Hay muchos y muy diferentes motivos por los que Felipe II no eligió Toledo como capital del reino en 1561. Ninguno oficial porque no dejó nada por escrito, pero hay una serie de factores que jugaban en contra de la ciudad imperial.
Su topografía y su urbanismo, la escasez de agua y otros bienes de primera necesidad o el clima extremo -inviernos muy fríos y veranos muy calurosos- fueron algunas de las razonas por las que se decantó por Madrid. No obstante, la de mayor peso fue su disputa de poder con la Iglesia Católica.
Es una de las preguntas más recurrentes en cada visita guiada. Más respuestas, en este vídeo:
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Este vídeo es obra de Irene Criado, guía profesional de Toledo detoledodetodalavida.com











