega Baja a favor de propietarios privados.
No plantea que exista una negociación abierta ni anuncia una futura operación para esta parcela. Pero el informe con el que la Gerencia de la EMSV respondió a la reclamación presentada por Izquierda Unida sobre la Cuenta General recuerda expresamente que la administración autonómica ha permutado parcelas situadas en el entorno arqueológico protegido por otras de carácter residencial o comercial y plenamente desarrollables en Santa María de Benquerencia.
El informe de la EMSV no llega a plantear formalmente una permuta para la parcela C1. Pero sí utiliza las operaciones anteriores de la Junta como argumento para explicar que el valor económico real del suelo puede ser superior al valor que actualmente figura en la contabilidad.
Según la Gerencia, el valor contable procede del coste histórico de adjudicación y puede ser "sensiblemente inferior" al valor real de mercado. Como ejemplo, cita las operaciones en las que la Junta reconoció un valor superior a propietarios de terrenos de Vega Baja mediante la adjudicación de parcelas sustitutivas que sí podían desarrollarse en el Polígono.
El precedente resulta especialmente llamativo porque la parcela en cuestión es precisamente uno de los suelos que quedaron en manos de la EMSV y de la Junta después de la liquidación de Toletum Visigodo, la sociedad que ambas administraciones participaban al 50% y que nació con el objetivo de desarrollar urbanísticamente Vega Baja.
Se trata de un suelo de 14.450 metros cuadrados, situado en la avenida Mas del Ribero. Sobre la unidad pesan las afecciones derivadas de la declaración de Bien de Interés Cultural de la ampliación del yacimiento arqueológico de Vega Baja y del entorno de protección de la Fábrica de Armas. Estas circunstancias hacen inviable el aprovechamiento comercial inicialmente previsto por lo que el Catastro no le asigna valor de referencia.
El informe de la EMSV sostiene, sin embargo, que la valoración de la parcela está respaldada por la liquidación de Toletum Visigodo. El haber social de la sociedad ascendió a 1.677.590,67 euros, cantidad que, según la Gerencia, coincide con la valoración inventariada de este inmueble. A la EMSV le corresponde la mitad, 838.795,34 euros.
Una parcela en el centro de la polémica contable
Precisamente el valor atribuido a esta parcela fue determinante en el resultado positivo de la EMSV en 2025, una condición indispensable para que la sociedad pueda tener capacidad de acudir al crédito bancario y financiar nuevas promociones de vivienda.
Una de ellas es la prevista en el barrio de Santa Bárbara, donde la empresa municipal proyecta construir 13 viviendas. Para hacer realidad esta promoción, la EMSV recurrirá a un préstamo de unos 2,66 millones de euros.
El interventor municipal cuestionó posteriormente esta situación y advirtió de que el resultado positivo se sustentaba en una reversión extraordinaria de 133.345 euros correspondiente al deterioro contabilizado sobre la participación en Toletum Visigodo. Sin ese efecto, las cuentas habrían arrojado pérdidas, según el análisis de Intervención., que posteriormente fue cuestionado por el PP.
IU volvió a poner el foco sobre esta cuestión al presentar el pasado mes de julio una reclamación contra la Cuenta General por la valoración y el reflejo contable de la parcela C1. La Gerencia de la EMSV rechazó l amisma y sostiene que sus estados financieros reflejan correctamente los títulos jurídicos y las valoraciones formalizadas durante la liquidación de Toletum Visigodo.
En la Comisión en la que se debatió este asunto, el Gobierno local defendió que, aunque no se pueda construir en la misma, sí que tiene un valor económico que ha de reflejarse en las cuentas de la EMSV como propietaria del suelo, al igual que la Junta incluye en las suyas las de su propiedad de este yacimiento de la capital regional.
Y mientras tanto, sin desbrozar
La historia de esta parcela tiene un último capítulo más tangible. Mientras se debate cuánto vale la parcela y qué futuro puede tener, el solar continúa sin desbrozar.

El pasado mes de agosto, vecinos de Toledo denunciaron el estado de esta parcela pública durante el periodo de peligro extremo de incendios. El terreno, propiedad de la Junta y de la EMSV, seguía sin limpiar pese a que el Ayuntamiento había requerido durante el verano a más de un centenar de propietarios de parcelas de Toledo que procedieran a su desbroce y limpieza para prevenir riesgos.
La parcela de la avenida Mas del Ribero queda así atrapada entre tres realidades: un suelo protegido cuyo aprovechamiento urbanístico está condicionado, un activo público cuya valoración ha generado una controversia contable y un terreno que sigue pendiente de mantenimiento.














