Arte, historia y patrimonio toman la Catedral de Toledo en su octavo centenario

La exposición, que estará disponible desde el 26 de mayo hasta el 14 de octubre de este año, recorre lugares y rincones únicos mientras se muestran más de 300 piezas de artistas como Velázquez, Goya o Zurbarán

Uno de los templos más sagrados de la ciudad de Toledo es ahora más protagonista que nunca. La Catedral, que cumple su VIII centenario, reúne desde este martes, 26 de mayo, arte, historia y patrimonio en una exposición única.

Tras cruzar la Puerta del Mollete -en el claustro bajo, lejos del recorrido turístico habitual- la Catedral se abre de una manera poco frecuente: pasillos menos transitados, salas normalmente cerradas, escaleras estrechas y espacios que parecen preparados más para el silencio que para una exposición con más de 300 piezas.

PUBLICIDAD

Advertisement

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Advertisement

Y aunque 'Primada' cuente con obras de artistas como Velázquez, Goya o Zurbarán, no intenta competir con un museo. Juega precisamente a lo contrario: a mezclar el peso monumental de la Catedral con siglos de pintura, reliquias, tapices, códices y esculturas en el mismo lugar para el que muchos de ellos fueron concebidos.

Exposición 'Primada VIII Centenario', de la Catedral de Toledo /Imagen: Itziar Machicado

Una Catedral convertida en relato

La muestra está dividida en dos grandes bloques. La colocación de la primera piedra del templo gótico en 1226 se convierte en el inicio de la exposición y avanza hasta finales de la Edad Media. El segundo bloque se adentra en el esplendor artístico de la Catedral durante los siglos XVI, XVII y XVIII, cuando Toledo quiso reafirmarse como gran centro espiritual de la monarquía hispánica.

Los comisarios, Javier Martínez de Aguirre y Benito Navarrete, insistieron en una idea que atraviesa toda la exposición: recuperar parte del patrimonio que había quedado prácticamente olvidado dentro de la propia Catedral.

Porque no solo se han reunido obras excepcionales. También se han restaurado muchas de ellas. Algunos cuadros habían oscurecido tanto con el paso del tiempo que apenas se distinguían las escenas. Otros llevaban décadas fuera del foco. La exposición les devuelve ahora luz, color y protagonismo.

Del tesoro medieval a Velázquez, y la Virgen del Sagrario como protagonista

Hay reliquias medievales, báculos, códices litúrgicos, tapices flamencos, esculturas, relicarios y piezas traídas de instituciones como el Museo del Prado o los Uffizi de Florencia. Pero, inevitablemente, hay nombres que terminan captando todas las miradas: Velázquez. El Greco. Zurbarán. Goya. Luca Giordano.

La exposición juega además con no presentar estas obras como piezas aisladas, sino integradas en el relato de la propia Catedral y de cómo Toledo quiso proyectarse durante siglos. Ahí aparecen los grandes arzobispos, el poder religioso, la relación con la Corona y el arte como fe, pero también como símbolo político.

Virgen del Sagrario durante la exposición /Imagen: Itziar Machicado

Y entre tanto despliegue artístico hay una figura que termina imponiéndose al resto: la Virgen del Sagrario.  La exposición gira continuamente alrededor de ella. A veces de forma evidente y otras casi de fondo, pero siempre presente.

La capilla, las pinturas restauradas, las reliquias, el trono de la Virgen o los encargos artísticos realizados durante siglos terminan construyendo una especie de núcleo emocional de toda la muestra. Y es ahí donde la exposición cobra cierta fuerza narrativa: cuando deja de ser una acumulación de piezas y empieza a contar  Toledo se representaba así misma en un período largo de tiempo: poderosa, sagrada y monumental.

Un recorrido entre escaleras, claustros y espacios poco vistos

Y el propio recorrido se convierte también en una de las esencias de esta exposición. La subida por la escalera de Tenorio, el paso por la Sala de Gigantones, la entrada a la capilla de San Blas o la llegada final al trascoro hacen que la sensación sea más cercana a una visita teatralizada que a una exposición tradicional. Incluso la Custodia de Arfe aparece casi como un golpe final de escenografía.

El arquitecto y museógrafo, Francisco Bocanegra, ha diseñado un itinerario que evita la saturación pese al enorme volumen de obras. Hay audiovisuales, reconstrucciones en 3D y cambios constantes de espacio que ayudan a mantener el ritmo durante una visita que puede irse fácilmente a las dos horas.

Custodia de la Catedral de Toledo realizada por Enrique de Arfe /Imagen: Itziar Machicado

Horarios y visita

La exposición ‘Primada. VIII Centenario de la Catedral de Toledo’ puede visitarse hasta el 14 de octubre de 2026. El horario es de lunes a domingo, de 10:00 a 18:30 horas. La entrada se realiza por la Puerta del Mollete, en el claustro bajo de la Catedral, y la visita completa ronda entre hora y media y dos horas de recorrido.

Puedes adquirir las entradas -12 euros la general- a través de este enlace.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de toledodiario.es (@toledodiario)

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Scroll al inicio