Un trabajador de 66 años ha fallecido este viernes en el Polígono industrial de Toledo tras precipitarse de la cubierta de una nave, desde una altura de ocho metros.
Según informa el Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha, el accidente ha tenido lugar a las 11.29 horas en la calle Río Jarama. El hombre ha fallecido en el mismo lugar del suceso.
Al lugar de los hechos se han desplazado médico de urgencias y una UVI, así como agentes de la Policía Nacional y Local.
UGT traslada sus condolencias y pide investigar el accidente para depurar responsabilidades
UGT Castilla-La Mancha ha lamentado la segunda muerte por accidente laboral ocurrida en poco más de 24 horas en la región y ha trasladado sus más sinceras condolencias a la familia, amistades y compañeros del trabajador fallecido.
Además, reclama que se investiguen de manera exhaustiva las circunstancias en las que se ha producido este nuevo siniestro para depurar las responsabilidades que pudieran derivarse.
La secretaria de Organización y Política Sindical de UGT Castilla-La Mancha, Silvia López, sostiene que las caídas en altura continúan cobrándose vidas y evidencian que las medidas preventivas siguen siendo insuficientes o, en demasiadas ocasiones, no se aplican con el rigor que exige la normativa de prevención de riesgos laborales.
"No podemos normalizar que en una misma semana dos trabajadores hayan perdido la vida en Castilla-La Mancha realizando su trabajo tras precipitarse desde altura. Detrás de cada accidente mortal hay una familia destrozada y una tragedia que, en muchos casos, podría haberse evitado", ha señalado.
En lo que llevamos de semana el Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha ha alertado de cuatro accidentes por caída en altura, dos de ellos mortales y otros dos graves. Junto a estos sucesos también se han producido otros varios accidentes de diversa gravedad.
Silvia López ha recordado que durante los meses de verano aumentan los riesgos derivados de los trabajos al aire libre y en cubiertas debido a las altas temperaturas, la fatiga y el estrés térmico, circunstancias que hacen aún más necesario extremar las medidas de prevención y adaptar la organización del trabajo.











