Un facultativo del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo sufrió el pasado viernes una agresión verbal y un intento de agresión física que finalmente no llegó a consumarse, según ha denunciado el Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM).
La organización sindical ha condenado los hechos y ha trasladado su apoyo al profesional afectado, al tiempo que ha puesto sus servicios de asesoramiento a su disposición para las actuaciones que considere oportunas.
Para CESM, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la protección de los trabajadores de la sanidad pública. En este caso, el centro contaba tanto con personal de seguridad como con una segunda salida en la consulta donde se produjo el incidente, unas medidas que, según el sindicato, contribuyeron a afrontar la situación de riesgo.
Sin embargo, el Sindicato Médico considera que lo ocurrido demuestra que todavía existe margen para mejorar los sistemas de prevención y protección frente a las agresiones.
Preocupación por la situación en Atención Primaria
CESM pone especialmente el foco en la Atención Primaria. Según señala, la mayoría de las consultas sanitarias de Castilla-La Mancha disponen de una única puerta de acceso y salida y la presencia de personal de seguridad es prácticamente inexistente en este ámbito.
A ello se suma, apunta el sindicato, que muchos profesionales desarrollan su trabajo en solitario, una circunstancia que incrementa la vulnerabilidad ante posibles situaciones violentas.
Por este motivo, reclama al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) que revise y actualice las evaluaciones de riesgo existentes y que refuerce las medidas de seguridad allí donde sean insuficientes, teniendo en cuenta las características de cada centro y puesto de trabajo.
"La seguridad de los profesionales no puede depender de circunstancias fortuitas", sostiene CESM, que reclama que la protección sea suficiente y adecuada al nivel de riesgo existente.
El sindicato pide además que, cuando corresponda legalmente, se activen los mecanismos sancionadores previstos en la Ley 5/2010, de 24 de junio, sobre derechos y deberes en materia de salud de Castilla-La Mancha, sin perjuicio de las posibles responsabilidades penales.
550 episodios conflictivos hasta agosto
La nueva agresión se produce en un contexto de preocupación por el aumento de los episodios violentos contra trabajadores sanitarios en la región.
Según los últimos datos del Registro de Episodios Conflictivos aportados por CSIF, entre enero y agosto de este año se contabilizaron 550 incidentes en el Sescam: 321 en Atención Primaria y 228 en Atención Especializada. Más del 95% fueron agresiones verbales, mientras que se registraron 13 agresiones físicas.
En este escenario, CESM insiste en que las agresiones a los profesionales sanitarios no pueden asumirse como una parte más de su trabajo y reclama al Sescam medidas preventivas y de protección más eficaces.
Precisamente este lunes, el Sescam anunció la creación de una nueva figura de director de Seguridad en el ámbito sanitario, una medida que coincide con la denuncia de este último episodio ocurrido en Parapléjicos.
















