El municipio toledano de Mora celebra este año la 68ª edición de su Fiesta de Olivo. Una tradición que tiene un origen incierto, aunque los morachos y morachas recuerdan que se hacía en pequeñas cuadrillas. Allí, el terrateniente invitaba a los participantes en la recolección de la aceituna a un pequeño ágape, y a la vez se organizaban bailes y engalanaban los carros y galeras que habían utilizado para transportar la aceituna a la almazara.
En 1957, un agricultor moracho, tuvo la idea de celebrar esta festividad de manera colectiva y elevó su propuesta al Consistorio, teniendo lugar su primera edición el 23 de marzo de ese año.
No obstante, desde entonces, esta Fiesta de Interés Turístico Nacional se celebra el último fin de semana del mes de abril -sábado, domingo y lunes- y que llega a reunir hasta a 40.000 personas.
Cada día tiene actividades y tradiciones muy señaladas, como el desfile de carros y carrozas del domingo, una exposición ligada al aceite de oliva, concursos de poda, de pintura y de literatura… Pero el último día finaliza con una gran cita gastronómica: un concurso comarcal de migas, organizado por la Peña La Zaranda.
El origen de La Zaranda
Francis Sánchez-Novillo, miembro de la Peña la Zaranda, señala que esta surge “a raíz de un grupo de amigos adolescentes que se juntaban en un bar a jugar al futbolín”. Primero se unieron formando un equipo de fútbol sala, pero después junto a otros clientes asiduos del bar decidieron participar en el desfile de la Fiesta del Olivo con una carroza. “Adaptamos un remolque agrícola para dar forma a una plataforma y construimos una pequeña casa de campo para participar inicialmente”, expone.
La asociación-peña se crea oficialmente en 1993 y se legaliza con estatutos y un CIP oficial: “Inicialmente éramos unos 30 o 40 miembros y desde entonces hemos estado participando activamente”. Aunque en la actualidad están censados “unos 27 adultos”, Francis explica que muchos familiares así como hijos de los miembros participan activamente y ayudan “desinteresadamente” el lunes de la Fiesta del Olivo en el concurso de migas.

A lo largo de más de treinta años, la Peña La Zaranda ha participado en el desfile de carrozas de esta festividad moracha, “obteniendo todos los premios que se pueden tener, desde el primero, segundo, varios terceros”. Una de sus carrozas, que elaboraron en el año 2003 fue exhibida en la exposición Expoliva de Jaén, y algunas partes de la carroza que crearon en 2014 se puede ver en la exposición permanente de la Escuela de Música de Mora. Esta participación activa en una tradición moracha les hizo merecedores de la Medalla de Oro de la Fiesta del Olivo.
Combatir un día atípico con un concurso gastronómico
Francis asegura que en 1997 detectaron una carencia durante el lunes de la Fiesta del Olivo: “El día se había quedado solo para la entrega de los diferentes premios de los concursos [literario y de pintura], siendo un lunes un poco atípico y soso, decidimos hacer un concurso de migas”.
Eligieron este plato típico castellanomanchego porque “es un alimento tradicional de Mora en cuya elaboración no se necesita un gran desembolso de dinero”, y también como "homenaje a los agricultores, ya que las hacían con pan duro”. Un concurso gastronómico comarcal que llevan realizando ininterrumpidamente "a excepción de los dos años de la pandemia”.
Las bases del concurso exigen que se preparen “migas típicamente manchegas, con los ingredientes básicos: pan, chistorra, panceta y ajos”. Francis matiza que “se valora más a aquellas personas que puedan conseguir unas migas jugosas con esos cuatro ingredientes que todos aquellos que las acompañan de huevo o pimiento frito, morcilla”.

Señala de forma jocosa que hay incluso participantes que presentan sus migas “con pescado, sardina salada… la innovación se agradece, pero el concurso es básicamente para las migas típicamente manchegas que es como se hacían antes”.
A lo largo de la historia de este concurso, Francis nos cuenta que han tenido participantes de todas las edades: “Desde jubilados, grupos de amigos de mediana edad, gente joven que también se reúne para participar y pasar el día. Ocupa toda la franja de edad que te puedas imaginar”. Recuerda que en 2025 participaron 126 sartenes -o grupos- y que “si el lunes es puente en Madrid el número de participantes se dispara”.
Francis también comenta que el año pasado coincidió con el “apagón general” que dejó a España sin electricidad durante varias horas: “Es una anécdota muy curiosa, porque no pudimos utilizar la megafonía y tampoco pudo tocar el grupo musical que iba a hacerlo”.
¿Cómo participar?
Sánchez-Novillo explica que es necesario acudir de manera presencial al Parque de las Delicias de Mora (Toledo) -que es donde se organiza el concurso- antes de las 9:00 horas.
Para ello los participantes deberán tener más de 16 años y podrán hacerlo de manera individual o grupal-al menos uno de ellos aportará su DNI para formaliza la inscripción-
Allí, se abonan 20 euros de cuota de inscripción y la organización les entrega a los participantes: tanta leña como sea necesaria para encender una lumbre, dos delantales, así como una pequeña sartén que es en la que se presentarán las migas para concursar. Importante guardar el papel de inscripción para poder seguir pidiendo la leña que se necesite.
Desde la peña recomiendan llegar con antelación “para coger buen sitio” y una vez los participantes se hayan apuntado se les da una hora a la que entregar el plato que degustará el jurado, que son personas externas a la asociación. También se dispondrá de megafonía por la que se irá avisando del límite de tiempo. Francis señala que “es fundamental que las migas lleguen calientes y jugositas: ni secas ni con demasiado caldo”.

El concurso entrega seis premios: 1º (210 euros), 2º (180 euros), 3º (150 euros), 4º (120 euros), 5º (90 euros) y 6º (60 euros), así como una garrafa de aceite de oliva virgen extra para cada galardón.
Para todas aquellas personas que no participen en el concurso, también pueden disfrutar de las migas de manera ‘popular’, ya que la Peña la Zaranda elabora sus propias migas manchegas en una sartén de varios metros de diámetro, entregando centenares de platos a aquellos que quieran degustarlas.
Igualmente, la Peña La Zaranda dispone de un pequeño bar en el que venden bebidas acompañadas de distintos pinchos. El lunes de la Fiesta del Olivo en el lugar del concurso también está amenizado por un concierto de música flamenca.
De manera paralela, varias asociaciones del municipio elaboran los característicos ‘mojetes’, un aperitivo con una base de pan con aceite, sal y bien pimentón o jamón.
Cambios en el concurso e implicación de la ciudadanía
Previamente este certamen tenía lugar en “un gran corral” en el centro del pueblo, aunque después se trasladó al Parque de las Delicias, el más extenso de la localidad: "Ha sido un salto cualitativo y cuantitativo, porque antes teníamos la limitación del espacio, rodeados de cuatro paredes. Al subir al parque con ese espacio abierto ha favorecido la participación y se ha convertido en una festividad más lúdica, alargando la mañana y la tarde como una especie de romería”.

Este año como novedad y “ventaja” la Peña asume “el coste de los premios y los vamos a dar inmediatamente finalice el concurso, in situ a las personas ganadoras, sin trámites burocráticos del Ayuntamiento, porque esto hacía que los premios se cobrasen muchos días después”.
Francis quiere recordar que “se trata de un concurso de migas y no una romería”, ya que han observado en los últimos años que la gente “accede al parque con sus vehículos, montan carpas, con el consiguiente daño que pueden ocasionar a los jardines. Claro que se admite que se queden alrededor del espacio para comer allí, pero se está sobrepasando el exceso al parque y pueden ocurrir accidentes”, por lo que han pedido al Ayuntamiento de Mora el soporte de Policía Local o Protección Civil.













