¿Aerotermia o split? Esa fue la pregunta sobre la que giró la sesión extraordinaria del Consejo Escolar Municipal de Toledo este lunes. La sesión se celebró en el Centro Cultural de San Marcos, donde muchos de los presentes se abrigaron por el fresco que hacía en una sala climatizada, mientras que ningún colegio público de Toledo dispone todavía de un sistema así.
La cita se convocó con la intención de debatir sobre el sistema de climatización por el que optar en futuros proyectos a las convocatorias pendientes de la Junta de Comunidades -dotadas con fondos europeos FEDER- para este tipo de actuaciones.
Hasta el momento, de las tres convocatorias que ha habido -cada una dotada con 16,6 millones de euros-, el Ayuntamiento de la capital regional ha concursado en dos, presentando proyectos para dos colegios -uno en la segunda y otro en la tercera, el CEIP Alfonso VI y el CEIP Gómez Manrique-.
En ambos centros, su apuesta ha sido instalar un sistema centralizado de aerotermia -VRV- que ha reducido el máximo de la ayuda -de hasta el 85% del total de la inversión- por debajo del 40%, al contemplarse actuaciones que no están incluidas entre los parámetros subvencionables.
Según explicaron el alcalde, Carlos Velázquez, y Gerardo González, responsable de eficiencia energética y sostenibilidad del Ayuntamiento de Toledo, hasta ahora se ha optado por este sistema al considerarlo "más eficiente" y sostenible que los split. Aunque reconocieron que resulta más costoso y que su instalación requiere de una actuación más compleja.

Apostar por este tipo de instalación, defienden, permitiría también en un futuro sustituir las calderas en los centros educativos -algunas de los años 70 u 80-. No obstante, la inversión que requiere y las obras a desarrollar alargaría durante varios años la reclamación de las AMPA para que todos los colegios se adapten cuanto antes a las altas temperaturas.
Por eso, el equipo de Gobierno se muestra ahora abierto a abordar una solución más "cortoplacista", según la define el alcalde, que deja en manos de la comunidad educativa la decisión final por la que optar en las siguientes convocatorias. La próxima, según anunció el Gobierno regional, saldrá en 2027 con 12 millones de euros.
Calendario de actuaciones para la próxima convocatoria
Con tal de poder definir los proyectos para el resto de colegios públicos -14 más-, Velázquez se comprometió a presentar un calendario de actuaciones cuando se convoque esta próxima convocatoria, y poder así decidir, en un futuro Consejo Escolar Municipal, si seguir apostando por aerotermia u optar por split -bombas de frío y calor-, lo que agilizaría los tiempos y reduciría la inversión.
En este sentido, el Ayuntamiento calcula que si en el Alfonso VI se hubiera optado por esta última opción, habría sido necesario instalar unos 38 split. Y si lo hiciesen en todos los colegios públicos de la ciudad, se elevarían hasta los 640. La inversión total, según han indicado en distintas ocasiones, rondaría los 2,5 millones de euros.
En general, tanto la oposición como las familias presentes en el Consejo concordaron que la primera es la opción preferible. Pero el calor apremia y varias madres, representantes de distintos AMPA de la ciudad, mostraron también su inclinación por dar una solución más urgente a los episodios de elevadas temperaturas que se viven en las aulas o comedores escolares.
El debate también derivó por momentos en la lucha de competencias para dirimir si es la Administración regional o la local la que tiene que asumir el coste de esta inversión. Las representantes familiares dejaron claro el mensaje que ya trasladaron en la concentración de la semana pasada: "Menos discusiones y más soluciones".
Comienzan las obras en el Alfonso VI
Esta misma semana, en la tarde del lunes, han comenzado las obras para que la climatización sea una realidad en el Alfonso VI -en el barrio de Palomarejos-. La fecha límite para finalizarlas es el 30 de septiembre -este miércoles- pero el Consistorio señala que ha solicitado ya la ampliación del plazo hasta final de año -hasta cuando se puede justificar la actuación-.
Este proyecto tiene un presupuesto de 209.998,86 euros, de los que la Junta consideró subvencionables 69.354,05 euros, por lo que la ayuda final quedó en 58.950,94 euros -el 85% de esa parte-. El resto lo aporta el Ayuntamiento, que también recibirá otros 63.000 euros para la futura actuación del CEIP Gómez Manrique -aún sin fecha determinada-.
Preguntado por la previsión presupuestaria que plantea incluir el Ayuntamiento en las cuentas municipales de 2027, el alcalde de Toledo indicó que es "muy temprano todavía" y que desconoce qué inversión preverán para el próximo ejercicio en una actuación que, a su juicio, supone "un camino que no tiene marcha atrás".
















