Encontrar una vivienda en Toledo no es solo una cuestión de buscar un piso y hacer números. Para muchos jóvenes, familias y personas con menos recursos, el precio y la falta de alternativas asequibles hacen que encontrar un lugar donde vivir se haya convertido en uno de los principales problemas de la ciudad, así como también en buena parte del conjunto del país.
En ese contexto, la vivienda vuelve a ocupar un espacio destacado en el debate político municipal después del desahucio de Maricarmen en Madrid -aunque finalmente volverá a su casa tras aceptar el acuerdo propuesto por Urbagestión (la propietaria del inmueble)- y del riesgo de Rosario -una mujer de 80 años- de perder la vivienda en la que reside en Toledo, aunque la propiedad se ha abierto a negociar gracias a "la presión popular".
PSOE e Izquierda Unida han puesto sobre la mesa propuestas diferentes, pero con un punto en común: Toledo necesita más vivienda pública y más alternativas para quienes no pueden acceder fácilmente al mercado libre.
En su iniciativa, IU pone nombre, número y procedencia de la inversión a esa posibilidad: 51 viviendas de la SAREB. Su concejal, Txema Fernández, plantea que el Ayuntamiento estudie su adquisición y propone utilizar para ello los 15 millones de euros del crédito previsto para construir el puente que conectaría Azucaica con la zona industrial del Polígono.
Su propuesta es que en lugar de destinar ese dinero a una nueva infraestructura, se emplee para comprar viviendas que ya existen y convertirlas en parte del parque público municipal. Fernández sostiene que esos pisos podrían destinarse a alquileres sociales y a personas que tienen más dificultades para acceder a una vivienda, entre ellas jóvenes y colectivos vulnerables.
Una propuesta que ya pasó por el Pleno
La iniciativa tampoco parte de cero. IU recuerda que en marzo de 2023 el Pleno del Ayuntamiento aprobó una moción para estudiar la adquisición de viviendas de la SAREB y solicitar las ayudas disponibles para aumentar el parque público. Aquella propuesta contó con los votos favorables de PSOE y Ciudadanos y con la abstención de PP, Vox y el concejal no adscrito.
Tres años después, Fernández vuelve a reclamar que aquel acuerdo se haga realidad. Para el concejal, las viviendas de la SAREB pueden ser una oportunidad para que Toledo disponga de un recurso del que, según denuncia, carece: un parque público suficiente para responder a situaciones de necesidad.
El PSOE mira al suelo municipal y al Casco Histórico
El PSOE plantea otra vía. Los socialistas centran buena parte de sus críticas en la falta de nuevas promociones públicas y sostienen que el Ayuntamiento lleva más de tres años sin construir vivienda pública -aunque sí hay proyectos y varios anuncios al respecto-.
Su portavoz municipal, Noelia de la Cruz, reclama que se aprovechen los solares propiedad del Ayuntamiento para levantar viviendas públicas y asequibles en barrios como Palomarejos, Santa Bárbara y el Polígono.
Pero el PSOE también quiere llevar la discusión al corazón de la ciudad. De la Cruz cuestiona los cambios de uso de viviendas residenciales para destinarlas a uso turístico en el Casco Histórico y advierte de que la pérdida de vivienda habitual puede dificultar que familias y jóvenes sigan viviendo en el centro.
Los socialistas proponen, entre otras medidas, un Plan Municipal de Vivienda y la declaración de Toledo como zona tensionada -una propuesta que fue rechazada en el Debate del Estado de la Ciudad-.
También plantean aprovechar el Consorcio de la Ciudad de Toledo para rehabilitar viviendas del Casco y garantizar que, cuando se utilicen fondos públicos para ello, permanezcan destinadas a alquileres asequibles.
La preocupación por mantener vecinos en el centro, en cualquier caso, no es exclusiva de la oposición.
"Para que el Casco esté vivo tiene que haber familias"
El alcalde, Carlos Velázquez, también ha situado la vivienda entre las cuestiones necesarias para mantener vivo el Casco Histórico. "Para que el casco esté vivo tiene que haber familias", ha señalado, vinculando el acceso a la vivienda con otras medidas municipales relacionadas con el día a día en el centro, como el aparcamiento para residentes, la movilidad o los servicios.
El Gobierno municipal defiende, además, que la planificación urbanística y las actuaciones de rehabilitación deben contribuir a generar nuevas oportunidades residenciales.
















