"Lo doy por imposible... Mis socios de gobierno no quieren y no voy a entrar, yo ya estoy cansado". Así de tajante se ha mostrado el concejal de Movilidad, Iñaki Jiménez, al valorar la situación del proyecto de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), el cual da prácticamente por desestimado tras no conseguir los apoyos necesarios, ni por parte de su socio de gobierno -Vox- ni de la oposición -PSOE e IU-.
"Es una opinión personal, pero me parece triste y asombroso que Vox -en Toledo- sea el único en todas las ciudades de España que ha votado en contra de una ordenanza de ZBE. Su compromiso deja bastante que desear", ha afeado Jiménez, quien ha matizado que, sin ser "admirador de la Agenda 2030", es "fiel al ordenamiento jurídico español y a la transposición de la directiva europea".
El edil ha advertido de las consecuencias económicas para la ciudad, cuantificando en 9,6 millones de euros los fondos en riesgo (3 millones otorgados por la Junta y 5 por el Estado, además de la pérdida de bonificaciones al transporte público).
Tras pedir a la oposición (PSOE e IU) y a sus socios de gobierno que hagan "un examen de conciencia", ha descartado iniciar nuevas conversaciones con el grupo socialista. "No he llamado al PSOE ni les voy a llamar", ha zanjado.
"Me consta que el PSOE se iba a abstener para que saliera adelante", ha apuntado sobre la votación que se llevó a cabo en comisión -previa al Pleno- para aprobar la ordenanza referida a este proyecto, que abarcaba solo el Casco Histórico. No obstante, señaló que también votaron en contra tras conocer el rechazo de Vox.
Jiménez ha afeado que el PSOE no llegó a aprobar el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) ni el proyecto de ZBE en la anterior legislatura: "En palabras de algunos, les podía costar las elecciones", ha señalado, al tiempo que ha reprochado que las enmiendas que presentaron los socialistas al proyecto "hacían referencia a la ordenanza de movilidad" y "no a la ZBE".
"Si tuvieran voluntad habrían llamado a la puerta -en referencia a la oposición-, pero estar detrás de la gente no va conmigo. Que conste que lo he intentado", ha concluido a preguntas de los medios.
Gestión de autobuses urbanos y obras en la estación
Por otra parte, el concejal se ha pronunciado también por cuestiones relativas a los fallos de la nueva app del autobús urbano. Jiménez ha señalado que los desfases puntuales en la aplicación móvil responden a pérdidas de señal con los radares de las paradas causadas por retenciones de tráfico. No obstante, defiende que la app actual mejora sustancialmente a la anterior (destacando el visto bueno de colectivos como la ONCE).
De otro lado, ha indicado que la redistribución de líneas -poniendo como ejemplo el exceso de autobuses que siguen circulando por la avenida de Barber tras el cierre del antiguo hospital- se corregirán de cara al nuevo pliego del transporte urbano, el cual se redactará de forma "abierta" para adaptarse a la evolución del Plan Ordenador Municipal (POM).
Y respecto a los trabajos de impermeabilización de la cubierta y la sustitución de escaleras y ascensor en la estación de autobuses, ha apuntado que avanzan según lo previsto. Con unos tiempos de suministro de maquinaria estimados de entre 8 y 16 semanas, el concejal prevé que las instalaciones estén completamente listas para el mes de marzo.














