Toledo debate sobre los "límites" del turismo en el Casco Histórico: “La ciudad es para vivirla, no para consumirla”

Vecinos, guías y expertos coinciden durante la segunda mesa de diálogo en las III Conversaciones sobre Turismo Sostenible -organizadas por ToledoDiario.es- en que, la ciudad afronta un problema de “turistificación” y reclaman más control, datos y planificación pública

La convivencia entre residentes y visitantes en el Casco Histórico de Toledo centró la segunda mesa de diálogo organizada por Toledodiario.es dentro de sus III Conversaciones sobre Turismo Sostenible. El debate cobró más protagonismo después de que el pasado mes de noviembre se aprobara una nueva normativa para regular el turismo en la ciudad.

Bajo el título ‘Convivencia en una ciudad turística: visitantes y residentes’, el encuentro dejó un diagnóstico compartido: el turismo genera riqueza y empleo, pero el actual modelo de crecimiento está provocando saturación, pérdida de vivienda residencial y malestar vecinal.

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Moderada por la antropóloga y profesora de la Universidad de Castilla-La Mancha, Isabel Ralero, la mesa reunió al historiador y guía, Felipe Vidales; a Juan Luis Alonso, guía oficial de turismo de Castilla-La Mancha; el director de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Eduardo Sánchez Butragueño; y la vecina del Casco Histórico, Carmen Zamorano.

“No hay soluciones sencillas para un problema complejo”

Sánchez Butragueño defendió durante el debate la necesidad de abordar el fenómeno “sin extremismos” y desde una perspectiva de largo plazo. “Estamos ante un problema complejo y como todo problema complejo no tiene soluciones sencillas ni varitas mágicas”, señaló.

El director de la Academia reivindicó el valor patrimonial de Toledo y recordó que el atractivo turístico de la ciudad es también consecuencia de décadas de conservación y protección del patrimonio histórico. Sin embargo, advirtió de que el volumen actual de visitantes obliga a “gestionar” mejor los flujos para hacer compatible la vida cotidiana de los residentes con la actividad turística.

“Ni todo vale ni la solución es decir ‘ni uno más’. Hace falta planificación, datos y un modelo de ciudad”, resumió.

Eduardo Sánchez Butragueño, director de la Real Academia de Bellas Artes y ciencias Históricas/ Imagen: Mateo Lanzuela

“Tenemos un problema de turistificación”

La intervención más crítica con el actual modelo turístico fue la de Felipe Vidales, que insistió desde el inicio en la necesidad de “llamar las cosas por su nombre”. “Tenemos un problema de turistificación”, afirmó. A su juicio, Toledo vive un fenómeno global que afecta especialmente a ciudades históricas bien conectadas con grandes núcleos urbanos y turísticos, como Madrid.

Vidales defendió que el problema no puede reducirse únicamente a determinados operadores turísticos o a los grupos organizados, sino que responde a un cambio profundo en la forma de viajar y consumir ciudades. “La gente ya no viaja para descubrir; muchas veces viene a repetir experiencias que ya ha visto en redes sociales”, señaló.

El historiador alertó además del impacto del turismo masivo sobre la vivienda, el comercio tradicional y la identidad urbana. “La industria del souvenir ha terminado sustituyendo a parte de la artesanía”, lamentó. También reclamó un mayor control institucional y criticó la sensación de “impunidad” existente en el Casco Histórico respecto al cumplimiento de ordenanzas municipales y normativas turísticas.

“La ciudad es para vivirla, no para consumirla”

Desde la perspectiva vecinal, Carmen Zamorano describió una sensación creciente de saturación y abandono institucional. “Lo afrontamos con un nivel de concienciación como nunca, pero también con una tremenda soledad”, explicó.

La vecina del Casco -que ha estado presente también en numerosas protestas durante el adelanto de la Navidad en la ciudad-, lamentó que todavía haya responsables políticos que nieguen la existencia de turistificación en Toledo y defendió que el residente debe ser considerado también parte del patrimonio de la ciudad. “El que sostiene la ciudad es quien la vive, no quien la transita”, afirmó.

Carmen Zamorano, vecina del Caco Histórico de Toledo/ Imagen: Mateo Lanzuela

Zamorano puso sobre la mesa algunas de las consecuencias que, a su juicio, ya está teniendo el actual modelo turístico: desaparición de comercios de proximidad, proliferación de viviendas turísticas y dificultades para acceder al alquiler. “No queremos acabar con el turismo. Queremos planificarlo”, insistió, reclamando incluso “poner un techo” a la capacidad de acogida del Casco Histórico.

Durante el debate, la vecina defendió además que las administraciones deberían priorizar las necesidades de quienes viven en el barrio frente a los intereses turísticos. “La ciudad es para vivirla, no para consumirla”, resumió más adelante otro de los asistentes al turno de palabra.

El Ayuntamiento se reunió con los vecinos del Casco Histórico por última vez el pasado mes de enero. Aunque la reunión fue "positiva", los residentes del centro dejaron claro durante la tarde de este martes que sigue necesitando "que miren más por ellos".

El turismo “que deja dinero” y el modelo de ciudad

Juan Luis Alonso, guía oficial de turismo de Castilla-La Mancha, defendió el papel económico del sector y recordó que muchas pequeñas empresas locales dependen directamente de la actividad turística. “Nosotros vivimos aquí, trabajamos aquí y generamos riqueza para esta ciudad”, señaló.

No obstante, también reconoció que la masificación de los últimos años está generando problemas evidentes de convivencia y pérdida de calidad turística. En ese sentido, defendió que las administraciones deben intervenir especialmente sobre los grandes flujos turísticos y la movilidad.

Alonso citó como ejemplo modelos implantados en otras ciudades europeas, como el control de accesos y aparcamientos disuasorios alejados de los centros históricos. “El problema no es el turista individual o la familia que viene a conocer Toledo; el problema es la masificación”, resumió.

Vivienda, movilidad y pérdida de comercio local

Uno de los ejes más repetidos durante toda la mesa fue la relación entre turismo y vivienda. Tanto los ponentes como varios asistentes denunciaron el aumento de los pisos turísticos y su impacto en el mercado residencial. “Los profesores que vienen a Toledo no encuentran alquiler”, advirtió Zamorano, que alertó también de las dificultades para atraer población joven o universitaria al Casco Histórico.

También hubo consenso en señalar la desaparición progresiva del comercio tradicional y la transformación de muchos locales hacia negocios orientados exclusivamente al visitante. Además, se puso el foco sobre los problemas de movilidad y seguridad derivados de las grandes concentraciones de personas en calles estrechas del Casco Histórico, especialmente durante fines de semana y puentes.

III Conversaciones sobre Turismo Sostenible/ Imagen: Mateo Lanzuela

Más datos, control y cumplimiento de normas

La necesidad de contar con datos fiables fue una de las conclusiones más repetidas durante el encuentro. Sánchez Butragueño insistió en varias ocasiones en que cualquier decisión debe tomarse “en base a datos y no a percepciones”, mientras que varios asistentes reclamaron a las administraciones estudios reales sobre vivienda turística, movilidad, capacidad de carga o impacto económico.

También hubo coincidencia en la necesidad de hacer cumplir las ordenanzas ya existentes: limitaciones de grupos turísticos, control de apartamentos turísticos, regulación estética o prohibición de determinados sistemas de megafonía y captación de clientes en la vía pública. “Las normas están para cumplirse”, resumió uno de los asistentes.

Aunque con matices diferentes, el debate evidenció una preocupación compartida: la necesidad de redefinir el modelo turístico de Toledo antes de que la presión sobre el Casco Histórico siga aumentando. “Quizá un turismo sostenible implica asumir que no hace falta batir récords de visitantes cada año”, apuntó uno de los asistentes durante el turno abierto de intervenciones.

La mesa concluyó con una idea lanzada por la moderadora, Isabel Ralero, que resumió buena parte del espíritu del encuentro: “Lo que es bueno para los residentes también es bueno para quienes visitan la ciudad”.

ToledoDiario.es celebra sus III Conversaciones sobre Turismo Sostenible

 

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