El teatro solidario cruza los muros de Ocaña I con la representación de 'La venganza de don Mendo'

El centro penitenciario el domingo la representación de esta obra de Pedro Muñoz Seca, a cargo de la Compañía de Teatro Solidario 'Bendito Cariñena'

El próximo domingo, durante unas horas, una prisión se convertirá también en teatro. Habrá actores, versos, personajes, equívocos, carcajadas y una historia escrita hace más de un siglo que volverá a cobrar vida ante un público poco habitual. El Centro Penitenciario Ocaña I acogerá el domingo 4 de octubre, a las 17:30 horas, la representación de La venganza de don Mendo, de Pedro Muñoz Seca, a cargo de la Compañía de Teatro Solidario 'Bendito Cariñena'.

La iniciativa vuelve a reunir a la Cofradía de la Santa Caridad, la Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Toledo y el Centro Penitenciario Ocaña I, esta vez alrededor de una propuesta cultural que nace de una convicción sencilla: también el teatro puede acompañar. Puede entrar allí donde el espectador no tiene posibilidad de acudir a una sala y convertir por unas horas un espacio cotidiano en un lugar para la palabra, la imaginación, la emoción compartida y, en este caso, para mucha risa.

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No es casual que ese camino se emprenda junto a 'Bendito Cariñena'. La compañía mantiene una marcada trayectoria solidaria y ha representado La venganza de don Mendo en favor de diferentes causas sociales. Entre sus integrantes se encuentran, además, descendientes de Pedro Muñoz Seca, lo que establece una singular continuidad familiar con la obra y su autor. En los últimos años ha llevado este montaje a iniciativas en favor de entidades, como Cáritas Diocesana de Toledo, la Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófica, la Fundación AMÁS o la Fundación Dádoris, entre otras.

Para Fernando Redondo, Mayordomo de Finados de la Cofradía de la Santa Caridad, la representación tiene un valor que desborda la propia función teatral. "El teatro posee una capacidad que pocas cosas tienen: durante un tiempo nos coloca a todos ante la misma historia. No pregunta por el pasado del espectador, no establece categorías y no necesita saber qué ocurrió ayer para conseguir que dos personas se rían al mismo tiempo. Y ahí hay algo profundamente humano. Llevar teatro a Ocaña I significa defender que la cultura, la belleza, la palabra y la posibilidad de emocionarse juntos pertenecen a todos. No vamos a llevar una distracción a una prisión. Vamos a compartir una experiencia humana que se llama teatro".

Don Mendo entra en prisión

La elección de La venganza de don Mendo añade un juego teatral difícil de ignorar. Escrita por Pedro Muñoz Seca en 1918, la obra lleva al extremo los códigos del drama histórico y de honor hasta convertirlos en una maquinaria cómica de versos, equívocos, traiciones, identidades cambiadas y situaciones imposibles. El propio Don Mendo termina encarcelado después de asumir una culpa para proteger a Magdalena. A partir de ahí llegan la prisión, la huida, una identidad nueva y una disparatada voluntad de venganza. La obra se convirtió con el tiempo en uno de los grandes títulos populares del teatro cómico español.

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La coincidencia podría prestarse a una fácil moraleja, pero la propuesta huye precisamente de eso. Don Mendo no llegará a Ocaña I para explicar a nadie lo que significa estar privado de libertad. Llegará para hacer teatro. Para provocar la risa. Para que la palabra escrita hace más de cien años vuelva a ocurrir delante de alguien.

"Hay que respetar mucho al público, y eso significa no acudir a una prisión creyendo que todo tiene que terminar convertido en una enseñanza", señala Redondo. "El teatro no necesita dar lecciones para ser profundamente transformador. A veces basta una frase, una interpretación, una carcajada inesperada o ese silencio extraordinario que se produce cuando todo un público está mirando el escenario. Quienes amamos el teatro sabemos que ahí sucede algo difícil de explicar. Por eso tiene tanto valor que una compañía decida regalar su tiempo y su talento para que ese encuentro pueda producirse también dentro de Ocaña I".

La función se incorpora así al camino de acompañamiento que viene desarrollándose en el centro penitenciario desde distintas iniciativas y abre, además, una nueva vía para acercar la cultura a través del trabajo compartido entre instituciones, voluntariado y sociedad civil.

Caridad cofrade que suma voluntades

La llegada del teatro coincide con otra acción promovida por la Cofradía de la Santa Caridad, que ha realizado una nueva entrega de material deportivo al Centro Penitenciario Ocaña I gracias a la colaboración del Maratón Valencia Trinidad Alfonso Zurich y la Sociedad Deportiva Correcaminos.

La colaboración entronca con la dimensión social desarrollada por la prueba valenciana. La Sociedad Deportiva Correcaminos, organizadora del Maratón Valencia, puso en marcha en 2026 el programa 'Comparte Maratón Valencia', concebido como un proyecto estable de compromiso social y articulado en diferentes líneas de apoyo vinculadas al atletismo y al deporte.

Teatro y deporte llegan por caminos distintos, pero terminan hablando de una misma manera de entender la caridad cofrade: no como una sucesión de acciones aisladas, sino como una red de relaciones que permite que cada uno aporte aquello que tiene y aquello que sabe hacer.

"La caridad empieza a adquirir toda su dimensión cuando dejamos de preguntarnos qué podemos hacer solos y empezamos a preguntarnos qué podemos hacer juntos", explica Fernando Redondo. "Una compañía aporta su teatro; el Maratón Valencia y la Sociedad Deportiva Correcaminos hacen posible que llegue material deportivo; el Centro Penitenciario Ocaña I abre caminos; la Pastoral Penitenciaria acompaña; la Cofradía intenta servir de puente. Ninguno sustituye al otro. Cada cual pone una parte. Y de esa suma nace algo mucho mayor que una función o una entrega de material. Nace una relación que permanece, una forma de acompañar y, sobre todo, la certeza de que todavía podemos construir espacios de encuentro donde parecía difícil encontrarlos".

Desde la Cofradía de la Santa Caridad se quiere expresar de manera especial la gratitud a la Compañía de Teatro Solidario "Bendito Cariñena" por su generosidad, disponibilidad y compromiso para hacer posible esta singular representación, así como al Maratón Valencia Trinidad Alfonso Zurich y a la Sociedad Deportiva Correcaminos por su colaboración en la nueva entrega de material deportivo.

El domingo llegará Don Mendo a Ocaña I. Llegarán sus versos, sus enredos y su descomunal sentido del humor. Pero con los actores llegará también algo menos visible y quizá más importante: la decisión de varias personas e instituciones de encontrarse, unir voluntades y seguir abriendo un camino compartido. Porque hay puertas que empiezan a abrirse mucho antes de que se levante el telón.

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