Entre los diez puntos del programa electoral con el que Vox se presentó a las elecciones municipales de 2023 en Toledo se comprometía a estudiar la posibilidad de instalar un teleférico en la ciudad. En concreto, planteaba hacerlo entre los puentes de Alcántara y San Martín hasta la antigua Fábrica de Armas.
El año siguiente, en 2024, consiguió el apoyo de su socio de gobierno -el PP-, y el rechazo de la oposición -PSOE e IU- durante una propuesta presentada en el Debate del Estado del Municipio para hacer realidad este proyecto.
A partir de ahí, concejales de Vox han ofrecido informaciones sobre el trazado que estaban estudiando a través de empresas especializadas para poder llevar a cabo esta infraestructura. La idea que se plasmó en el programa electoral dejó paso a otra propuesta para que el teleférico uniese el Valle con el Casco Histórico.
Sin embargo, el impacto que podría tener en el cono visual de la ciudad hizo que se replantease este trazado. El nuevo trazado, según trasladó Vox, transcurriría la zona del Valle -sin cruzar el río- desde el aparcamiento de Azarquiel hasta el entorno del Cigarral de Santa María.
Del aparcamiento de Azarquiel al Miradero
Pero finalmente, el único documento que Vox ha presentado para su consulta previa y determinar su viabilidad, fue el anteproyecto que trasladó el pasado mes de mayo a la Viceconsejería de Cultura. Elaborado por la empresa Doppelmayr, estes otro itinerario distinto que partiría desde el aparcamiento de Azarquiel y llegaría hasta el Miradero.
La idea, no obstante, no ha contado el visto bueno de la Administración regional, que señala que el anteproyecto presentado es “completamente inasumible” por su impacto patrimonial. Así lo indicó a este medio la viceconsejera de Cultura, Carmen Olmedo, después de que la SER adelantase que la Comisión de Patrimonio va a emitir un dictamen desfavorable a este proyecto.
"El dictamen no ha salido todavía. Estamos pendientes de la redacción del acta, pero sí puedo decirlo porque ya es público, que ha salido que el informe de los técnicos de la Junta de Comunidades es desfavorable", asevera la viceconsejera a ToledoDiario.es.
En este sentido, agrega que el proyecto presentado "no se puede autorizar de ninguna manera" porque "supondría un impacto visual en la zona del Miradero tremendo". La viceconsejera asevera que la construcción destinada al depósito de cabinas en el Miradero resultaría estéticamente inaceptable en una ciudad como Toledo, declarada Patrimonio de la Humanidad.
"Cualquier cuestión que pueda ponerse delante de algún monumento puede incurrir en algún problema con la UNESCO", advierte Olmedo sobre este proyecto que el alcalde de la ciudad, Carlos Velázquez, afirmó desconocer en una reciente entrevista.
Vox no renuncia a reformular proyecto
Por su parte, el Grupo Municipal de Vox apunta a este medio que analizarán el dictamen una vez se redacte, pero sostienen que insistirán en su idea de impulsar este sistema de transporte en la ciudad. Creen que las dificultades que se trasladan no hacen inviable la idea en sí misma y trabajarán en alternativas en el trazado para hacerlo viable.
En este sentido, apuntan que "puede no ser aplicable a la normativa un primer esbozo", pero entienden que "no tiene por qué renunciarse a esta idea ni negarse a la posibilidad de que pueda prosperar otra diferente", a la vez que reconocen que la idea se haya planteado "mal parcialmente, por ubicación o por un diseño atrevido o audaz".
"No pensamos rendirnos", aseveran fuentes del grupo, que afirman que los gastos para realizar este proyecto han corrido a cargo de la propia empresa interesada y no ha supuesto ningún coste a las arcas municipales.
Los detalles del teleférico fallido
El documento presentado a la Junta, al que ha tenido acceso este medio, es una memoria para obtener la concesión de un uso privativo y normal de un teleférico, consta de 20 páginas y detalla las principales características que tendría este sistema de transporte.
La empresa Doppelmayr Ibérica S.A. Unipersonal apunta que la conexión se plantea en una ubicación clave que permitiría conectar la estación de tren con el centro de la ciudad "en un tiempo mínimo, facilitando el flujo tanto de residentes como de los miles de visitantes que Toledo recibe anualmente".
La propuesta técnica ofrece dos soluciones tecnológicas. Por un lado plantea un teleférico de vaivén (con 15 plazas), que contempla un sistema bicable sincronizado con dos cabinas que realizaría el trayecto de 415 metros en solo 2 minutos, superando un desnivel de 57 metros sin necesidad de apoyos intermedios. Tendría una capacidad de transporte de 280 personas cada hora.
La otra alternativa es una telecabina desembragable (con 8 plazas), que en su caso supone un sistema monocable con capacidad para transportar hasta 500 personas por hora, utilizando 6 cabinas y dos apoyos intermedios, con un tiempo de trayecto de 3,5 minutos.

Uno de los pilares fundamentales que la empresa defiende del proyecto es "su carácter ecológico". El teleférico, afirma, se presenta como la solución de movilidad más respetuosa con el medio ambiente, con menor huella de CO2 comparado con otros medios de transporte.
Según las estimaciones del promotor, en una vida útil de 30 años, el sistema generaría menos de un cuarto de tonelada de emisiones de dióxido de carbono equivalente. Además, defiende que el sistema contribuirá directamente a la protección del entorno histórico al reducir la presión del tráfico rodado y la demanda de aparcamiento en las áreas más sensibles del Casco.
Doppelmayr defiende también que su diseño minimiza la interferencia visual con los hitos monumentales y las perspectivas históricas de la ciudad. Así, afirma que las estaciones y pilonas se proyectan con materiales y volumetrías "compatibles con el entorno, garantizando una integración paisajística total".
El proyecto, agrega, se sumaría a una lista de teleféricos que ya funcionan en otras ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como Koblenz, Oporto o Londres, donde agrega que este sistema de transporte ha demostrado ser una herramienta eficaz para la cohesión urbana y la competitividad turística.
Sin embargo, este controvertido proyecto no ha sido bien acogido por la oposición -que lo tacha de "ocurrencia"- ni tampoco ha contado hasta el momento con un apoyo público por parte de los socios de Gobierno del PP -más allá del voto favorable a la propuesta que presentaron en 2024-, aunque Vox cree que no se va a oponer a su realización en caso de que alguna de las alternativas que plantee fuese viable.


















