La localidad toledana de Urda ha acogido este 31 de octubre una misa funeral por las víctimas del accidente ferroviario ocurrido entre Urda y Los Yébenes, en Toledo, el pasado 28 de octubre. Una tragedia que ha conmocionado profundamente a ambas poblaciones y al conjunto de la sociedad y que deja un balance provisional de 69 muertos y más de 200 heridos.
La celebración, en la iglesia parroquial de Urda, ha estado presidida por el arzobispo de Toledo Francisco Cerro Chaves, quien ha querido acompañar a las familias de los fallecidos, trasladarles la cercanía de la Iglesia y elevar una oración por los heridos que permanecen hospitalizados. En este sábado, en cuatro hospitales de Castilla-La Mancha siguen ingresadas 34 personas, y de ellas 15 están en la UCI.
Antes de iniciar el oficio, ha anunciado que en próximos días también se celebrará una misa funeral oficial en la catedral de Toledo, todavía sin fecha.
“Vuestro dolor es también nuestro dolor”, ha expresado el prelado, quien ha asegurado a los familiares que la Iglesia quiere permanecer a su lado, escucharles y sostenerles en estos momentos de profundo sufrimiento.
Durante su homilía, el arzobispo ha puesto voz al dolor de las familias que han perdido a sus seres queridos, de quienes esperan noticias y de las personas que todavía sufren las consecuencias del accidente. También ha recordado a los heridos y a quienes han visto cambiar sus vidas en unos instantes.
Agradecimiento a los equipos de emergencia y a los vecinos
Monseñor Cerro Chaves ha dedicado una parte especial de sus palabras a reconocer la labor de los servicios sanitarios, los bomberos, la Guardia Civil, los equipos de emergencia y los voluntarios que han trabajado desde el primer momento para atender a los afectados.
Asimismo, ha destacado la solidaridad demostrada por los vecinos de Urda y Los Yébenes, así como por las familias que han abierto sus hogares y todas las personas que han acudido a ayudar y acompañar a quienes están sufriendo las consecuencias de la tragedia.
“En medio de la tragedia hemos contemplado también la grandeza de la solidaridad, de la entrega y del servicio. Allí donde hay sufrimiento, muchas personas responden con generosidad”, destacaba.
El papa León XIV también ha trasladado su cercanía
El arzobispo ha recordado igualmente que el papa León XIV quiso hacerse presente en esta tragedia mediante un telegrama enviado a la Archidiócesis de Toledo el pasado 29 de octubre. En él expresó su dolor, su oración por los fallecidos, su cercanía a sus familiares y su reconocimiento a quienes participan en las tareas de socorro.
La homilía ha estado marcada por tres ideas fundamentales: la súplica ante el dolor, la esperanza cristiana y la misericordia. El prelado ha insistido en que, aunque ninguna palabra puede devolver a las familias la presencia de sus seres queridos, no deben sentirse solas.
El arzobispo ha concluido con un llamamiento a no olvidar la tragedia ni a las personas que han sufrido sus consecuencias: “Que aprendamos a cuidar más la vida” y a construir una sociedad en la que “nadie se sienta abandonado ante el sufrimiento”.
Page pide “unidad en el dolor”
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page ha asistido al oficio religioso como gesto “de apoyo” a las familias afectadas y en recuerdo a las víctimas. “Lo único que planteo en un día como hoy es que todos los españoles se unan en el dolor”. Ha destacado la “enorme solidaridad” a la hora de colaborar así como el “estado de ánimo compartido en toda España” en torno a la catástrofe.
Sobre el número de personas fallecidas y también sobre la posibilidad de que pueda aumentar el balance oficial de 69 víctimas, hoy el presidente de Castilla-La Mancha se ha mostrado cauto y ha optado por remitirse a los datos de “la autoridad judicial y de la Guardia Civil”, aludiendo a lo que establece el actual protocolo que, según recordaba, se cambió tras el accidente del Yak 42 ocurrido en el año 2003. Ayer no descartaba que pudiera incrementarse el número de personas fallecidas.














