La memoria de las víctimas del franquismo, la polarización política y el avance de los discursos de odio centraron el encuentro que el director de elDiario.es, Ignacio Escolar, mantuvo en Toledo con el periodista Enrique Sánchez Lubián durante la Feria del Libro de la ciudad.
En un coloquio moderado por Carmen Bachiller, directora de elDiario.es Castilla-La Mancha, ambos periodistas abordaron la necesidad de recuperar las historias de quienes sufrieron la represión franquista y advirtieron de las consecuencias que puede tener el desconocimiento del pasado. Más de un centenar de personas asistieron a la presentación del libro Crónicas del después de una guerra, de Sánchez Lubián.
Escolar defendió que investigar la represión franquista exige un trabajo periodístico riguroso, especialmente ante la dificultad de localizar documentos y reconstruir las historias de las personas fusiladas y represaliadas. Sin embargo, subrayó que el valor de estas investigaciones va más allá de la recuperación de datos históricos: también permite devolver a las familias una parte de su historia.
"Es terrorífico que algo tan básico como poder honrar a tu abuelo sea un motivo de conflicto 90 años después", señaló durante el encuentro.

Recuperar la memoria para construir la concordia
Uno de los principales asuntos del debate fue el derecho de las familias a conocer el destino de sus antepasados y recuperar sus restos. Escolar cuestionó que la memoria histórica se presente como un obstáculo para la reconciliación y defendió que conocer la verdad es una condición necesaria para construir una convivencia democrática.
El periodista criticó los discursos que presentan la recuperación de las víctimas republicanas como una revisión parcial de la historia. Recordó que las víctimas del bando franquista recibieron reconocimiento durante la dictadura, mientras que numerosas familias de personas represaliadas por los vencedores quedaron durante décadas sin poder localizar a sus seres queridos ni honrar su memoria.
Sánchez Lubián coincidió en la necesidad de sacar a la luz estas historias sin ánimo de revancha. El autor, que lleva años investigando episodios de la historia contemporánea española, defendió que dar voz a las personas anónimas que sufrieron la represión permite conocer una parte de la historia que durante mucho tiempo permaneció silenciada.
El periodista también puso sobre la mesa las dificultades que siguen afrontando las investigaciones históricas, desde el acceso a los archivos hasta el deterioro de documentos fundamentales para reconstruir lo ocurrido.
En este contexto, ambos consideraron que la reparación de las víctimas podría haberse abordado antes, durante la Transición y los primeros años de la democracia. Escolar señaló que las tensiones militares de aquella etapa condicionaron las posibilidades políticas de impulsar estas medidas, aunque consideró que posteriormente existieron oportunidades para avanzar en el reconocimiento de las víctimas.

La educación, una asignatura pendiente
La conversación también abordó el papel de la educación pública en la transmisión de la memoria histórica. Escolar recordó que, durante su etapa escolar, el temario de la Guerra Civil quedaba frecuentemente sin desarrollar, una experiencia que, a su juicio, contribuyó a mantener el desconocimiento sobre este periodo.
Sánchez Lubián defendió que la enseñanza de la historia debe servir también para explicar el coste que tuvo conquistar derechos y libertades, así como para comprender la importancia de los servicios públicos y del Estado del bienestar.
Para ambos periodistas, esta labor pedagógica resulta especialmente relevante ante la difusión de mensajes que reivindican la dictadura franquista, en particular entre sectores jóvenes que no vivieron aquel periodo y que, en ocasiones, desconocen sus consecuencias sobre la vida cotidiana.
Escolar advirtió de que parte de estas expresiones responden a una reivindicación superficial de símbolos y figuras del franquismo, sin conocer las restricciones que imponía la dictadura. Entre ellas, recordó las limitaciones de derechos que afectaban a las mujeres y a las personas que no podían ejercer libremente sus decisiones personales.
"No hace falta una dictadura para que haya un retroceso democrático"
El director de elDiario.es también se refirió al clima de polarización política y al crecimiento de los discursos de odio. En su análisis, las redes sociales y sus algoritmos contribuyen a amplificar mensajes de rechazo hacia quienes piensan de forma diferente.
Escolar consideró que una nueva dictadura militar como la franquista resulta inimaginable en la España actual, pero advirtió de que eso no excluye la posibilidad de un retroceso democrático. Para ilustrar este riesgo, mencionó experiencias políticas europeas como las de Hungría y Polonia.
A su juicio, cuestionar de manera sistemática la legitimidad de los gobiernos elegidos en las urnas y poner en duda la limpieza de los procesos electorales puede deteriorar la calidad democrática sin necesidad de llegar a una situación de violencia política comparable a la de la Guerra Civil o la posguerra.
El periodista también señaló que los avances sociales consolidados cuentan con un respaldo ciudadano que puede dificultar su eliminación. En este sentido, defendió que la conciencia social sobre determinados derechos constituye un factor importante para preservar las conquistas democráticas.
Durante el coloquio se abordaron asimismo las dificultades para reconocer la dimensión del exilio republicano y el debate sobre el acceso a la nacionalidad y al voto de los descendientes de españoles exiliados.
Toledo y la recuperación de las historias olvidadas
La presentación del libro de Sánchez Lubián sirvió para poner el foco en las personas anónimas que sufrieron la represión y cuyas historias apenas han tenido presencia en los relatos oficiales.
El periodista, natural de Alcázar de San Juan y autor de diversas obras sobre la historia de Castilla-La Mancha, ha investigado también a los presos del franquismo que participaron en la construcción de la Academia de Infantería de Toledo.
Su trabajo conecta la memoria de las víctimas con la historia de la propia ciudad y de quienes contribuyeron a levantar algunas de sus infraestructuras en condiciones de privación de libertad.
Como cierre del encuentro, Sánchez Lubián insistió en la importancia de seguir investigando los archivos, digitalizar la documentación histórica y recoger los testimonios de las familias.
La recuperación de estas historias , coincidieron ambos periodistas, sigue siendo necesaria para conocer el pasado y comprender los desafíos que afronta la democracia en el presente.
















