Hablar, escuchar y acompañar. Tres acciones que pueden parecer sencillas, pero que cobran una importancia especial cuando una persona atraviesa una situación de sufrimiento. En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la Federación Salud Mental Castilla-La Mancha y UGT Castilla-La Mancha coinciden en una idea: romper el silencio y dejar atrás los estigmas es también una forma de prevenir.
La jornada sirve además para poner el foco en quienes muchas veces quedan en un segundo plano: las personas que pierden a un familiar, una pareja, un amigo o alguien cercano por suicidio. Para ellas, la pérdida puede venir acompañada de preguntas que no encuentran respuesta, sentimientos de culpa o vergüenza y, en ocasiones, de la sensación de que no pueden hablar abiertamente de lo sucedido.
Desde la Federación Salud Mental Castilla-La Mancha se han sumado a la campaña #NiCulpaNiSilencio, impulsada por la Confederación Salud Mental España precisamente para visibilizar esta realidad y recordar que nadie debería afrontar este duelo en soledad.
Se estima que por cada suicidio al menos seis personas quedan profundamente afectadas. El dolor por la pérdida se mezcla a menudo con emociones difíciles de gestionar y con el estigma que todavía existe alrededor del suicidio. Poder hablar de ellas y entender que forman parte de un proceso de duelo puede ayudar a quienes las viven.
La campaña incluye varias infografías y un vídeo en el que participa, con su testimonio en primera persona, un usuario de Salud Mental Albacete Lassus. La iniciativa se completa con un manifiesto elaborado por el Comité Pro Salud Mental en Primera Persona y la Red Estatal de Mujeres de la Confederación Salud Mental España.
El mensaje que trasladan es claro: escuchar puede marcar la diferencia. No se trata de tener siempre las respuestas, sino de poder estar al lado de quien lo necesita sin juzgar y respetando sus tiempos. “Entender es cuidar”, recuerda el manifiesto.
La salud mental también necesita espacio en el trabajo
La prevención no se limita al ámbito sanitario o familiar. También pasa por los lugares en los que las personas pasan buena parte de su vida: los centros de trabajo.
Es precisamente ahí donde UGT Castilla-La Mancha ha querido poner el acento este 10 de septiembre. La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales del sindicato, Isabel Carrascosa, ha advertido de que no existen estadísticas que permitan saber cuántas muertes por suicidio pueden estar relacionadas con el trabajo, aunque considera que las condiciones laborales pueden tener una influencia importante en determinados casos.
Por eso, el sindicato reclama que la salud mental tenga un mayor peso dentro de las políticas de prevención de riesgos laborales. Estrés, ansiedad y depresión son algunos de los problemas a los que apunta UGT y que, según señala, pueden estar detrás de parte del aumento de las bajas por incapacidad temporal.
Carrascosa también llama la atención sobre determinados sectores que pueden estar especialmente expuestos, entre ellos el educativo, el sanitario o el de servicios.
"Cuidar la salud mental en el trabajo" significa, en este contexto, algo más que reaccionar cuando aparece un problema. También implica detectar señales, facilitar ayuda y crear entornos en los que pedir apoyo no sea motivo de vergüenza.
UGT Castilla-La Mancha cuenta, además, con un Observatorio de Salud Mental que ofrece una primera consulta gratuita con la Fundación Psicología Sin Fronteras. El objetivo es facilitar a las personas trabajadoras una primera puerta de acceso a profesionales cuando aparece un problema psicológico.
Toledo, a la cabeza de Castilla-La Mancha en número de fallecimientos
Mientras las organizaciones reclaman una mayor implicación en prevención, los últimos datos oficiales muestran la dimensión del problema en la región.
En 2024 fallecieron por suicidio 163 personas en Castilla-La Mancha, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), frente a las 160 del año anterior. Toledo fue la provincia que registró más casos, con 49 fallecimientos, seguida de Ciudad Real, con 43. Albacete contabilizó 28, Guadalajara 23 y Cuenca 20.
En España, el INE registró 3.953 muertes por suicidio en 2024, un 3,9% menos que en 2023. En Castilla-La Mancha, uno de los datos que más llama la atención es el incremento registrado entre las mujeres: los fallecimientos pasaron de 22 a 42 en un año.
La cifra regional también supera a la de los fallecimientos registrados por accidentes de tráfico, que fueron 110 en 2024.
Más allá de los números, el Día Mundial para la Prevención del Suicidio busca poner el foco en lo que ocurre antes y después: en las personas que sufren, en quienes necesitan ayuda y en quienes afrontan la pérdida de alguien cercano.
Para las personas que atraviesan una situación de conducta o ideación suicida, así como para sus familiares y allegados, está disponible el 024, un servicio público, gratuito y operativo las 24 horas del día.
















