
Herreruela de Oropesa / De Rodelar - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=106465421
La 'España vaciada' ya es un término reconocido para denominar a esos territorios que han venido perdiendo progresivamente población en las últimas décadas, aunque hay quien opta por definirlo como "la España olvidada". Los datos que recoge el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran un aumento progresivo de la población en la provincia de Toledo en los últimos años. Sin embargo, estos datos esconden la realidad de decenas de municipios que, por el contrario, están perdiendo buena parte de sus habitantes.
En la última revisión del padrón municipal, con fecha de 1 de enero de 2022, el INE muestra que la provincia ganó 4.050 habitantes durante el año 2021. A esta estadística positiva no contribuían los datos de las dos principales ciudades pues tanto la capital, Toledo, como Talavera de la Reina perdieron habitantes ese año. En el caso de la Ciudad de la Cerámica, es un registro habitual desde el año 2010, pues cuenta con casi 6.000 habitantes menos desde entonces -de 88.986 habitantes ha pasado a 83.247-.
Precisamente, Talavera, que llegó a ser durante varios años la segunda ciudad de la región más poblada -por detrás de Albacete-, es epicentro de las comarcas de las provincias que más están sufriendo la despoblación. Es el caso de La Campana de Oropesa y de La Jara, dos comarcas fronterizas con la región de Extremadura. Entre ambas, en los últimos diez años -entre los datos del INE de 2012 y los de 2022- han perdido 6.347 habitantes.
La mayoría de los municipios que componen ambas comarcas registran una densidad de población inferior a los 10 habitantes por kilómetro cuadrado, tal y como ya recogía la Asociación SOS Talavera en el año 2019. En un informe, alertó de la pérdida de población de municipios de las mencionadas comarcas, así como también en la de la Sierra de San Vicente, que por el contrario sí ha sumado habitantes en los últimos años.
La Campana de Oropesa
En lo que respecta a La Campana de Oropesa, los datos del INE muestran que entre 2012 y 2022 ha perdido 2.202 habitantes, lo que supone un 10,39% de la población. Ha pasado de los 21.180 a los 18.978 habitantes. 15 de los 18 municipios que la componen contabilizan un menor número de residentes en esta última década. Tan solo Azután, Velada y Las Ventas de San Julián cuentan con más habitantes.
Por el contrario, otras localidades como Herreruela de Oropesa han perdido 150 habitantes en los últimos diez años, lo que supone una tercera parte de su población total. Lagartera, Navalcán, Oropesa o El Puente del Arzobispo son otros de los pueblos más afectados por la pérdida poblacional, tal y como se puede observar en esta tabla:
La Jara
Más acuciante es el caso de la comarca de La Jara, que ha perdido 4.145 habitantes entre los años 2012 y 2022, un 20,75% del total de su población. Ha pasado de los 19.975 a los 15.830 habitantes, pues los 22 municipios que componen esta comarca toledana cuentan con menos habitantes que hace diez años.
Entre los más afectados en términos globales por este fenómeno se encuentran Alcaudete de la Jara, Belvís de la Jara, Los Navalmorales o Los Navalucillos.
No obstante, también hay datos para el optimismo puesto que entre 2021 y 2022 hay algunos pueblos con cifras positivas. Es el caso de Espinoso del Rey, Las Herencias, San Bartolomé de las Abiertas -que ha ganado más de un centenar de vecinos y vecinas-, Santa Ana de Pusa y Sevilleja de la Jara.
Sierra de San Vicente
Por su parte, la comarca de la Sierra de San Vicente lleva desde el año 2018 remontando sus datos de población pese al registro negativa de algunas de las localidades que la integran. De los 16.071 habitantes que sumaban sus 21 localidades en el año 2012 ha pasado a los 16.176 en 2022. Un dato positivo que contrarresta la perdida que llegó a tener entre 2012 y 2018, cuando contabilizaba 15.472 habitantes.
Cazalegas, Cervera de los Montes, Garciotum, La Iglesuela de Tiétar, Mejorada, Pepino, San Román de los Montes o Segurilla han contribuido a que esta comarca situada en los ríos Alberche y Tiétar sea atractiva para vivir y sus pueblos, al menos no todos ellos, no continúen vaciándose.