Mari Carmen, Manuel y Esther buscan a sus familiares en Toledo: "Tenemos esperanza"

59 familiares de personas desaparecidas han pasado la noche en la casa sacerdotal de Toledo, tras aportar su ADN en la Comandancia de la Guardia Civil. Aguardan entre la esperanza y la incertidumbre a tener noticias de su familiar. “Nos ha dicho que a ver si nos dicen algo a las 12”

Mari Carmen Bejarano y hijo César han pasado la noche en la Casa Sacerdotal de Toledo. Desde ayer esperan noticias de César Vicente Sanz, exmarido y padre, de 63 años. Viajaba en uno de los trenes que ayer chocaron a la altura de Urda, en Toledo, dejando un balance provisional de 69 muertos y más de un centenar de heridos.

Las instalaciones se han convertido, en un mañana de intensa niebla en la ciudad, en el epicentro de espera para 59 familiares que aguardan a saber si sus seres queridos se encuentran entre las víctimas del accidente.

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Anoche, la Guardia Civil les derivó a este lugar. Habían facilitado su ADN en las instalaciones de la comandancia toledana. Esta mañana está previsto que comience la identificación de los restos que se encuentran desde ayer en el Instituto de Medicina Legal de Toledo, donde trabajan 12 forenses, según los datos del Gobierno de Castilla-La Mancha.

“Nos han dicho que a lo mejor a las 12 o 12.30 a lo mejor nos dicen algo. A ver si es verdad”, comenta Mari Carmen a los medios apostados a las puertas de la Casa Sacerdotal. Las familias allí acogidas están devastadas. Pesa la incertidumbre. “Poco más podemos decirles, es que no nos dicen nada”, responde Mari Carmen a los periodistas.

Están siendo atendidos por psicólogos, por los servicios sociales e incluso por la Guardia Civil, relata con templanza. “Estamos muy bien atendidos y la Guardia Civil nos trató anoche muy bien”.

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César, el hijo de Mari Carmen atiende a la prensa pero se termina derrumbando. “No nos dicen nada, no se puede vivir así”, comenta llorando.

Familiares en la Casa Sacerdotal de Toledo a la espera de noticias de personas que viajaban en los dos trenes siniestrados en Urda (Toledo).

Familiares en la Casa Sacerdotal de Toledo a la espera de noticias de personas que viajaban en los dos trenes siniestrados en Urda (Toledo) Foto: Itziar Machicado

Entre familiares también se ayudan. “A mi hijo le contactó ayer por redes sociales la hermana de la persona que iba al lado de mi marido en el tren y que fue atendida en un centro de atención primaria”. Tiene la esperanza de que a su familiar le pasara lo mismo y pueda estar en algún hospital sin poder identificarse. “Todos los familiares que estamos aquí pedimos que nos digan qué características tienen las personas de los hospitales para saben si son los nuestros”.

Esperan la visita de las autoridades tras la reunión del CECOPI para poder tener más información. “Renfe no nos puede decir muchas cosas, pedimos que nos informe alguien con autoridad porque la gente está muy nerviosa”.

Más búsquedas de desaparecidos

La situación de Esther y Manuel es muy parecida. Son dos hermanos de Sevilla que buscan, tras hacerse las pruebas de ADN, a su hermano, José (Pepe) San Emeterio. Iba en el vagón ocho del AVE que embistió al Iryo en Urda. Viajaba con su perrro, que sí pudo ser localizado y entregado a su cuñada. Tiene 54 años y es empresario. Tiene un reloj de montaña con localización y a las 9.00 horas del jueves 28 de octubre su hermano Manuel recibió un mensaje de esa aplicación: había tenido un accidente.

Manuel San Emeterio muestra el mensaje que llegó desde el relojo de su hermano José, que viajaba en el AVE, en el momento del accidente / Foto: Itziar Machicado Blanco

"Recibí la notificación, encendí la televisión y vi que podía estar ahí, en medio de la nada. Llamé a mi hermano y vimos que pintaba muy mal", explica, a lo que su hermana Esther, muy emocionada añade: "Tiene una niña de 16 años y mis padres son muy mayores. Solo queremos que esté vivo, aunque esté inconsciente, intubado, que está en un hospital, por lo menos eso".

Ambos explican que van pasando las horas y no saben nada. "Cuando ocurre algo así, debe haber un protocolo entendible por cualquiera, sin tecnicismos, y eso lo echamos en falta. La noche la hemos pasado con esperanza, pensamos que él está peleando por salir para adelante en algún sitio. A él le gusta mucho la tecnología, y me lo imagino lleno de cables y tubos como a él le gusta", dice su hermano Manuel.

Otro desaparecido es David Martínez Méndez, un joven madrileño de 25 años con vínculos en Sevilla que iba en el vagón siete del AVE siniestrado. Su búsqueda la ha activado la compañera de trabajo de su padre, quien ha pedido a su tío, Agustín Díaz Moreno, que acudiera a Toledo para intentar localizarle. En el Instituto de Medicina Legal de Toledo explica que tan solo sabe que lo desalojaron en helicóptero hasta esta ciudad, pero "no han vuelto a saber nada más".

David Martínez Méndez, el joven madrileño de 25 años que viajaba en el AVE siniestrado / Foto cedida por la familia

Precisamente, la familia de David ha hecho público un comunicado para poder localizarlo: "Cualquier dato por pequeño que parezca puede ser de gran ayuda", afirman. Cuentan los familiares que durante las últimas horas han recorrido diferentes centros hospitalarios en busca de información. Entre ellos, el Hospital Universitario de Toledo y el Hospital 12 de octubre de Madrid aunque "hasta ahora no hemos podido confirmar su paradero".

"Mantenemos la esperanza de localizarlo entre los pacientes que todavía permanecen sin identificar. Necesitamos que cualquier persona que pueda haber coincidido con David o que tenga alguna información sobre su situación, se ponga en contacto con nosotros. Solo queremos saber dónde está y cómo se encuentra".

Familiares y allegados piden ayuda para encontrar a dos jóvenes

Además de los testimonios de estos familiares y allegados, otras personas se han puesto en contacto con este y otros medios de comunicación para tratar de localizar a dos jóvenes que también viajaban en el tren. Se trata de María del Carmen García Guevara, que viajaba en el vagón 7 de Renfe.

También buscan a Carmen Chicharro Sanz, que iba también en el mismo vagón del AVE. que viajaba en el mismo vagón 7 del AVE junto a su compañera de trabajo Silvia Díaz Juberías, quien sí ha aparecido con vida aunque está hospitalizada con pronóstico reservado.

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