Movimiento Sumar ha presentado sus alegaciones al proyecto de convenio urbanístico del PAU Palacio, que plantea transformar 181.835 metros cuadrados, alrededor de 18 hectáreas, de suelo rústico de reserva para desarrollar un nuevo sector residencial de hasta 750 viviendas.
Para Sumar, el debate no debe plantearse entre construir o no construir vivienda, sino "entre qué modelo de ciudad quiere Toledo y para quién se construye".
"Toledo necesita vivienda, pero eso no significa que tengamos que asumir que la solución pasa por seguir extendiendo la ciudad. Antes de ocupar nuevo suelo, tenemos que aprovechar los espacios vacíos que ya existen en nuestra ciudad, rehabilitar edificios y poner en uso las viviendas que están cerradas", ha señalado José Luis Resuela, portavoz municipal de Movimiento Sumar Toledo.
La formación considera "insuficientemente justificada" la necesidad de transformar suelo rústico de reserva cuando existen todavía "importantes bolsas de espacio residencial sin aprovechar dentro de la ciudad consolidada". En este sentido, recuerda que las propias informaciones municipales han señalado la existencia de 131 inmuebles sin uso y 85 en ruina solo en el Casco Histórico.
"No tiene sentido que mientras tenemos edificios vacíos y viviendas sin uso dentro de la ciudad sigamos planteando nuevos desarrollos sobre 18 hectáreas de suelo. La prioridad debería ser llenar de vida los barrios que ya tenemos antes de seguir extendiendo Toledo", ha defendido Resuela.
Vivienda para quienes hoy no pueden acceder a ella
Las alegaciones de Sumar ponen también el foco en la asequibilidad de las viviendas previstas. La documentación del PAU, apunta, identifica como demanda potencial a hogares jóvenes de renta media, mientras que el estudio de mercado adopta un precio de referencia de 3.000 euros por metro cuadrado construido para la vivienda libre.
Para Sumar, estos datos obligan a responder a una pregunta fundamental: ¿podrán realmente acceder a estas viviendas las personas para las que, según el propio proyecto, se supone que están destinadas?
"No basta con decir que se van a construir viviendas para jóvenes o familias de renta media. Queremos saber cuántas serán protegidas, qué régimen tendrán, cuánto medirán y, sobre todo, cuánto costarán. Una vivienda no es asequible porque aparezca esa palabra en un estudio de mercado; es asequible cuando una familia puede pagarla", ha afirmado el portavoz municipal.
La documentación contempla 59.104 m2 construidos de vivienda libre y 19.467 m2 de vivienda protegida, pero Sumar reclama que se concrete el número de viviendas de cada régimen, su superficie media y sus precios máximos de venta o alquiler.
Primero rehabilitar, después crecer
Asimismo, plantea que Toledo debe "cambiar la lógica de crecimiento urbanístico de las últimas décadas y apostar por una ciudad compacta, rehabilitada y con vivienda accesible".
"Tenemos que dejar de entender el urbanismo únicamente como una forma de poner nuevo suelo en el mercado. El urbanismo tiene que servir para que la gente pueda vivir en Toledo", ha señalado Resuela.
La formación reclama por ello que, antes de aprobar el PAU Palacio, el Ayuntamiento cuantifique la capacidad residencial existente en solares vacantes, edificios sin uso, viviendas vacías y espacios susceptibles de rehabilitación o regeneración urbana, y que justifique con datos qué necesidad concreta de vivienda no puede cubrirse mediante estas alternativas.
"Si vamos a consumir 18 hectáreas de suelo para crear un nuevo barrio, el Ayuntamiento tiene que demostrar primero que ese suelo es necesario. No queremos que dentro de unos años Toledo tenga más suelo urbanizado y siga teniendo el mismo problema de acceso a la vivienda", ha añadido.
Un nuevo barrio debe demostrar también su impacto
Las alegaciones presentadas por Sumar reclaman además que se evalúen adecuadamente los efectos que el nuevo desarrollo tendría sobre las infraestructuras y el entorno: abastecimiento y saneamiento, movilidad, escorrentías y dinámica hídrica, patrimonio arqueológico y paisajístico.
El proyecto contempla además un incremento de la previsión máxima del Plan de Ordenación Municipal (POM), pasando de 622 a 750 viviendas, una subida cercana al 21%.
"No podemos aprobar un nuevo barrio sin saber con precisión qué impacto tendrá sobre los servicios públicos y sobre el entorno. La ciudad no puede crecer simplemente porque haya suelo disponible: tiene que crecer cuando exista una necesidad acreditada y cuando sepamos que podemos hacerlo garantizando servicios públicos y calidad de vida", ha concluido Resuela.
Para Movimiento Sumar, el PAU Palacio debe servir para abrir un debate más amplio sobre el modelo urbano de Toledo: "Una ciudad donde primero se aproveche lo que ya tenemos, donde se rehabilite antes de demoler y donde construir vivienda signifique realmente facilitar el acceso a una vivienda digna y asequible".
















