Sobre el terreno en el que se produjo el accidente ferroviario de Urda hace casi una semana trabajan esta mañana unos 40 agentes de la Guardia Civil que van a realizar las últimas batidas de búsqueda y localización de posibles restos biológicos, además de seguir recabando pruebas para la investigación.
Los coches de los trenes AVE e Iryo siniestrados el pasado 28 de octubre ya no se encuentran sobre la plataforma, sino fuera de las vías de alta velocidad. Se van a empezar a retirar de la zona cero y serán trasladados al punto establecido por la autoridad judicial, sin que haya sido determinado el lugar exacto.
A esta hora una góndola grúa se encuentra en el terreno para facilitar los trabajos junto a los agentes de la Guardia Civil, entre los que se encuentran miembros de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS), de la Unidad de Drones del Servicio Aéreo, de Seguridad ciudadana, de Tráfico, del Escuadrón de caballería, dos guías caninos del Grupo Cinológico y miembros de la Policía Judicial.














