El Ayuntamiento de Toledo ha salido este miércoles en defensa de la remodelación de la Plaza Mayor tras las críticas surgidas por el resultado de las obras y apenas un día después de abrir la puerta a estudiar posibles ajustes junto a los establecimientos de la zona.
El portavoz del Gobierno municipal, Juan José Alcalde, ha asegurado que el Consistorio "informó" tanto a vecinos como a hosteleros durante el desarrollo del proyecto y ha defendido una intervención que, a su juicio, ha permitido "ganar la plaza para los vecinos".
Las declaraciones contrastan con las críticas expresadas en los últimos días por la Asociación de Vecinos Iniciativa Ciudadana, varios hosteleros de la plaza y el Grupo Municipal Socialista, que sostienen que la actuación se ejecutó sin un proceso de participación previo y cuestionan algunas de las decisiones adoptadas durante la obra.
"Se ha ganado la plaza para los vecinos", ha insistido Alcalde, quien ha defendido que el espacio "ha dejado" de estar ocupado casi exclusivamente por las terrazas de hostelería para "convertirse" en un lugar de estancia y convivencia.
Según ha explicado, la actuación ha incorporado bancos -"antes un vecino tenía que sentarse pegado a los coches"-, una fuente de agua potable, pérgolas destinadas a generar sombra mediante vegetación y un nuevo árbol. También ha destacado la recuperación de la fuente histórica y la reparación de los faroles, que, según ha afirmado, llevaban "más de dos décadas" sin ser restaurados.
"Había una fuente que se utilizaba prácticamente de vertedero", ha matizado el portavoz, tras relatar que durante su limpieza aparecieron incluso cajas y botellas de Mirinda -un famoso refresco de las décadas de los 60 y 70-.
"Siempre hay gente que se queja y gente que está a favor"
El Gobierno municipal ha reconocido que la remodelación ha generado opiniones enfrentadas, aunque ha restado importancia a las críticas al considerar que son habituales en cualquier intervención urbana.
"Siempre que se hace una obra hay gente que se queja y gente que está a favor", ha señalado Alcalde, que ha pedido esperar a que la ciudadanía vuelva a hacer uso de la plaza antes de valorar el resultado definitivo.
El portavoz también ha rechazado las críticas formuladas por el PSOE, al considerar que responden a una "estrategia" de oposición más que a la actuación realizada.
Las declaraciones llegan un día después de que el Ayuntamiento confirmara que mantiene contactos con los establecimientos de la Plaza Mayor para celebrar una reunión en la que analizar posibles modificaciones tras el malestar manifestado por hosteleros y vecinos. Esa apertura al diálogo fue interpretada por el Grupo Municipal Socialista como una rectificación de una actuación ejecutada "de espaldas" a los colectivos afectados.
Pese a ello, el Gobierno municipal insiste ahora en que la intervención "ha cumplido" su principal objetivo: recuperar uno de los espacios más emblemáticos del Casco Histórico para el uso vecinal, compatibilizando ese carácter estancial con la actividad hostelera y el tránsito autorizado de vehículos.











