Sorpresa mayúscula este martes en el Ayuntamiento de Toledo. Vox ha dejado en manos del Partido Popular que el Consistorio pueda volver a lucir este año la bandera arcoíris con motivo de la Semana del Orgullo LGTBI.
Así lo ha trasladado la vicealcaldesa, Inés Cañizares, durante la Junta de Portavoces en la que ha asumido la presidencia de la misma ante la ausencia del alcalde, Carlos Velázquez.
Tal y como ha podido conocer este medio, en la votación que han llevado a cabo para decidir si se instala esta bandera, los portavoces de PSOE, PP e IU han votado favorablemente mientras que Vox -que rechaza este símbolo y tiene como constante exigencia política la eliminación de las leyes LGTBI- ha vuelto a posicionarse en contra de la iniciativa.
Cañizares ha manifestado que se podría dar por válida la votación al haber mayoría, rompiendo así el acuerdo no escrito que alcanzaron en 2023 los dos socios de gobierno local -PP y Vox- para que no se instalase ningún símbolo en la fachada del Consistorio si no había unanimidad entre todos los grupos políticos.
En este momento, el PP ha señalado que tenía que consultar la decisión con el grupo. En principio, iba a haber tomado una decisión antes de las 14.00 horas pero pasado ese tiempo todavía no se ha pronunciado en un sentido u otro.
El mencionado acuerdo no escrito entre PP y Vox ha servido para que durante la legislatura no se instalen otros símbolos o pancartas propuestos por Vox ante el rechazo de PSOE e IU -como el de un colectivo antiabortista-.
Vox ha decidido obviar ahora el acuerdo que exige dicha unanimidad obligando así a los 'populares' a tomar la decisión final, lo que ha abierto la puerta a que el Ayuntamiento pueda lucir de nuevo la bandera LGTBI.
A preguntas de este medio, el portavoz del Grupo Municipal Popular, José Manuel Velasco, ha defendido el acuerdo que exige la unanimidad para poder instalar cualquier símbolo en la fachada principal del Consistorio, aunque no ha concretado la decisión final que se va adoptar.









