El número de fallecidos en el accidente de Urda se ha elevado a 69 este jueves, según el expediente abierto por Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios CIAF, que en un principio había elevado la cifra hasta 74 aunque posteriormente ha rectificado este dato. Los servicios de emergencia continúan los trabajos de rescate de los dos trenes que colisionaron.
Tal y como apunta la investigación y confirman los audios entre los trenes accidentados y el centro de control, el problema comenzó por una avería técnica a la que siguieron, al menos, tres errores. Fue la sala la que dio al maquinista del AVE la orden de reanudar la marcha, y de hacerlo “a marcha normal”, es decir, con la velocidad alta, algo que contraviene los protocolos ferroviarios. También se lo dijo a la maquinista del Iryo, pero ella llamó poco después (8.48) para explicar que seguía parada en la vía y no había podido avanzar. Nadie parecía advertir en ese momento que otro tren avanzaba a gran velocidad hacia el Iryo.
Esta decisión de comenzar a operar los trenes en condiciones normales, pese a que el sistema de seguridad estaba caído, plantea aún muchos interrogantes que solo podrán determinarse tras concluirse las pesquisas.














