Desarticulada una red criminal que distribuía fentanilo y ketamina en Burgos, Vizcaya y Toledo

En una macrooperación coordinada, han sido detenidas 16 personas y practicado otros tantos registros simultáneos, en los que se han intervenido armas y distintos tipos de droga

La Guardia Civil ha detenido a 16 personas y desarticulado una importante organización criminal dedicada al tráfico de drogas como ketamina y fentanilo y al blanqueo de capitales que operaba principalmente en la zona norte de la provincia de Burgos y en otras provincias como Vizcaya y Toledo.

La macrooperación, que se ha saldado con la detención de 16 personas, 15 hombres y una mujer con edades comprendidas entre los 28 y los 62 años, y ha permitido la intervención de unas 160.000 dosis de sustancias estupefacientes, cuyo valor en el mercado ilícito habría alcanzado los 2.400.000 euros sin adulterar, destacando el histórico decomiso de 18,5 kilos de ketamina.

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La denominada 'Operación Kidbus' en su fase de explotación de la investigación se ha prolongado durante los últimos ocho meses bajo la tutela del Juzgado de Villacaryo.

El teniente coronel de la Comandancia de Burgos, José Javier González, ha informado de que la fase culminante de la operación tuvo lugar el pasado 26 de mayo a las 6.00 horas, momento en el que se activó un dispositivo simultáneo que conllevó la entrada y registro en 16 inmuebles de las provincias de Burgos, Vizcaya y Toledo.

Debido a la alta peligrosidad de varios de los objetivos investigados, la Comandancia coordinó un complejo despliegue en el que participaron cerca de 300 efectivos. El operativo requirió la constitución de 16 equipos de registro liderados por la Policía Judicial de Burgos y otros tantos equipos de intervención especializados del Grupo de Acción Rápida (GAR) y del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS).

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Asimismo, se contó con el apoyo de Unidades de Seguridad Ciudadana (Usecic) de Burgos, Vizcaya, Guipúzcoa, Palencia, León, Toledo y Cantabria, además de 13 guías caninos con perros adiestrados en la localización de armas, drogas y papel moneda.

Del total de los 16 detenidos, ocho arrestos se materializaron en Vizcaya, siete en Burgos y uno en Toledo. Durante la jornada de este jueves, diez de los detenidos pasaron a disposición judicial y se decretó el ingreso en prisión provisional para cuatro de ellos, mientras que los seis restantes comparecerán ante la autoridad judicial a lo largo de este viernes.

Alijo histórico de drogas sintéticas

Durante los registros, los agentes hallaron cuatro armas de fuego, en concreto un revólver y tres armas cortas. Los mandos policiales han destacado que una de las armas cortas se encontraba totalmente municionada y dispuesta para su uso junto a la cama de uno de los principales investigados en el momento del asalto, lo que demuestra el riesgo extremo al que se enfrentaron las fuerzas de seguridad.

En cuanto a las sustancias intervenidas, la Guardia Civil ha calificado de "única" la cantidad incautada de drogas de diseño, dado que no se recordaba una aprehensión de tal magnitud en la provincia.

El balance total incluye 18,5 kilogramos de ketamina, 9 kilogramos de cocaína rosa (conocida como 'tusi'), tres kilogramos de speed, 24 de marihuana y 3,5 de hachís. Asimismo, se han incautado 179 gramos de cocaína, 80 unidades de éxtasis, abundante sustancia de corte, diez ampollas de fentanilo y 62.000 euros en efectivo, así como tres vehículos de alta gama.

Con este operativo se han conseguido desarticular un total de 15 puntos de venta de sustancias estupefacientes repartidos por Burgos, Vizcaya, Toledo y Cantabria, además del desmantelamiento de tres laboratorios de droga sintética y dos plantaciones "indoor" de cannabis sativa.

El capitán Pedro Martín ha precisado que la red, considerada un escalón intermedio y "potente" de distribución que operaba con cantidades mínimas de 50 gramos y hasta varios kilogramos -lejos del menudeo tradicional-, estaba rígidamente jerarquizada bajo el mando de un líder que se autoproclamaba como el "mayor distribuidor de ketamina del norte de España".

Las pesquisas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de Burgos han confirmado que la organización estaba asentada principalmente en la comarca de Las Merindades, con su cabecilla afincado en la localidad de Medina de Pomar.

La peligrosidad del grupo y el hallazgo de sustancias inéditas en la provincia, como el fentanilo, han hecho saltar las alarmas de los investigadores, quienes ya advierten de que la operación no está cerrada y se prevén "fases sucesivas" gracias a la ingente cantidad de inteligencia policial obtenida.

Un patrón y un catador

Según han explicado los responsables de la investigación, el entramado criminal funcionaba con una disciplina casi empresarial donde el líder era respetado de forma estricta por sus subordinados, quienes se referían a él como "patrón y un catador de calidad".

Los investigadores han revelado que la droga procedía de los Países Bajos, así como de rutas nacionales que conectaban el norte de España con el sur, Madrid y Valencia.

Sin embargo, la red no se limitaba a la distribución; disponía de tres laboratorios propios donde se "cocinaba" y adulteraba la ketamina con el uso de máquinas prensadoras para preparar los cargamentos. La presencia de fentanilo ha generado una honda preocupación en el cuerpo y la Policía Judicial han señalado que es la primera vez que se detecta esta sustancia en la provincia.

Los detenidos, algunos de los cuales contaban con antecedentes penales -uno de ellos fue interceptado hace cuatro años en Las Merindades en un operativo conjunto de Tráfico y Seguridad Ciudadana-, adoptaban fuertes medidas de seguridad en su día a día.

Evitaban rigurosamente hablar de sustancias estupefacientes por canales telefónicos ordinarios y recurrían a métodos de comunicación encriptados.

A los arrestados se les imputan los presuntos delitos de organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales. Respecto a este último delito, la Guardia Civil ha confirmado que la línea de investigación económica sigue totalmente abierta y que la red contaba con un administrador o gestor financiero cuyo domicilio también fue registrado, donde se incautaron ordenadores y abundante documentación de relevancia.

Este especialista se encargaba de introducir las ganancias ilícitas del narcotráfico en el circuito legal mediante el uso de facturas falsas y el entramado de sociedades pantalla, un hilo del que los agentes especializados continuarán tirando durante las próximas semanas.

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