¡Albricias! 24 de octubre, Día de las Bibliotecas. ¡Qué efeméride! ¡Qué celebración! ¡Vivan las bibliotecas! ¡Viva la cultura pública! Celebramos también el acierto de recordar en el lema de esta conmemoración a las profesionales. Son quienes mantienen vivas a las bibliotecas como centros culturales de todas y cada una de nuestras ciudades y barrios.
En tiempos tan aciagos como los que corren, es más importante que nunca cuidar nuestras bibliotecas. Recordar que son lugares de encuentro, a las que vienen nuestros autores favoritos, pero también donde las personas más vulnerables tienen un espacio para acceder a herramientas, inaccesibles de otra manera. Recordemos que cerca de dos de cada diez hogares en España no tienen ordenador.
Pues en la biblioteca tienes un ordenador. Internet. Una impresora, un escáner. Y, sobre todo, personas que te ayudan a utilizarlas. Porque ese es su único propósito: ayudar. A encontrar ese libro que necesitas, a incluso localizar los manuales para esa oposición. O llevarte en tu próximo viaje al infinito entre las páginas de una novela que hasta ahora desconocías.
Y esto no se nos puede olvidar nunca. Porque tanto puedes usar un ordenador, como ayudar a tu bebé a encontrar su primer libro, escuchar un concierto, aprender a utilizar las nuevas herramientas tecnológicas. O si eres de Toledo, puedes sentarte a leer con las vistas más espectaculares que te puedes encontrar. Guarecerse también del frío o del calor, y volar en un viaje de tu imaginación.
Pide libros. Reserva libros. Habla con tu bibliotecario o bibliotecaria favorita. Leamos más libros. No olvidemos que la biblioteca es el verdadero punk, que seguirá ofreciendo todos estos servicios y más gratuitamente. Y si alguien nos quiere quitar este tesoro, estaremos ahí para defenderlo.














