La Consejería de Desarrollo Sostenible ha dado luz verde ambiental a una explotación ganadera de la localidad toledana de Sonseca para ampliar la misma hasta un total de 1.095 terneros -actualmente cuenta con 450-.
La finca se localiza en el paraje 'Albarejos', se sitúa a una distancia de 2,5 kilómetros del núcleo urbano de Sonseca desde el norte de la parcela y a 1,7 kilómetros al este de la parcela la localidad de Casalgordo perteneciente a Sonseca.
El proyecto cuenta con un informe de impacto ambiental simplificado favorable pero condicionado al cumplimiento de varias medidas para proteger la fauna, pues se sitúa en una zona de importancia para especies protegidas como el águila imperial, el lince ibérico y el buitre.
El informe de impacto ambiental determina que la actividad ganadera no altera de forma significativa el entorno al desarrollarse sobre instalaciones ya consolidadas y no incluir tendidos eléctricos ni barreras lineales peligrosas.
Sin embargo, para garantizar el libre tránsito de la fauna y evitar accidentes, la explotación estará obligada a instalar y mantener un cerramiento perimetral permeable a la fauna silvestre con varios requisitos como la prohibición de usar alambre de espino o materiales cortantes.
Además, según recoge la resolución publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), se precisa que en dicho vallado la separación de los hilos de alambre verticales no podrá ser inferior a 30 centímetros, mientras que la de los hilos horizontales en contacto con el suelo no podrá ser inferior a 20 centímetros.
En total, la explotación dispone de seis edificios, cinco de ellos destinados a corrales de cebo -en uno de ellos con espacio que se usa como estancia para trabajadores e incluye el baño- y uno a almacén.
Más de 6.500 toneladas de estiércol al año
La explotación, que se encuadra en el grupo III de ordenación ganadera (con un rango de entre 360 y 840 unidades de ganado mayor), dispone de 4.540 metros cuadrados destinados al engorde y manejo de los animales (repartidos en corrales y patios de ejercicio).
Los terneros permanecerán en la instalación por periodos de cebo de entre 7 y 8 meses. Uno de los aspectos más singulares del proyecto es que no almacenará estiércol en la explotación, eliminando la necesidad de construir un estercolero.
El estiércol mezclado con la cama de las naves (estimado en 6.572 toneladas anuales) no se almacena en la explotación y se cargará directamente desde el tractor-pala al camión de un gestor externo autorizado con el que ya existe un contrato en vigor, evitando de forma activa la generación de lixiviados o contaminación del subsuelo.
No obstante, debido a los posibles efectos de olores y emisión de partículas a la atmósfera, la resolución recoge que se evitarán movimientos de estiércoles en días de viento intenso y en los que la dirección predominante del viento afecte a la población.
Por su parte, el abastecimiento de agua procederá de un pozo propio, para el cual se ha solicitado una ampliación de caudal ante la Confederación Hidrográfica del Tajo para cubrir las necesidades de 16.786 m³/año.
La resolución concluye que el proyecto no generará efectos adversos significativos sobre el medio ambiente, siempre que se cumplan las prescripciones técnicas dictadas por los organismos competentes.










