El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real ha recibido ya un total de 69 cuerpos de personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo) y los médicos forenses han realizado un total de 48 autopsias.
Cinco familias que denunciaron la desaparición de sus allegados han sido ya notificadas tras la identificación, que corresponde a tres mujeres y dos hombres.
A las once la noche de este jueves el balance provisional de personas fallecidas se mantiene en un total de 69.
Son datos recogidos por el Centro Integrado de Datos (CID) constituido tras la activación del Protocolo nacional de actuación Médico-forense y de Policía Científica en sucesos con víctimas múltiples.
Hasta el momento todas las identificaciones de los fallecidos se han realizado mediante huella dactilar, realizada por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.
70 denuncias de desaparición
Las mismas fuentes informan de que hay un total de 70 denuncias de familiares y allegados de desaparecidos como consecuencia del accidente ferroviario registradas en las comandancias de la Guardia Civil de Toledo, Madrid, Sevilla, Logroño y Ciudad Real. De ese número de denuncias, 38 se han registrado en Toledo, 23 en Madrid, 7 en Sevilla, 1 en Ciudad Real y 1 en Logroño.
Del total de 70 denuncias de personas desaparecidas, dos de ellas han sido localizadas con vida.
Las labores de autopsia e identificación de las personas fallecidas continúan ininterrumpidamente desde ayer jueves “con el mayor rigor y celeridad posibles”, según informa el CID.
Más de 30 profesionales en las tareas de identificación
Más de 30 profesionales participan en Toledo en las labores de realización de autopsias e identificación de los fallecidos, entre ellos médicos forenses de los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo (12), Ciudad Real (6), Cáceres (2), así como 2 médicas forenses asesoras del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
Intervienen también en la realización de las autopsias un total de seis técnicos de autopsia (3 de Toledo, 2 de Albacete y 1 de Guadalajara).
Seis profesionales del Instituto Nacional de Toxicología se encargan de la realización de las pruebas de ADN post mortem. El Servicio de Criminalística de la Guardia Civil realiza las identificaciones mediante huella dactilar, además del análisis de ADN de los familiares que están denunciando las desapariciones.
Además de todos estos efectivos, se ha establecido un servicio de apoyo a las familias de las víctimas que lo conforman tres psicólogas del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo, 1 psicóloga de la Oficina de Atención a las Víctimas del Delito, y 1 psicóloga del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Órganos con Jurisdicción Estatal.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) presta asimismo un apoyo logístico esencial a las actuaciones desarrolladas por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real, proporcionando las capacidades y medios necesarios para facilitar la gestión de los fallecidos y el desarrollo de las labores de identificación y asistencia médico-forense














