El equipo de Enfermería del Bloque Quirúrgico del Hospital Universitario de Toledo ha sido reconocido con el Premio a la Mejor Comunicación Oral en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Columna Vertebral, por un protocolo enfermero aplicado a la cirugía de escoliosis idiopática del adolescente.
Un reconocimiento nacional que pone en valor la especialización, la capacidad investigadora y el papel esencial de la Enfermería quirúrgica en procedimientos de alta complejidad. Desde el Colegio de Enfermería de Toledo conversamos con Cristina Rodríguez Mellídez, enfermera del Bloque Quirúrgico y coordinadora del proyecto, para conocer cómo nace este protocolo, qué aporta a la seguridad del paciente y por qué este premio supone un impulso para seguir visibilizando el liderazgo enfermero en ámbitos altamente especializados.
El trabajo ha sido desarrollado por el equipo de Enfermería del Bloque Quirúrgico del Hospital Universitario de Toledo, en el área de Traumatología y Cirugía de Columna. El equipo está formado por Álvaro García Bravo, Patricia Izquierdo Martín, María Ferrero Ruiz Socolado y Cristina Rodríguez Mellídez, que ha coordinado el proyecto.
Se trata de un protocolo que nace de la práctica diaria en quirófano y de la necesidad de trabajar de forma más organizada, segura y coordinada en una cirugía compleja como la escoliosis idiopática del adolescente. Ha sido elaborado en colaboración con los servicios de Traumatología y Anestesia, y se integra dentro de un protocolo multidisciplinar en el que participan los distintos profesionales implicados en la atención de estos pacientes.
El equipo de Enfermería del Bloque Quirúrgico ha recibido el Premio a la Mejor Comunicación Oral en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Columna Vertebral. ¿Qué ha supuesto para vosotros este reconocimiento nacional?
Ha sido una alegría enorme y, sobre todo, un reconocimiento al trabajo diario de todo el equipo. Recibir un premio en un congreso nacional de referencia como el de la Sociedad Española de Columna Vertebral significa que un proyecto nacido en la práctica diaria del quirófano puede tener valor científico, organizativo y asistencial.
Para nosotros ha sido una forma de visibilizar el papel de la Enfermería en procedimientos complejos y de reforzar la importancia del trabajo en equipo. Además, este premio nos anima y nos impulsa a seguir trabajando y desarrollando proyectos que mejoren la seguridad del paciente y la calidad de la atención que ofrecemos cada día.
¿Cómo se vive desde dentro que un trabajo desarrollado en el Hospital Universitario de Toledo sea reconocido en un congreso científico de referencia?
Lo vivimos con muchísimo orgullo. Que un trabajo desarrollado en nuestro hospital sea reconocido en un congreso científico nacional pone en valor la calidad asistencial, la implicación de los profesionales y la capacidad de innovación del Hospital Universitario de Toledo.
Además, al ser un proyecto que nace en nuestro quirófano, con nuestros pacientes y a partir de nuestras necesidades reales, sentimos que este reconocimiento representa al hospital, al equipo de columna y a todos los profesionales que participan en una cirugía de esta complejidad.
El proyecto premiado presenta un protocolo de Enfermería para la cirugía de escoliosis idiopática del adolescente. ¿Cómo surge la necesidad de diseñar este protocolo?
En el año 2022 comenzamos con la cirugía de corrección de escoliosis idiopática del adolescente en nuestro hospital. Aunque ya teníamos experiencia previa en cirugía de columna, la necesidad surgió porque se trata de un procedimiento de alta complejidad que requiere una preparación muy precisa.
Se utiliza material específico, existe una planificación previa muy detallada y cada fase de la cirugía exige anticipación por parte de Enfermería. Detectamos la necesidad de unificar criterios, ordenar el proceso y disponer de una herramienta que facilitara la preparación del quirófano y la actuación enfermera durante toda la intervención.
¿En qué consiste, de forma sencilla, este protocolo y qué aporta al trabajo diario en quirófano?
De forma sencilla, el protocolo incluye toda la información necesaria para organizar la cirugía de escoliosis idiopática del adolescente desde el punto de vista de Enfermería: la planificación previa, la organización del quirófano, la preparación del paciente, el desarrollo de la cirugía y los registros correctos.
Incluye todo lo necesario para la preparación del quirófano: equipamiento, material, instrumental, medicación y una imagen con la distribución física de la sala. Además, detalla los cuidados que prestamos al paciente, junto con todo el equipo, desde su recepción hasta la preparación previa a la cirugía, el posicionamiento y la aplicación de todas las medidas de seguridad.
También describimos paso a paso la cirugía en clave enfermera, incluyendo imágenes del instrumental necesario en cada fase. En el trabajo diario aporta orden, seguridad, menor improvisación y una mayor fluidez durante la intervención.
La cirugía de escoliosis idiopática del adolescente es una intervención de alta complejidad. ¿Qué papel desempeña la Enfermería en este tipo de procedimientos?
La Enfermería desempeña un papel fundamental. Las enfermeras, junto con el personal TCAE, somos los primeros en llegar al quirófano y los últimos en salir. Aplicamos cuidados de Enfermería para preparar al paciente para la intervención y garantizar su protección.
Participamos en la planificación previa, la preparación del quirófano, la recepción del paciente, la asistencia al equipo de Anestesia, el posicionamiento seguro, la preparación del campo quirúrgico, la instrumentación, el control del material y los implantes, los recuentos y los registros.
También acompañamos al paciente en su traslado posterior a Reanimación de forma segura. Después, reponemos el quirófano y lo dejamos preparado para la siguiente intervención, una vez realizada la limpieza de la sala.
Es decir, Enfermería está presente en todo el proceso quirúrgico, garantizando continuidad, seguridad y coordinación.
Uno de los objetivos del protocolo es mejorar la seguridad del paciente. ¿Qué aspectos concretos ayuda a reforzar antes, durante o después de la intervención?
El protocolo refuerza la seguridad en varias fases. Antes de la cirugía, mejora la planificación del caso y ayuda a realizar correctamente la lista de verificación, revisar el material y el equipamiento, distribuir adecuadamente el quirófano, colocar de forma correcta la mesa quirúrgica y comprobar la disponibilidad del instrumental, los implantes, la medicación, los aloinjertos y la coordinación del equipo.
Durante la intervención, ayuda a controlar el posicionamiento seguro del paciente, disponer de la medicación necesaria y favorecer la anticipación práctica en la instrumentación de la cirugía, así como los recuentos, los registros y la trazabilidad.
Después de la cirugía, favorece un traslado seguro a Reanimación, con control de vías, drenajes, monitorización, oxígeno y documentación completa.
También se destaca la optimización de recursos y la reducción de incidencias. ¿Qué cambios organizativos ha permitido introducir en el quirófano?
El protocolo ha permitido, sobre todo, estandarizar y organizar mejor el quirófano antes de la llegada del paciente, prever el material necesario, coordinarse con Esterilización y con los distintos profesionales implicados, y definir con mayor claridad los roles durante la intervención.
Esto reduce incidencias relacionadas con el material o los implantes, evita interrupciones innecesarias, favorece una mayor fluidez entre Enfermería, TCAE, celadores y el equipo médico, y contribuye a optimizar los tiempos quirúrgicos y anestésicos.
Al final, trabajar más organizados también es cuidar mejor.
El trabajo ha sido desarrollado en colaboración con Traumatología y Anestesia. ¿Qué importancia tiene la coordinación entre servicios en intervenciones de este nivel?
Es fundamental; para mí, es la base de todo. Desde que en el año 2022 comenzaron a realizarse en nuestro hospital las cirugías de corrección de escoliosis idiopática del adolescente, el equipo de Traumatología de Columna impulsó la coordinación de todos los profesionales implicados en la atención de estos pacientes, con el objetivo de mejorar la comunicación y ofrecer una asistencia más segura y organizada.
Nuestro protocolo de Enfermería forma parte de un protocolo multidisciplinar en el que participan Traumatología, Anestesia, Neurofisiología, Pediatría, Rehabilitación, Radiología y Enfermería.
Al final, una cirugía de escoliosis no la hace una sola persona ni un solo servicio; la hace un equipo. Cuando Traumatología comparte la planificación, Anestesia prepara las necesidades anestésicas del paciente y Enfermería organiza el quirófano, anticipa el material y planifica los cuidados necesarios, todo funciona de una manera mucho más coordinada y segura.
Y, para mí, una de las cosas más importantes de este proyecto es que la Enfermería está integrada desde la planificación del caso, no solo durante la intervención. Esto nos permite anticiparnos y trabajar mejor.
Muchas veces el trabajo enfermero en quirófano no es tan visible para la ciudadanía. ¿Creéis que reconocimientos como este ayudan a mostrar mejor todo lo que aporta la Enfermería quirúrgica?
Sí, sin duda. La Enfermería quirúrgica realiza un trabajo altamente especializado que muchas veces no es visible para la ciudadanía porque ocurre dentro del quirófano. Reconocimientos como este permiten mostrar que la Enfermería está ahí antes, durante y después de la cirugía.
Este premio ayuda a enseñar que no solo preparamos material, sino que pensamos, anticipamos, coordinamos y tomamos decisiones que influyen directamente en la seguridad del paciente.

¿Qué ha sido lo más complejo a la hora de poner en marcha este protocolo?
Lo más complejo ha sido ordenar un procedimiento quirúrgico muy amplio, técnico y con muchos momentos críticos, y convertirlo en una herramienta clara, práctica y útil para Enfermería.
En una cirugía de escoliosis hay que integrar la planificación médica, las necesidades anestésicas, el instrumental, los implantes, el posicionamiento seguro, los cuidados, los registros y la coordinación del equipo.
Muchas de estas tareas en quirófano las hacemos de forma automática por experiencia, y el reto era ponerlas por escrito de una manera sencilla y aplicable en el día a día, tanto para el personal con experiencia como para quienes se incorporan o están en formación.
¿Qué resultados o mejoras habéis observado desde su aplicación?
Desde su aplicación en junio de 2025, hemos observado una mejor preparación y organización del quirófano, con el material y los implantes más controlados, menos incidencias y mayor fluidez entre los profesionales.
También nos ha ayudado a trabajar con más seguridad y tranquilidad, a unificar criterios y a servir de apoyo en la formación del personal que se incorpora o está aprendiendo.
El protocolo también contribuye a reforzar la formación de los equipos asistenciales. ¿Qué papel tiene la formación continua en un área tan especializada como el Bloque Quirúrgico?
En el quirófano nunca dejas de aprender; por eso, la formación continua es esencial en un área tan especializada como el Bloque Quirúrgico. Las técnicas, los implantes y los materiales evolucionan, y Enfermería debe estar preparada para responder con seguridad.
Este protocolo ayuda a unificar criterios, compartir la experiencia del equipo y servir como herramienta de apoyo para formar al personal que se incorpora o está en aprendizaje.
Desde nuestro Hospital Universitario de Toledo se promueve la formación continua con sesiones, talleres y cursos a lo largo de todo el año.
¿Qué valor tiene que la Enfermería no solo participe en la asistencia directa, sino también en la investigación, la innovación y la mejora de los procedimientos?
Tiene un valor muy importante y, para mí, es uno de los grandes mensajes de este premio. La Enfermería está en contacto directo con la práctica diaria y detecta necesidades reales de mejora.
Cuando una enfermera observa su trabajo, se pregunta cómo hacerlo mejor y lo transforma en un protocolo, en investigación o en un proyecto de mejora, está generando conocimiento.
Esto demuestra que la Enfermería no solo participa en la asistencia directa, sino que también observa, propone, innova y lidera cambios que repercuten en la seguridad del paciente, la organización del trabajo y la calidad asistencial.
¿Este protocolo podría servir como referencia para otros hospitales o para otras cirugías de alta complejidad?
Sí, creemos que podría servir como referencia. Evidentemente, cada hospital tiene su material, sus sistemas de implantes y su propia forma de trabajar, pero la estructura del protocolo es adaptable: planificar antes, organizar el quirófano, anticiparse durante la cirugía y revisar después.
Esa forma de trabajar no solo es útil en la cirugía de escoliosis, sino también en otras intervenciones de alta complejidad que requieren coordinación, seguridad y previsión. Nos encantaría que pudiera servir como punto de partida para otros equipos.
Desde el punto de vista profesional, ¿qué significa para vosotros que una iniciativa enfermera nacida en la práctica diaria llegue a un congreso nacional y reciba este premio?
Desde el punto de vista profesional significa muchísimo. Es ver que una iniciativa enfermera que nace de una necesidad real del quirófano puede transformarse en un proyecto, llegar a un congreso nacional y ser reconocida.
Para nosotros es un reconocimiento al trabajo diario, a la implicación del equipo y al valor de la Enfermería quirúrgica en procedimientos de alta complejidad. También nos anima a seguir mejorando, desarrollando proyectos y dando visibilidad a todo lo que la Enfermería aporta a la seguridad del paciente y a la calidad asistencial.
Desde el Colegio de Enfermería de Toledo se quiere poner en valor este reconocimiento como ejemplo del liderazgo enfermero en ámbitos altamente especializados. ¿Qué importancia tiene que las instituciones profesionales acompañen y visibilicen este trabajo?
Es muy importante que instituciones profesionales como el Colegio de Enfermería de Toledo acompañen y visibilicen este tipo de iniciativas. Muchas veces estos trabajos nacen dentro del hospital o del quirófano y no siempre llegan a conocerse fuera de ese entorno.
Que el Colegio lo difunda ayuda a dar valor al trabajo realizado, a fortalecer la imagen profesional de la Enfermería y a que la sociedad conozca mejor todo lo que aportamos en ámbitos altamente especializados.
Además, sentir ese apoyo también es una forma de reconocimiento y puede animar a otros compañeros a investigar, innovar y presentar sus propios proyectos.
¿Creéis que el apoyo y la difusión por parte del Colegio de Enfermería de Toledo ayudan a reforzar el reconocimiento social de la profesión y a mostrar a la ciudadanía el papel esencial de la Enfermería en áreas como el quirófano?
Sí, claramente. La difusión por parte del Colegio de Enfermería de Toledo ayuda a acercar a la ciudadanía una parte de la Enfermería que muchas veces no es visible.
En el quirófano, detrás de cada intervención hay preparación, coordinación, controles de seguridad, material, registros y un equipo de Enfermería muy especializado.
Que el Colegio apoye y visibilice estos trabajos contribuye a reforzar el reconocimiento social y profesional de nuestra labor, y permite mostrar que la Enfermería de quirófano tiene un papel esencial en la seguridad, la organización y el cuidado del paciente.
¿Te gustaría añadir algún detalle más?
Solo quiero agradecer a todo el equipo de Enfermería del Bloque Quirúrgico, a nuestra supervisión, a nuestra directora y a los compañeros de Traumatología, Anestesia, Neurofisiología y Radiología, a los TCAE, celadores, técnicos de rayos y personal de limpieza, porque este premio es de todos.
Somos muchos los profesionales que intervenimos dentro del quirófano y me gustaría que todos se vieran reflejados. Detrás de este reconocimiento hay muchas horas de trabajo, mucha experiencia compartida y muchas ganas de mejorar.
También quiero agradecer al Colegio de Enfermería de Toledo que dé visibilidad a nuestro trabajo y al papel de la Enfermería quirúrgica.
Y, de una forma muy especial, a mi familia, por su apoyo incondicional, por entender el tiempo dedicado a este proyecto y por acompañarme siempre.
Para mí, la frase que mejor resume este proyecto es: “anticipar es cuidar”. Porque en el quirófano cuidar también es preparar, organizar, prever y estar un paso por delante para que el paciente esté más seguro.
Seguiremos trabajando para que el cuidado enfermero en el quirófano sea cada vez más seguro, más eficiente y más reconocido.











