La zanja abierta en la estación de tren de Toledo en la que se halló un posible muro romano ha comenzado finalmente a cubrirse más de un año después del descubrimiento arqueológico, que obligó a paralizar parcialmente las obras de reforma impulsadas por Adif.
Su descubrimiento se produjo tras la demolición del firme paralelo a la acera de la fachada principal, en la salida oeste del aparcamiento, donde se proyectaba instalar un colector como parte de la actuación mejora de la red de saneamiento y los aseos públicos de la estación.
La zona permanecía vallada y abierta a la espera de los informes arqueológicos y de una decisión definitiva sobre la conservación de los restos, que podrían estar relacionados con el complejo termal de Cabrahigos, y de la solución para instalar el colector.
Esta semana, la zanja ha comenzado a cubrirse según los criterios establecidos por la Delegación Provincial de Cultura, que adoptó como solución la apertura diametral en la parte inferior del muro para conectar a la red de saneamiento en el Paseo de la Rosa.
Así lo trasladan fuentes de la Delegación a este medio, que no precisan la decisión definitiva sobre la conservación de los restos o si contarán con algún tipo de indicación o señalización.
Sí indican que los estudios arqueológicos siguen su curso y aún no se ha determinado la cronología exacta del hallazgo, que conllevó también un análisis con georradar para determinar la extensión y relevancia patrimonial de los restos encontrados.

Las obras terminarán en junio
Tras la paralización de las obras por el hallazgo, a mediados del pasado mes de octubre, Adif retomó la actuación para renovar los aseos de la estación, unas obras que según el contrato formalizado tenían un plazo de ejecución de cuatro meses.
Según trasladó hace unos días el concejal de Movilidad y Transportes del Ayuntamiento de Toledo, Iñaki Jiménez, Adif le trasladó que confiaban en poder terminar esta actuación antes del próximo 30 de junio.
También el Ayuntamiento de Toledo se pronunció esta actuación en un pleno municipal en septiembre de 2025, en el que PP y Vox sacaron adelante una moción para instar a Adif, así como a la Junta y al Ministerio de Cultura, a completar el estudio arqueológico sobre el posible muro romano.
De la misma manera, acordaron solicitar que adopten y comuniquen públicamente una decisión técnica y administrativa definitiva (conservación in situ, excavación y documentación o integración en el proyecto) sobre el tratamiento de los restos hallados.














