Hace poco más de un mes, la ciudad de Toledo se quedó fuera del camino a la Capitalidad Europea de la Cultura en el año 2031 tras no pasar la preselección en la que participaba junto a otras ocho ciudades, de las que cuatro se convirtieron en finalistas: Oviedo, Las Palmas de Gran Canaria, Granada y Cáceres.
Esta selección la realizó un comité formado por diez personas expertas internacionales, designadas por las instituciones europeas involucradas en la Capitalidad Europea de la Cultura, así como dos expertos españoles designados por el Ministerio de Cultura. Ante este comité, Toledo se examinó el 11 de marzo, dando a conocer los pormenores de su proyecto.
Durante la retransmisión que hicieron para anunciar las cuatro ciudades finalistas, Tanja Mlaker, presidenta del Comité de Expertos, señaló que publicarían un informe que detallase los criterios de la preselección realizada, con la evaluación de las nueve candidatas, analizando aspectos como su estrategia a largo plazo, el contenido artístico o su dimensión europea.
Este documento, al que ha tenido acceso Toledodiario.es, recoge que la propuesta toledana, bajo el lema 'Shaping Culture', presentaba una base sólida en patrimonio y compromiso institucional, pero concluía que la candidatura no cumplió suficientemente con los criterios requeridos, señalando deficiencias significativas en la estrategia, la dimensión europea y la gestión organizativa.
En el momento de la solicitud, Toledo no contaba con una estrategia cultural formalmente aprobada (aunque sí hizo referencia a documentos como el Plan Estratégico Cultural Horizonte 2030 y el Plan Estratégico de Turismo de Castilla-La Mancha 2024-2030) , lo que debilitó la coherencia entre el marco estratégico general y los proyectos específicos de la candidatura.
Otro punto de preocupación importante fue que la Fundación Toledo 2031, organismo encargado de gestionar el programa, aún no había sido establecida, ni se presentó un plan de contratación o estructura de personal claro.
Narrativa, dimensión europea o participación
También consideraron los expertos que la dimensión europea de la propuesta estaba poco desarrollada y que faltaban planes concretos sobre cómo Toledo fomentaría un intercambio cultural bidireccional con el resto de la ciudadanía europea. Aunque en este punto sí valoraron positivamente iniciativas como la propuesta de una Red Europea de Ciudades Traductoras y la colaboración con Malta 2031.
De la misma forma, el informe apunta que aunque los cuatro ejes del programa -"Interpretar, diseñar, renaturalizar y coexistir"- eran ambiciosos, el comité encontró que la interconexión práctica entre ellos a través de una narrativa consistente no estaba del todo clara. En este sentido, apunta también el comité que la candidatura no explora suficientemente la combinación de las formas de arte tradicionales de Toledo con expresiones nuevas, innovadoras y experimentales.
Asimismo, el marco de seguimiento y evaluación, según recoge este informe -que detalla también por qué se selecciono a las cuatro finalistas-, carecía del detalle necesario, sin indicadores adaptados ni una entidad claramente identificada para su aplicación.
En cuanto al alcance social, aunque el comité apreció el compromiso con la accesibilidad universal o aspectos dirigidos a combatir la despoblación, subrayan que el modelo de participación se queda en la consulta y no avanza hacia una verdadera co-creación con la ciudadanía.
En este sentido, el informe cita que los órganos propuestos (consejos institucional, empresarial y social), en términos de cogobernanza, se describieron con un papel meramente consultivo, sin integrar significativamente las voces de la sociedad civil en la toma de decisiones. Además, resaltan que la estrategia de marketing y comunicación no presentó objetivos de audiencia específicos ni un plan internacional detallado por países.
A pesar de la recomendación de no preseleccionar a la ciudad, el comité de expertos reconoció activos fuertes en la candidatura de Toledo como el compromiso con el aumento del presupuesto municipal dedicado a la cultura o el apoyo de distintas instituciones de otro signo político.
Así, destacan la vitalidad cultural y el patrimonio artesanal de la ciudad y concluyen que el impulso generado por la candidatura debe ser aprovechado para fomentar una visión cultural significativa a largo plazo tanto para Toledo como para la región de Castilla-La Mancha.
Claves de las ciudades seleccionadas
El informe también argumenta los criterios sobre los que basó su decisión de seleccionar a las cuatro ciudades finalistas, de las que destacan la solidez de sus conceptos, su alineación estratégica y su capacidad institucional.
Así, apuntan que la propuesta de Cáceres fue seleccionada por su concepto 'Transcultura', que utiliza la metáfora de la trashumancia para abordar desafíos compartidos en Europa como la despoblación rural, la desigualdad social y la vulnerabilidad climática. El comité valoró la estrategia sobre la que versa la candidatura -definida para el período 2026-2036-, respaldada por un consorcio institucional sólido. Además, destaca su capacidad para combinar tradiciones locales con expresiones artísticas contemporáneas, involucrando activamente a la comunidad.
Respecto a Granada, el comité resalta su visión basada en la metáfora de la "llave", diseñada para transformar la ciudad de un destino patrimonial en un laboratorio vivo de innovación cultural, social y ambiental. Reconoce también su honestidad al abordar la 'Paradoja de Granada' (alta producción cultural pero con fuga de talento joven) y su original firma de "ciencia y cultura", que integra centros de investigación y astrofísica en el programa.
Sobre Las Palmas de Gran Canaria, destacan su concepto 'Geography Rebellion', que utiliza su condición de región ultraperiférica para repensar Europa desde sus márgenes. Fue también seleccionada por su enfoque en los derechos culturales, la inclusión y el uso de la cultura para responder a retos como la migración y la sostenibilidad. Y también se valoró su sólida base de infraestructuras, el compromiso político regional y sus potentes conexiones transatlánticas con África y América.
Por último, Oviedo fue preseleccionada gracias a su concepto de 'Amabilidá' -en asturiano-, planteado como una filosofía ética para reconstruir la cohesión social y la confianza democrática en una región afectada por la desindustrialización. El proyecto físico y simbólico de transformar la antigua fábrica de armas de La Vega en un nodo cultural fue considerado una base sobresaliente para la implementación de la candidatura.













