Numerosos vecinos y usuarios de la línea 3 de los autobuses urbanos Valparaíso-La Legua, se quejan insistentemente en las últimas semanas por los retrasos diarios que sufren. Apuntan que los vehículos circulan con "casi media hora de retraso", por lo que algunos se ven obligados a tomar un taxi o apoyarse en amigos y familiares en sus desplazamientos.
Por ello, han trasladado sus quejas al buzón de la ciudadanía del Ayuntamiento y el de la Asociación de Vecinos Río Chico. Otros llaman a la concesionaria Unauto, si bien, la empresa les indica que "no son culpables de la situación".
"Al principio habló el Ayuntamiento de que las obras de la Vega iban a durar cinco semanas, pero ya son tres meses y aún queda para concluir. Nosotros no tenemos la culpa y lamentamos los retrasos, pero no podemos hacer otra cosa que explicar a los usuarios las causas", señalan.












