Partido Popular y Vox afrontan una actuación de envergadura al frente del Ayuntamiento de Toledo que ya está generando polémica antes de iniciarse: las obras de rehabilitación del Mercado Municipal. El Consistorio no ofrece fechas sobre el inicio de los trabajos y los rumores avivan las críticas de comerciantes y ciudadanía, tanto por el cierre completo del edificio, como por la falta de alternativas para continuar con su actividad.
"Alternativa en locales no nos han dado, pero queremos hablar de una compensación económica porque tenemos familia, tenemos unos gastos que pagar, impuestos… no podemos irnos cinco meses a casa así sin más, vivimos de esto, es nuestro negocio", explica una de las comerciantes en declaraciones a Toledodiario.es, quien lamenta que el proyecto de rehabilitación no ha tenido en cuenta a sus negocios. “Tenían que haberlo previsto con al menos seis meses de antelación, nos habría dado tiempo a buscar un local donde reubicarnos, pero no hemos podido ni el Ayuntamiento nos lo ha facilitado”, añade otro pescadero.
Hace apenas unas semanas, el Consistorio organizó una reunión con los comerciantes en la que no dio fechas sobre el inicio de los trabajos. "No nos han asegurado ni cuándo van a empezar ni si se alargarán... nos dijeron que tendríamos otra reunión pero tampoco tenemos fecha todavía aunque no pueden tardar mucho porque hay que comenzar las obras", recuerda la comerciante.
Esta remodelación está financiada con fondos europeos y debe cumplir ciertos plazos. El proyecto fue impulsado por el anterior Gobierno municipal del PSOE -aunque se ha redactado en la actual de PP y Vox- y recibió una subvención de 1.360.243,83 euros por parte del anterior Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.
Según el contrato de ejecución, las obras durarán seis meses durante los cuales los comercios con los que cuenta el Mercado de Abastos de Toledo tendrán que cerrar, al igual que el supermercado Unide, que también se encuentra en estas instalaciones ubicadas en el corazón del Casco Histórico de Toledo.
También cerrará el espacio socio-cultural que estrenó hace poco más de dos años la cooperativa mixta integral La Divergente en los sótanos del Mercado. En su caso, peligra también una posible reapertura en el mismo espacio, en el que también gestionan un bar en el que promueven multitud de actividades culturales.
"Tenemos que tener una fecha concretar de cierre"
"Pedimos que nos avisen con tiempo de cuando se va a cerrar porque trabajamos con productos frescos, tenemos que tener una fecha en concreto porque tenemos unos productos frescos que no podemos traer un día para cerrar al siguiente", lamenta una pescadera quien coincide al afirmar que su negocio es la fuente de ingresos de su familia. "No tengo otro local donde seguir trabajando por eso me parece mucho tiempo cerrados, todo ha sido tan deprisa que no hemos podido buscar nada ni a pensar en reubicarnos en otro sitio a corre prisas no puedo poner un mostrador y una cámara frigorífica en otro sitio porque eso supone dinero, otra licencia y tiempo", subraya.
El Mercado de Abastos de Toledo cuenta actualmente con media docena de pequeños comercios en funcionamiento, además del supermercado Unide. Las instalaciones reciben a diario a cientos de personas, entre ellas, vecinas y vecinas del barrio, los principales clientes ya que este es uno de los pocos establecimientos donde pueden realizar sus compras en el Casco Histórico.
“La gente del Casco Histórico nos dice que es una faena muy grande porque muchos vecinos no se pueden mover a otros sitios a comprar ”, añade otra comerciante.
Así lo corroboramos con algunas de las personas que están comprando en este mercado. Dos de ellas son clientas habituales por lo que lamentan el cierre ya que no saben dónde podrán ir a hacer la compra durante los meses que duren las obras. “En el Casco hay muy pocas tiendas”, recuerda una de ellas, una mujer de avanzada edad para quien no es sencillo recorrer las cuestas de su barrio para ir al supermercado.
- Mercado Municipal de Toledo / Fotografía: Bárbara D. Alarcón
- Mercado Municipal de Toledo / Fotografía: Bárbara D. Alarcón
- Mercado Municipal de Toledo / Fotografía: Bárbara D. Alarcón
“Está siendo todo de golpe…sabíamos que se iba hacer desde el año pasado y ahora de repente nos dicen que es a finales de abril o principios de mayo”, critica otro comerciante quien muestra preocupación por sus clientes. "Cinco meses es mucho tiempo para recuperar la clientela, cuesta mucho volver a levantarla. La gente se va comprar a otro sitio, a otra superficie, y ya no vuelve". El comercio local vuelve así a verse amenazado por las grandes cadenas.
Además, los comerciantes coinciden en afirmar que las obras llegan en una de sus mejores temporadas de venta. "Con el Corpus mayo y junio son fechas de ventas sobre todo a bares y restaurantes, pero también entre las familias ya que vienen parientes de visita y se hace más compra".
"En julio y agosto un cierre no nos hace tanto daño porque son meses de vacaciones y la gente se va, pero septiembre también es buena fecha porque la gente vuelve de las vacaciones, vuelven los colegios y se viene a hacer la compra", explica.
Cierre total "por motivos de seguridad"
El concejal de Promoción Económica y Empleo, Juan Marín, apunta a este medio que los negocios no pueden permanecer abiertos durante las obras "por motivos de seguridad". "Ya sé que eso produce incomodad, también a los ciudadanos, pero es incompatible", indica.
Según afirman los propios comerciantes, la reforma por tramos se barajó durante sus reuniones con el Consistorio. "Hubo un técnico que vino y nos dijo que podía ser pero que el Ayuntamiento no quería", asegura uno de ellos quien lamenta que de esta forma se les ha negado cualquier tipo de solución a la pérdida de ingresos durante los cinco meses que se espera que duren los trabajos.
Respecto a posibles reubicaciones o indemnizaciones, subraya que es un tema que van a abordar con los comerciantes afectados en diversas reuniones pero que todavía no han concretado nada que pueda compensar la falta de ingresos que van a tener por el obligado cierre. "Es para mejor, para que quede bien porque necesita una reforma, por el tema energético y por las goteras, que son impresionantes... esperamos que quede lo mejor posible", añade la pescadera.
- Mercado Municipal de Toledo / Fotografía: Bárbara D. Alarcón
- Mercado Municipal de Toledo / Fotografía: Bárbara D. Alarcón
- Mercado Municipal de Toledo / Fotografía: Bárbara D. Alarcón
1,5 millones y seis meses de obras
La actuación que se plantea llevar a cabo en el Mercado de Abastos, gracias a un proyecto financiado con un presupuesto de 1,5 millones de euros de fondos europeos Next Generation, durará alrededor de seis meses, según la planificación oficial. El proyecto de ejecución, redactado por Vértice Estudio, consiste en la rehabilitación integral, con priorización de la componente energética, del Mercado Municipal de Abastos.
Las principales actuaciones se pretenden llevar a cabo en la planta de acceso y las cubiertas y estarán encaminadas a la reducción del consumo energético que en la actualidad "resulta desproporcionado". Las intervenciones se dividen en cuatro apartados: las encaminadas a la mejora de la eficiencia energética, las destinadas a mejorar la sostenibilidad ambiental en materia de agua, uso de materiales o gestión de residuos, las orientadas a mejorar la accesibilidad y las que se destinan a la mejora en la conservación de edificios.
Entre otros trabajos, se va a proceder a realizar el aislamiento térmico en fachadas y cubiertas, se van a renovar las carpinterías y los lucernarios así como también se van a aislar los forjados existentes entre la planta de acceso y la planta de sótano. También proponen eliminar el actual sistema de climatización y los conductos que en la actualidad cuelgan de la subestructura decorativa de color amarillo para instalar uno Roof-Top (un equipo de climatización que se instala en los tejados) que "mejorará considerablemente el rendimiento técnico y energético".
- Infografía del proyecto de rehabilitación del Mercado de Abastos de Toledo / Imagen: Vértice Estudio
- Infografía del proyecto de rehabilitación del Mercado de Abastos de Toledo / Imagen: Vértice Estudio
Igualmente, el proyecto incluye la renovación de solados y acabados y la renovación de aseos y vestuarios. También contempla la instalación de una nueva azulejería cerámica de diseños geométricos, que se instalará sobre los frente de los puestos y las vitrinas, o la renovación de la red de instalación eléctrica y saneamiento.
Respecto al espacio de la planta, el redactor del proyecto sugiera una posible mejora en la distribución que no afectaría al presupuesto de la intervención. En concreto, propone zonificar a los seis puestos actuales -una pescadería, tres charcuterías/carnicerías y dos fruterías, mientras que hay cinco libres de actividad- en el mismo frente, "consiguiendo así que la zona de tránsito público jerarquice la entrada principal y se conecte con la entrada secundaria y accesible, facilitando los recorridos internos y generando una zona de cafetería abierta para el descanso del visitante".
Agrupando los puestos, indica, se abriría la posibilidad en el futuro de conseguir una doble altura de uso hotelero-turístico que permitiría contemplar el carácter industrial del espacio interior y disfrutar de las vistas a la Catedral, el Teatro de Rojas y la plaza Mayor. Además, plantea aprovechar los puestos que actualmente están en desuso para generar las nuevas zonas de cámaras frigoríficas del mercado.

Infografía del proyecto de rehabilitación del Mercado de Abastos de Toledo / Imagen: Vértice Estudio
Historia del edificio
El edificio del Mercado de Abastos se compone de un volumen pentagonal irregular de dos plantas: una baja, donde están el mercado y el supermercado, y un semisótano, que se destina a zona de descarga y garaje en una parte y en otra se encuentra un bar/restaurante, donde actualmente se ubica el espacio cultural de La Divergente.
Su historia se remonta al siglo XVI, pues la superficie que ocupa actualmente era donde se vendían los productos frescos de la ciudad. Fue en el siglo XIX cuando se levantó el primer edificio descrito. Posteriormente, en 1895, coincidiendo con la apertura del Matadero Municipal junto a la Puerta del Cambrón, el deteriorado estado de la Lonja hizo que se cerrara y se iniciaran los procesos para ampliar el inmueble y convertirlo en el Mercado Municipal.
Así, en 1896, según recoge el proyecto, se aceptó la propuesta del arquitecto municipal, José Ramón Ortiz, pero no fue hasta 1912 cuando se retomaron las obras que se iniciaron, completándose la planta baja del inmueble con las galerías interior alrededor del patio central, que daba luz y ventilación a estas naves y al sótano y que se cegó en la última reforma que se efectuó en 1985 para lograr más superficie comercial.