
El concejal de Planeamiento Urbanístico con responsables de la empresa que llevará a cabo los nuevos trabajos con el georradar en Vega Baja / Foto: Ayuntamiento
El proyecto iniciado en la anterior legislatura para recuperar Vega Baja, tras un convenio sellado entre el Ayuntamiento, la Junta y el Ministerio de Cultura, tendrá continuidad. Se trata de una segunda fase que abarcará entre 2024 y 2025 unos 39.000 metros cuadrados de terreno y que ha dado comienzo con la exploración de un georradar.
El estudio con georradar se centrará ahora en una parcela de 8.000 m2 situada al sur de la Senda de las Moreras, un terreno declarado Bien de Interés Cultural (BIC) que fue elegido para albergar las terreras desde 2005 y que nunca se había sometido a excavaciones arqueológicas.
Así lo ha explicado el concejal de Planeamiento Urbanístico, Florentino Delgado, que precisa que la segunda fase se va a centrar en dos zonas ubicadas a ambos lados de la mencionada senda. En concreto 32.200 metros cuadrados en el sector sur, propiedad del Ayuntamiento, y unos 4.200 metros cuadrados en el sector norte, propiedad de la Junta.
"Esta actuación implica una coordinación entre administraciones, entre las que se encuentra el Ministerio de Cultura, con una financiación que se estima alcanzará 1.700.000 euros, con lo que así se completará la segunda fase de esta actuación", ha indicado el edil, quien recientemente trasladaba en una entrevista con este medio que, a su juicio, el yacimiento de Vega Baja está "sobrevalorado" ya que "casi nadie sabe realmente lo que hay ni su valor, pero casi nadie se lo cuestiona".
El responsable de los trabajos que se van a desarrollar con el georradar, que permite hacer un estudio no invasivo del suelo, será Gianluca Catanzariti, quien ya ha realizado este tipo tipo de prospecciones geofísicas con anterioridad en Vega Baja. La última de ellas en el verano de 2020, tras un encargo de la Junta que permitió apreciar restos arqueológicos en una parcela en la que se pretendía construir el futuro cuartel de la Guardia Civil en Toledo, así como descubrir otras zonas con posibles restos.
Los resultados obtenidos en esta prospección geofísica permitirán comprender mejor la disposición y continuidad de los edificios que hay en las parcelas anexas, completar el plano del yacimiento y diseñar el proyecto de la fase 2, subvencionado por el Ministerio de Cultura. Para la realización del mismo se ha contado con la colaboración de la Consejería de Fomento, que ha cedido uno de sus garajes para los trabajos de montaje y salvaguarda del aparato.
Prospecciones en las tumbas de Tutankamón o Cleopatra
El responsable del estudio ha contado como ayudante con Martino Catanzariti. Geólogo profesional, registrado en Italia y España, tiene una amplia colaboración con las universidades e instituciones públicas internacionales en el campo del uso de las nuevas tecnologías para investigaciones arqueológicas, geológicas, medioambientales y de ingeniería.
Ente otros proyectos internacionales ha llevado a cabo la prospección de la tumba KV62 de Tutankamón, la búsqueda de tumbas reales sin descubrir en el Valle de los Reyes en Luxor y la búsqueda de la Tumba de Cleopatra en Taposiris Magna (Egipto), patrocinado por National Geographic y Discovery Channels. En el caso de Toledo, con esta ha realizado las cuatro prospecciones de Vega Baja, entre los años 2020 y 2024, además de la Villa Romana de Rielves en 2022 y el castillo de Escalona en 2018.

El concejal de Planeamiento Urbanístico con responsables de la empresa que llevará a cabo los nuevos trabajos con el georradar en Vega Baja / Foto: Ayuntamiento
En estos trabajos también participa la empresa Global Arqueología, con Gema Garrido Resino y Antonio J. Gómez Laguna, como codirectores de las seis prospecciones mediante G.R.P, realizadas en Vega Baja, Rielves y Escalona. En el caso de Antonio Gómez, es además codirector de todas las actuaciones arqueológicas desarrolladas en Vega Baja entre los años 2001 y 2007, asociadas al Proyecto Urbanístico, el proyecto del Circo Romano de 2012, la Senda de las Moreras en 2019 y la Fase de Protección del yacimiento de 2023.
Con Gianluca ha colaborado en la búsqueda de la Tumba de Cleopatra en Taposiris Magna (Egipto), patrocinado por National Geographic.
Sin afecciones al terreno
El estudio con georradar no requiere ningún tipo de afección al terreno y permite detectar la presencia de restos arqueológicos existentes en el subsuelo. Muestra la posición y la cota de inicio y final de los elementos arqueológicos, con una precisión centimétrica.
La peculiaridad de la técnica en la fase de adquisición reside en la recolección simultánea de múltiples cortes verticales (perfiles GPR o radargramas) muy próximos entre sí, es decir separados por una distancia del orden de pocos centímetros que es mantenida fija a lo largo de toda la prospección.
En este caso se emplea un georradar tomográfico de 16 canales, modelo IDS Georadar Stream-X (Subsurface Tomographic Radar Equipment for AssetMapping) 200 MHz.