No ha sido la primera vez. La Guardia Civil de Toledo ha informado de una nueva “intrusión aérea” por parte de una aeronave no tripulada -un dron- en la zona cero del accidente ferroviario de Urda, en Toledo.
Tanto la aeronave como el piloto ya han sido identificados. La intentona se produce a pesar de la prohibición expresa de grabar y difundir imágenes por parte de la jueza del Tribunal de Instancia de Orgaz que investiga el caso. Entre las medidas se encuentra también la restricción de acceso a toda persona ajena a dos kilómetros de la vía de alta velocidad Madrid- Sevilla, en ambos sentidos.
“El vuelo no autorizado de drones constituye una infracción administrativa e incluso puede derivar en responsabilidad penal”, recuerda la Guardia Civil en virtud del auto judicial que, además, decretó el secreto de sumario.
El instituto armado pide "respetar" su trabajo y también el de los servicios de emergencia.














