La Biblioteca de Castilla-La Mancha ha acogido este viernes un conversatorio impulsado por la Asociación Sociocultural Apolo en colaboración con el Ministerio de Cultura y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para acercar a la ciudadanía toledana el Plan de Derechos Culturales, una estrategia estatal que busca garantizar el acceso, la participación y la gobernanza democrática de la cultura.
La jornada, celebrada en la sala de conferencias de la Biblioteca regional, ha reunido a responsables institucionales, profesionales del ámbito cultural, representantes del tejido asociativo y ciudadanía interesada en conocer los objetivos y medidas de este plan impulsado por el Ministerio de Cultura.
Durante el encuentro se abordaron cuestiones como la participación real de la ciudadanía en la programación cultural, la transversalidad de las políticas culturales, la igualdad en el acceso a la cultura y el conocimiento de los derechos culturales como parte de los derechos fundamentales.
La presentación contó con la intervención de María Perlines Benito, jefa de Servicio de Museos, Exposiciones y Patrimonio Cultural de la Viceconsejería de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha; María Amado Tena y Clara López Ruiz, coordinadoras del Plan de Derechos Culturales desde la Subdirección General de Cooperación Cultural con las Comunidades Autónomas del Ministerio de Cultura; e Isabel Ralero, doctora en Antropología y profesora de la Universidad de Castilla-La Mancha. El acto fue introducido por José Julián Uceta, presidente de la Asociación Apolo Toledo.
Un plan para garantizar los derechos culturales
Las representantes del Ministerio explicaron que el Plan de Derechos Culturales pretende consolidar un nuevo marco de acción pública en el que la cultura se entienda no solo como un bien de consumo o una oferta institucional, sino como un derecho que debe garantizarse desde las administraciones.
El documento establece 146 medidas articuladas en torno a cinco prioridades estratégicas: garantizar la democracia cultural, abordar los retos contemporáneos desde la cultura, promover la sostenibilidad e independencia del ecosistema cultural, consolidar los derechos culturales como marco de acción pública y articular una administración comprometida con estos principios.
Participación ciudadana y gobernanza cultural
Uno de los aspectos más destacados del conversatorio fue el espacio abierto al diálogo con los asistentes, quienes pudieron plantear preguntas sobre la participación ciudadana en la definición de políticas culturales, la descentralización de la oferta cultural o el papel de las asociaciones y colectivos locales en la toma de decisiones.
Las intervenciones incidieron en la necesidad de avanzar hacia modelos de gobernanza cultural más abiertos, en los que la ciudadanía no sea únicamente receptora de actividades, sino también agente activo en la construcción de la vida cultural de sus municipios.
Un debate trasladado al ámbito local
Desde la Asociación Apolo se destacó la importancia de generar espacios de reflexión compartida entre administraciones, agentes culturales y ciudadanía para avanzar hacia modelos más participativos y democráticos. En este sentido, el encuentro sirvió para trasladar al ámbito local un debate que el Ministerio de Cultura considera estratégico para el futuro de las políticas públicas culturales.
El Plan de Derechos Culturales se presenta como una hoja de ruta para incorporar la perspectiva de los derechos culturales en la gestión pública, reforzando la participación ciudadana y el acceso equitativo a la vida cultural en todo el territorio.













