El Ayuntamiento de Toledo está estudiando la posibilidad de instalar un nuevo pivote en la calle Pozo Amargo, una de las principales vías de entrada al barrio, ante el "incremento" de vehículos no autorizados que acceden por este punto.
Así lo ha comunicado este lunes el concejal de Medio Ambiente, Río Tajo y Deportes, Rubén Lozano, durante el Consejo de Participación Ciudadana del distrito Casco Histórico-Azucaica, del que también es presidente.
Durante la reunión también se ha informado de otras actuaciones llevadas a cabo en materia de movilidad. Según ha confirmado Lozano, se han retirado 1.820 tarjetas de vehículos de no residentes que ya no cumplían los requisitos para estacionar en las zonas reservadas a residentes.
Asimismo, el concejal ha asegurado que estas medidas de control han ido acompañadas de un incremento en la retirada de vehículos que permanecían estacionados en zonas de residentes sin la correspondiente autorización.
Pivote único para residentes
Desde el 2 de enero de 2024 los vecinos del Casco Histórico residentes pueden circular libremente por las vías delimitadas por los pivotes de control de tráfico instalados en el barrio. Hasta ese momento eran 13 en total.
Esta actuación fue durante años una de las más demandadas por los vecinos y se llevó a cabo con la intención de "mejorar la vida de los vecinos del Casco Histórico".
Desde entonces, los vecinos residentes que pagan su impuesto de circulación en el barrio pueden acceder de una manera más eficiente a sus casas.
Por ello, la implantación de un nuevo pivote en la zona de Pozo Amargo delimitaría el acceso a aquellos que no cumplan estos requisito y evitar la masificación de vehículos en el centro de la ciudad.
El centro cívico de Padilla a debate: más actividad y mejor accesibilidad
La reunión también abordó la situación del Centro Cívico del Distrito del Casco Histórico de Padilla, un espacio que las asociaciones vecinales consideran “infrautilizado y con carencias de accesibilidad”, especialmente en las dependencias de Servicios Sociales, donde, según han denunciado , en ocasiones es necesario atender fuera del edificio a personas con problemas de movilidad.
Por ello, han reclamado un estudio técnico y medidas para abrir de forma “real y efectiva” los distintos espacios del inmueble para actividades sociales y culturales.
Rubén Lozano ha explicado que el Ayuntamiento mantiene conversaciones con la Universidad de Castilla-La Mancha para estudiar un convenio que permita mejorar la accesibilidad del edificio mediante la instalación de un ascensor, una actuación que, ha asegurado, también beneficiaría a la propia institución académica.
Por su parte, la concejala de Asuntos Sociales, Marisol Illescas, ha defendido que el centro ya acoge actividades y que cualquier entidad puede solicitar el uso de sus espacios, además de señalar que, aunque existen dificultades, el edificio dispone de un acceso adaptado para personas usuarias de silla de ruedas.
Aún así, los representante de las asociaciones vecinales incidieron en que sea el propio Ayuntamiento quien impulse una programación establelos representante de las asociaciones vecinales incidieron en que sea el propio Ayuntamiento quien impulse una programación estable de actividades que convierta el centro en un verdadero punto de encuentro vecinal.








