La localidad de Urda se afana este lunes en tareas de limpieza y evaluación de daños tras las inundaciones registradas por la inmensa tromba de agua que cayó este domingo por la tarde en la localidad, que no dejó heridos pero sí obligó a rescatar a siete personas de dos vehículos y atender numerosas incidencias.
El alcalde, Manuel Galán, traslada en declaraciones a este medio que la situación fue "preocupante" y que se han registrado "daños bastante importantes, sobre todo en instalaciones deportivas, el gimnasio y un pabellón municipal". "A dos particulares se les han inundado los sótanos con más de un metro de agua, pero seguimos evaluando daños”, apunta.
"La intensidad de la lluvia no paraba y seguía lloviendo y lloviendo. Estuvimos muy preocupados por no saber si había personas afectadas", traslada Galán, que indica que el agua no ha impedido hoy que el alumnado pueda asistir a clase en el colegio o que el centro de salud funcione con normalidad tras no haberse registrado daños en el mismo.
Apunta que, debido a la riada que se generó, la carretera que discurre en Urda tuvo que ser cortada en dos tramos: "Ahora tiene bastante barro, pero está abierta y se puede circular", matiza el regidor.
Este próximo miércoles tenían convocado un pleno, en el que van a ver "si es factible" acordar la solicitud como zona afectada por la emergencia -zona catastrófica- en el casco urbano, pero todavía lo están evaluando: "Si es viable, lo pediremos", añade.
















