La protección de la salud es un derecho recogido en la Constitución que, para la jurisprudencia, prima sobre el derecho al ocio o la realización de eventos. Así lo estimó el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Toledo en 2023 para suspender la realización de eventos tras la denuncia de dos vecinas de Ocaña por el ruido de distintos eventos en la plaza Mayor de la localidad.
Se trata de una situación que temen que también pueda darse en Toledo, donde el alcalde, Carlos Velázquez, ha informado de una reciente decisión judicial que, al contrario de lo que sucedió con el caso de Ocaña, desestima la solicitud de medidas cautelares para suspender las actividades en la plaza de Zocodover.
Esta petición, impulsada por un particular en el marco de un proceso judicializado por ruidos, pretendía la paralización de cualquier evento en la emblemática plaza, tal y como ocurrió en Ocaña, donde el mencionado juzgado si estimó en 2023 la paralización de eventos. La petición fue estimada y afectó a actividades como las procesiones de Semana Santa o la Navidad, festividad que en la capital regional ya ha generado tensiones entre el vecindario de Zocodover en los últimos años por el nivel de ruido del espectáculo de luz y sonido que se programa.
A pesar de que el tribunal ha permitido que las actividades continúen por el momento, el alcalde de Toledo ha subrayado la necesidad de ser "muy cuidadosos con el cumplimiento de la ordenanza" -de contaminación ambiental-, que establece los niveles máximos de ruido permitidos en eventos en la vía pública, pues "puede pasar lo que pasó en Ocaña, donde cree que "la gran mayoría" de la ciudadanía no defendía la paralización de eventos.
"La jurisprudencia está entendiendo que ya no hay una protección solamente del derecho al descanso, sino del derecho a la salud, reconocido por nuestra Constitución como un derecho fundamental. Por lo tanto, frente al derecho a las actividades, al ocio y a la a la realización de distintas distintos eventos, por muy tradicionales que sean, siempre va a primar un derecho fundamental", señaló el alcalde, que apunta que "siempre que hay algo en los tribunales la cosa puede caer de un lado de otro".
Velázquez recordó en declaraciones a los medios que el pasado mes de febrero, la Junta de Gobierno Local aprobó un acuerdo, amparándose en la Ley del Ruido, para permitir niveles de ruido superiores a lo habitual durante cinco celebraciones municipales este 2026, tanto en Zocodover como en la Peraleda.
Co esta medida el Gobierno local buscó establecer un marco legal para el impacto sonoro en la celebración de los Carnavales, la Semana Grande del Corpus Christi, la festividad en honor a la Virgen del Sagrario, el encendido de luces de Navidad, la fiesta de Fin de año y la Noche del Patrimonio.
Se trata de eventos que podrían superar los 73 decibelios en horario de mañana y tarde y 63 en horario nocturno que establece la normativa municipal en los sectores de suelo de uso recreativo y espectáculos. En concreto, con la medida aplicada se establece un límite de emisión de 90 dBA para las actividades del ferial en la Peraleda y un máximo de 100 dBA para los conciertos programados en la festividad del Corpus (31 de mayo al 7 de junio) y de la Virgen del Sagrario (9 al 16 de agosto).
Descentralización de eventos
Velázquez explicó también que están tratando de trasladar los eventos y actividades que "generan molestias" a la plaza del Ayuntamiento, donde el impacto en los residentes es significativamente menor. "Solamente vive una persona que es el arzobispo y de momento no se nos ha quejado", bromeó sobre este asunto.
No obstante, señala que la plaza del Ayuntamiento tiene unas limitaciones logísticas, como la imposibilidad de que camiones-orquesta accedan a la misma, algo que sí permite Zocodover para poder celebrar los conciertos que se hacen en Carnavales o Nochevieja.
No obstante, el alcalde no confirmó la información que hace poco más de un mes trasladó el concejal de Empleo y Promoción Económica, Juan Marín, que afirmó que se iban a trasladar los mercadillos que se celebran en Zocodover a la terraza del Miradero, indicando que la tercera edición del Toledo ComicFest -que se celebró el pasado fin de semana- y la segunda de la Feria de Artesanía MÍA serían las últimas que acoja la céntrica plaza.
"Queremos un Casco vivo con artesanía y comercio de proximidad, pero somos conscientes de que hay que hacerlo compatible con la vida de los residentes", ha declarado el alcalde, que defiende que mantiene "reuniones habituales con muchos vecinos del Casco" para abordar una cuestión que "no es sencilla" y que afecta también a temas como la movilidad, sobre la que señala que "quizá no es lo mejor que suban más de 500 autobuses todos los días a Zocodover", pero que también hay que "garantizar la mejor accesibilidad a los vecinos del Casco".












