La Guardia Civil investiga a una persona como presunta autora de un delito contra la fauna por instalar varios lazos de cable de acero en un coto de caza del término municipal de Orgaz.
Se trata de un método de captura prohibido y no selectivo que supone una amenaza para la fauna silvestre y que puede llegar a atrapar especies protegidas como el lince ibérico.
La actuación ha sido desarrollada por agentes del Equipo de Protección de la Naturaleza (EPRONA) de Toledo en el marco de la denominada operación 'Orlaz', tras recibir un aviso sobre la presencia de estos dispositivos en el coto.
Los agentes localizaron seis lazos de cable de acero colocados en pasos habituales de la fauna salvaje y preparados para su uso. Según explica la Guardia Civil, este tipo de artes de captura son especialmente lesivas porque atrapan de forma indiscriminada a cualquier animal que transite por la zona, sin distinguir entre especies cinegéticas y protegidas.
Entre los animales que podrían verse afectados figura el lince ibérico, una de las especies más emblemáticas y protegidas de la fauna española, cuya presencia se ha ido recuperando en distintas zonas de Castilla-La Mancha en los últimos años.
Captura ilegal y daños al ecosistema
Las investigaciones permitieron identificar al presunto responsable de la instalación de los lazos, que han sido retirados del medio natural para evitar la captura ilegal de animales y los daños que podrían ocasionar al ecosistema de la zona.
La Guardia Civil destaca también la colaboración de los guardas rurales encargados de la vigilancia del coto de caza, cuya actuación resultó determinante para el desarrollo de la investigación.
El investigado se enfrenta, de acuerdo con el Código Penal, a penas de prisión de cuatro meses a dos años o multas de ocho a veinticuatro meses, además de la inhabilitación para cazar o pescar y la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante un periodo de uno a tres años.












