Más de 60 años en el mundo de la música, Víctor Manuel San José Sánchez -original de Mieres (Asturias)- ha vivido la época del franquismo, la transición y la democracia; ha sufrido la censura en sus propias carnes y ha sentido el miedo de la amenaza en la nuca.
No siempre escribir de la realidad fue fácil, ni considerado libertad de expresión. A él y a su mujer -la famosa cantante y actriz Ana Belén- llegaron a ponerle dos bombas en casa durante los últimos resquicios de la dictadura.
Aún así, el cantautor asturiano a sus 78 años continúa firme en su postura y escribiendo canciones donde plasma la realidad actual: la española y la del mundo en general.
El cantante, que vuelve a visitar Toledo -lo hizo en noviembre con el preestreno del documental de su canción 'Sólo pienso en ti' durante el festival Cibra- el próximo 28 de marzo, habla con Toledodiario.es sobre la situación política española, las fake news, Trump y las guerras del más allá.
Pregunta: Han pasado siete años desde tu último disco de canciones inéditas y regresas con ‘Solo a solas conmigo’. ¿Qué necesitabas vivir o pensar durante este tiempo para que nacieran las canciones de este nuevo trabajo?
Respuesta: Bueno, no he parado de trabajar... Llegó la pandemia, paré un ratito, como todo el mundo, y me puse en marcha de nuevo. He estado haciendo giras, como la del 75 aniversario, 'La vida en canciones'; hice un sinfónico también durante un año...
Pero yo, periódicamente, tengo la necesidad de escribir canciones. Es más, soy cantante porque escribo canciones, a lo mejor si no escribiese canciones no cantaba.
Y me encerré, escribí un montón de ellas, y he grabado 14 en este disco. Y es un poco dar noticia del tiempo que estás viviendo, de las cosas que te pasan a ti, de las cosas que ves que pasan alrededor. Siempre el artista o el que escribe canciones piensa que lo que él hace es lo más importante del mundo.
Yo ya estoy amortizado por la edad pero, estoy muy contento. Que te digan, a estas alturas de mi vida, que has hecho un disco bueno, pues me da muchísima alegría.
En el tema ‘Déjame por Dios que coja aire’ hay una crítica clara al clima político actual. ¿Te preocupa el tono del debate político en España?
Sí, me preocupa el tono, pero no solo porque me preocupe a mí, sino por el cansancio que se produce en la gente, que es absolutamente horroroso. Y también la deserción.
A veces es que no hay debate. Solo ocurrencias, insultos, mentiras... las vemos a diario. Entonces, eso la verdad, si que me preocupa mucho.
España vive una época de fuerte polarización política. Desde tu experiencia -viviste el final del franquismo, la transición y la democracia-, ¿crees que estamos retrocediendo en la forma de debatir y convivir?
Sí, la verdad es que yo esto no lo había vivido nunca. Desde la caída de las torres gemelas el mundo se partió en dos. A partir de aquí había unos buenos y malos, pero sin especificar demasiado en qué consistían los buenos y los malos.
No hace falta ocuparnos de España para ver que, internacionalmente es un desastre absoluto. La falta, digamos, de reglas, de leyes. No es que a mí me gustase especialmente Naciones Unidas, pero mediaba. Se ponía en medio y decía: "no os peguéis, no seáis imbéciles". Y con esto hemos tenido 80 años sin guerras en Europa, Parece una cosa importante, ¿no?
Pero de repente salta todo por los aires, porque hay una gente naranja que se dedica a romper cosas. Como cuando un niño pequeño se enfada y tira los huevos y los rompe. Entonces, es una situación insólita y yo entiendo que es muy desconcertante no solo para mí, sino para prácticamente todo el mundo.
Algunas canciones del disco también reflejan preocupaciones globales. ¿Cómo te afecta como creador vivir en un mundo donde las guerras vuelven a ocupar titulares cada día?
Yo, que tengo una edad, esto no lo había vivido nunca. O sea, que alguien decida de repente en Centro Europa invadir otro país y quedarse con un trozo...
Yo confío, que soy un optimista histórico, y sé que las cosas no son eternas y que Trump se va a ir a la mierda cualquier día. Pero no nos corresponde a Europa hacer eso, sino a los americanos. Son los que tienen que ver que tienen un imbécil como presidente y entonces tendrán que desalojarlo por su propio interés. Hay ya mucha gente asustada.
Nosotros lo sabemos mejor que nadie... hemos tenido a Ruiz Mateos de diputado en Europa. Pero que haya un gobernante que digamos, gobierna el mundo o que es hegemónico en el mundo, es una novedad. y aunque parezca imposible, podemos superarlo.
También hay en este disco una reflexión sobre el paso del tiempo y los errores. ¿La edad da una libertad especial para escribir y decir lo que uno realmente piensa?
Sí, la verdad es que sí. Yo en general me he sentido libre casi siempre, pero ahora, hay un momento que da igual lo que diga. Pienso esto, lo digo y lo cuento.
También porque no tengo obediencia con las redes sociales y que es una cosa que les pasa a la gente más joven y que está haciendo música. Sé que les machacan continuamente en las redes y ellos se cuidan también de decir determinadas cosas. Pero yo que no tengo redes, solo para informar que voy a cantar en Toledo el 28 de marzo. Pero ya está, ahí se acaba la historia.
Y que una parte de ti ya sufrió la censura...
Lo vivo de otra manera, evidentemente. Un día Rozalén, hablaba con Ana -mi mujer- y conmigo, y se estaba quejando de las redes y del acoso. Ana le dijo: "Vamos a ver, Mari, que a mí me pusieron dos bombas en casa...".
Claro, hemos pasado situaciones muy difíciles, muy complicadas. Donde una televisión, que era la única que había, jodía la vida para no sé cuántos años. Los tiempos nunca son cómodos y cuando tú tienes opinión y te gusta decir lo que piensas, pues hay gente que no le gusta.
Yo vengo de una guerra donde yo no quería gustarle a todo el mundo porque sabía que era imposible. Y eso fue lo primero que aprendí cuando empecé a cantar.
En la vida estás eligiendo en qué sitio, en qué lugar estás, cómo quieres llevar tu carrera, tus canciones. Son elecciones continuas.
No quiero dejar pasar también comentar contigo el documental que has hecho con nuestro paisano Hugo de la Riva, 'Solo pienso en ti'. ¿Cómo ha sido rodar con él? ¿Trabajar en este documental para ti?
Fue un trabajo de estos que surgen así como pequeñito y de la mano de la gente del Cibra. Yo les dije: "Hacer lo que queráis, no me preguntéis". E hicieron un trabajo estupendo, porque yo lo único que les recomendé es que se metiesen en Promi (Asociación para la Promoción del Minusválido), que es donde han vivido Mariluz y Antonio -protagonistas de la canción y del documental- muchos años y siguen viviendo allí.
Ahí encontraron joyas y sobre todo encontraron unas argumentaciones que no le va a dar ningún amigo mío que hable de mí. La canción ya sé que les gusta y la canción ha resistido el paso del tiempo estupendamente.
Pero después, se encontraron con muchas casualidades allí. y fue un trabajo muy bonito. Los trabajadores, los voluntarios... no solo hay gente que alborota y que da la lata y que es tóxica. Eso es lo que tiene valor. La gente que está ahí y que no vemos; la que trabaja a diario y colabora con la discapacidad.
Y yo estoy feliz porque haya aparecido todo eso.
Después de todo lo que has vivido y cantado, ¿qué preguntas te sigues haciendo cuando te quedas -como dice el título del disco- solo a solas contigo mismo?
La verdad es que como sigo teniendo curiosidad y me gusta saber lo que pasa y me gusta tener información, pues siento la necesidad de hacerme preguntas continuamente. Y a veces las preguntas que uno se hace no tienen respuesta. Entonces trato de buscar donde pueda tener algo que me devuelva y que sea positivo, porque esencialmente yo soy muy positivo.
No creo que el mundo se acabe por un gobernante más o menos. La vida es muy larga y las sociedades son muy complejas también. Y en esa sociedad que vivimos parece que el mundo se va a acabar. Pero el mundo no se acaba.
El mundo sigue, a veces con más dificultades, a veces con menos, a veces la historia avanza siempre, pero no en línea recta. A veces tiene parones bruscos y tiene situaciones desagradables, pero la historia avanza y vivimos en un país que es infinitamente mejor que el que hemos conocido la gente de una determinada edad. Entonces yo me agarro a eso siempre.
Ya sé que todo esto que me pasa no me gusta, pero me gustaba muchísimo menos lo que pasaba de 50 años.
Hay esperanza entonces, ¿verdad?
Sí, seguro, seguro. Y sobre todo por vosotros, por la gente joven. Es que a veces lees unos reportajes demoledores, son todos de derecha. ¿Qué cojones vas a hacer? Eso no existe. Es mentira. Lo que pasa es que las informaciones se cuecen y a veces por buscar el titular sensacionalista y el click pues ya está. Te vas por la pendiente y equivocas a la gente también.
Pero no todo el mundo es así. Hay mucha gente positiva, haciendo un buen trabajo social y son muy buena gente. Y es que no es irreversible nada. Cuando dice hay chavales que tienen nostalgia del franquismo.... Te voy a contar solo cinco minutos.
Además hay mucha gente que dice, bueno, todo es opinable. No, no, no es opinable todo. O sea, tú tienes tu opinión y yo la mía, evidentemente. Pero hay unas cosas que son reales. Y las cosas reales se pueden comprobar con que dediques cinco minutos a comprobarlas.














