La tala de un árbol en la plaza de San Agustín, en el Casco Histórico de Toledo, ha generado críticas vecinales en un contexto marcado por la revisión del arbolado urbano tras varios episodios recientes de caída de ramas en distintos puntos de la ciudad.
Algunos vecinos han denunciado la actuación municipal al considerar que el ejemplar se encontraba "completamente sano". Según los testigos, los técnicos desplazados hasta el lugar habrían reconocido que el árbol "está bien", aunque finalmente se ha procedido a su tala por decisión municipal.
Aunque los vecinos aseguran que, aparentemente, "las ramas y el tronco no tenían ninguna podredumbre", el concejal del Río Tajo, Medio Ambiente y Deportes, Rubén Lozano, rechaza esta versión y asegura que el ejemplar presentaba "problemas" que hacían necesaria su retirada por motivos de seguridad.
"Ese árbol estaba enfermo y con grave riesgo de caída de ramas. Son árboles muy delicados y había que cortarlo, lamentablemente. Es difícil tomar estas decisiones, pero se trata de evitar riesgos, aunque eso suponga recibir críticas", afirma el edil.
Lozano también destaca que el ejemplar presentaba "una seria inclinación de ramas y levantamientos de pavimento", circunstancias que, según sostiene, reforzaban la necesidad de intervenir para evitar posibles incidentes.
Además, el concejal adelanta que el Ayuntamiento repondrá el ejemplar retirado y estudia ampliar la plantación en la zona. "En San Agustín plantaremos un árbol nuevo en ese alcorque y, si es posible, un par de ellos más en otros alcorques que actualmente están cegados", señala.
Últimos episodios de ramas caídas
La actuación se produce pocos días después de la caída de una rama en una zona infantil del parque de las Tres Culturas, un incidente que no provocó heridos, pero que volvió a poner el foco sobre el estado del arbolado de la ciudad.
Además, el Ayuntamiento anunció recientemente una revisión del arbolado de Toledo tras la caída de ramas en la plaza de la Bellota y en el Corralillo de San Miguel, actuaciones con las que el Consistorio pretende detectar ejemplares que puedan suponer un riesgo para la ciudadanía.













