El Valle de Toledo es una zona paisajística y natural que ofrece la panorámica más icónica de la ciudad sobre el río Tajo. Es una seña de identidad que estos días protagoniza algunas noticias por la aparición de corzos pastando en una de sus laderas o, también, por la puesta en marcha de un proyecto que ha despertado recelo en ciertos colectivos por la afección que pudiera tener en el entorno.
Se trata de un proyecto básico y de ejecución para la conexión de la movilidad con la otra ribera 'el Valle-Polvorines', una ambiciosa intervención urbanística y paisajística destinada a transformar la movilidad en la margen opuesta del río Tajo. La ejecución del mismo está actualmente en licitación y las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta el próximo 2 de marzo.
La inversión total que contempla el proyecto, elaborado por el estudio de arquitectura Cachivache Atelier, asciende a 517.670,45 euros (IVA incluido). Cuenta con un plazo de ejecución previsto de cinco meses y abarca una superficie de 6.000 m² comprendida entre el Hospital del Valle, el Parador Nacional y la carretera TO-3100.
La actuación pretende mejorar de forma integral la conexión entre la ribera y zonas de alto valor turístico, como el Mirador del Valle. Por ello, el equipo de Gobierno local de PP y Vox ha integrado la misma en el Plan de Sostenibilidad Turística de Toledo, que cuenta con la financiación de la Unión Europea a través de los fondos Next Generation.
El objetivo principal es "fomentar el turismo de naturaleza y la movilidad no motorizada, aliviando la presión que actualmente soporta el Casco Histórico de la ciudad", recoge el proyecto. Para ello, el diseño se fundamenta en la recuperación de caminos y sendas naturales ya existentes, que actualmente presentan trazados discontinuos y carecen de las condiciones de seguridad necesarias.
Las actuaciones incluyen la limpieza de estos senderos, la resolución de problemas de escorrentías y la mejora de la accesibilidad universal, asegurando itinerarios con pendientes máximas del 6% y la eliminación de barreras arquitectónicas. Además, se dotará a todo el recorrido de balizas solares para una iluminación sostenible, así como de mobiliario urbano que incluye papeleras y fuentes de agua potable.

La 'playa de Toledo', una plaza-mirador con una fuente transitable
El proyecto define varios hitos diseñados como zonas de estancia y contemplación. El elemento central será una nueva plaza-mirador situada a mitad del recorrido, que ofrecerá vistas singulares de la ciudad. Albergará la denominada 'playa de Toledo', una innovadora fuente transitable con 12 chorros o proyectores LED.
En este escenario se plantea incorporar tumbonas o un graderío de cinco baldas que también sería una plataforma metálica con forma de abanico revestida de madera, un elemento que, ligeramente, evoca la idea que trasladó el alcalde, Carlos Velázquez, de crear un auditorio integrado en el Valle.
Asimismo, el plan introduce medidas de urbanismo táctico en la Ronda del Valle y otros tramos asfaltados. Mediante pinturas en el asfalto y la señalización adecuada, se busca invertir la jerarquización de los usos viarios, permitiendo que el peatón recupere espacios frente al tráfico rodado.
En la zona del Hospital del Valle, se ampliará y mejorará el aparcamiento superior, fomentando su uso como aparcamiento disuasorio para incentivar la circulación peatonal por el entorno natural.
Esta conexión entre el Valle y Polvorines, según remarca el proyecto, no solo mejorará la infraestructura física de Toledo, sino que consolidará un modelo de "ocio saludable y sostenible" en un entorno que en 2022 fue declarado como la “panorámica nocturna más bonita del mundo”.

Dado que el ámbito de actuación cuenta con un carácter protegido por su valor paisajístico, todas las intervenciones han sido diseñadas bajo criterios de reversibilidad y sostenibilidad. Se utilizarán materiales respetuosos con el medio ambiente, como pavimentos de terrizo y madera de pino tratada en autoclave para las plataformas de estancia.
En este sentido, el propio proyecto precisa que "se ha trabajado en colaboración con asociaciones como ARBA para asegurar la integración de vegetación autóctona y el respeto absoluto a la flora existente". Sin embargo, la mencionada asociación ha desmentido que se haya tenido en cuenta su opinión para desarrollar esta iniciativa.
El proyecto del Valle abarca la conexión hasta la entrada al parque de Polvorines, donde actualmente se están llevando a cabo otro proyecto, la Ciudad del Cine, con fondos europeos, que también ha recibido críticas por algunas actuaciones que, según ARBA Toledo, habría causado "daños" en el entorno natural.
Concentración contra el proyecto y defensa del Gobierno local
La Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono en Toledo ha expresado su rechazo a este proyecto que califica de "operación de maquillaje verde". Por ello, ha convocado una concentración este próximo sábado en la plaza del Ayuntamiento contra lo que considera una actuación de "urbanización progresiva en pro de generar una atracción turística a costa de nuestra naturaleza".
"Nos oponemos, y lo haremos siempre que se intente imponer un modelo de intervención que ignora la legislación ambiental, la participación ciudadana y el valor ecológico real de nuestro entorno. El Valle es patrimonio común, no un espacio disponible para experimentos urbanísticos disfrazados de ecología", reprocha sobre la actuación prevista por el Ayuntamiento.
El Gobierno local de PP y Vox ha trasladado su "sorpresa" por este rechazo de ARBA al proyecto y ha defendido, en palabras del concejal de Medio Ambiente, Rubén Lozano, que e este proyecto "no se va a utilizar ni un metro cúbico de hormigón" sino que va a "recuperar y restaurar zonas que están muy degradadas, logrando nuevos espacios de ocio en un escaparate que es mundial y que no ha tenido ninguna actuación durante décadas".
"Me sorprende también porque a lo largo de estos casi tres años de legislatura hemos realizado numerosas campañas de 'basuraleza' en las que hemos extraído de esos taludes y esos rodaderos del Valle toneladas de de residuos... No entiendo esta reacción", ha insistido el concejal.










