La Mancomunidad de Aguas del Río Algodor explica cómo leer correctamente el contador para detectar posibles fugas

Los números negros indican los metros cúbicos consumidos, mientras que los decimales permiten observar pequeños consumos incluso cuando todos los grifos están cerrados

Revisar periódicamente el contador de agua permite conocer el consumo de una vivienda y puede ayudar a detectar posibles fugas en la instalación interior antes de que se traduzcan en un incremento de la factura.

La lectura es sencilla. Los números de color negro o con fondo blanco indican los metros cúbicos (m³) consumidos. Cada metro cúbico equivale a 1.000 litros de agua y son estos metros cúbicos completos los que se toman como referencia para la facturación.

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Por su parte, los números en rojo corresponden a los decimales y permiten identificar consumos más pequeños. Precisamente estos valores pueden servir para realizar una comprobación básica ante la sospecha de una posible fuga.

Rogelio Aguilar Díaz, gerente de la Mancomunidad de Aguas del Río Algodor, que preside Emilio Bravo, explica que “leer un contador de agua es algo bastante sencillo y es recomendable realizarlo de forma habitual con el fin de llevar un control del consumo”.

Una de las comprobaciones que pueden realizarse en cualquier vivienda consiste en cerrar todos los grifos y asegurarse de que ningún electrodoméstico ni otro punto de suministro esté utilizando agua. En esas condiciones, el contador debería permanecer sin registrar consumo.

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“Si el contador sigue avanzando o se mueve, es posible que exista una fuga en la instalación interior”, señala Aguilar.

Una lectura al mes para conocer el consumo habitual

Además de esta comprobación puntual, registrar periódicamente las cifras del contador permite disponer de una referencia sobre el consumo habitual de la vivienda y detectar con mayor facilidad variaciones significativas.

Anotar la lectura aproximadamente una vez al mes es suficiente para realizar este seguimiento. Si se observa un aumento que no responde a un cambio en los hábitos de consumo, puede ser conveniente comprobar la instalación.

“Es una práctica muy recomendable que apenas requiere unos minutos y puede evitar sorpresas en la factura”, apunta el gerente, quien destaca que este seguimiento ayuda a conocer los hábitos de consumo y detectar variaciones fuera de lo habitual.

La revisión del contador se convierte así en una herramienta sencilla al alcance de cualquier usuario para conocer cuánta agua consume en su vivienda y advertir posibles anomalías en su instalación.

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