Un colegio de Fuensalida utiliza el cine como altavoz contra el 'bullying': "Quedarse callado también es parte del problema"

Este sábado, 2 de mayo, se celebra el Día Mundial Contra el Acoso Escolar. Entre un 9% y un 34% del alumnado en España sufre acoso en las aulas según los estudios más recientes de entidades como UNICEF, UNESCO, Amnistía Internacional o la Fundación ANAR

'No mires. Actúa'. Así se titula el corto que los alumnos del colegio público Tomás Romojaro de Fuensalida han protagonizado para visibilizar el acoso escolar en las aulas. El profesor y tutor de la clase de quinto de primaria, Alberto Copeiro, se ha unido a Borja Elez, de la productora LaBuitre, para dirigir una pieza audiovisual y sacudir conciencias dentro y fuera de los centros educativos.

Durante una conversación con Toledodiario.es, ambos reflexionan sobre el origen del proyecto que nace de un curso de formación docente al que Alberto decide apuntarse. 

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Aquí es donde se proponía la creación de un cortometraje como herramienta educativa y, a partir de esa base, el profesor decidió implicar a su alumnado en una iniciativa que les permitiera trabajar valores desde una experiencia práctica.

El tema no fue impuesto. “Fueron los propios alumnos quienes eligieron el tema; el acoso escolar sigue siendo una realidad que les toca de cerca”, explica el docente. A partir de ahí, el proceso creativo se construyó de forma colectiva, desde la lluvia de ideas inicial hasta la elaboración del guion.

La participación del alumnado fue completa. No solo interpretaron los papeles frente a la cámara, sino que también asumieron funciones relacionadas con la producción, el vestuario o la organización del rodaje. Incluso aquellos que no podían aparecer en imagen encontraron su espacio dentro del proyecto.

“El cortometraje no es solo un producto final, es todo el proceso educativo que hay detrás. Trabajamos el cine en el aula como una herramienta para educar en valores como la empatía, el respeto o la igualdad”, explica Copeiro.

Un problema que evoluciona

Entre un 9% y un 34% del alumnado en España sufre acoso escolar, según los estudios más recientes de entidades como UNICEF, UNESCO, Amnistía Internacional o la Fundación ANAR. Es aquí donde la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE) calcula que aproximadamente uno de cada cinco estudiantes sufre 'bullying' en nuestro país.

Copeiro advierte de que el acoso escolar ha cambiado en los últimos años. Aunque el componente presencial sigue existiendo, el entorno digital ha ampliado las formas en las que puede manifestarse y más, cuando la mayoría de sus herramientas de trabajo en el aula son aparatos tecnológicos.

La detección de casos es otro de los problemas en este ámbito. “No todos los casos se detectan a tiempo, y en ocasiones la respuesta llega tarde o resulta insuficiente. Y la víctima es siempre la que tiene que actúar”, afirma, apuntando a una realidad que en ocasiones deja a las víctimas en una situación de vulnerabilidad.

“El problema no es solo del centro educativo; familias, administración y profesorado tenemos una responsabilidad compartida”, sostiene el docente. Desde su experiencia, insiste en la necesidad de educar en empatía y en la importancia de actuar.

“Es fundamental que el alumnado no solo evite el acoso, sino que aprenda a posicionarse cuando lo presencia”, añade.

Y llegó Borja, para "condensar un mensaje muy fuerte en pocos minutos"

De una manera "espontánea", el enfoque del proyecto fue claro desde el principio. "Buscábamos un mensaje directo, apoyado en lo visual, sin necesidad de recurrir al diálogo", explica Borja, director del corto.

 Para ello, recurrieron a recursos expresivos concretos, utilizando situaciones exageradas para “evidenciar lo absurdo del acoso escolar".

"El objetivo no es solo mostrar el problema, sino provocar una reacción en quien lo ve", explica Borja. En este sentido, insiste en la implicación del público y recalca que el espectador no puede quedarse como un observador pasivo y "tiene que posicionarse".

Desde LaBuitre, tratan de captar con este contenido audiovisual, que tiene "un enorme potencial", sirva para este tema y otros muchos como "una herramienta de transformación social". "Especialmente, en un contexto en el que el contenido digital influye directamente en cómo piensan y actúan los jóvenes".

Un mensaje claro: actuar

Para Alberto y Borja, el proyecto tiene un destinatario claro: aquellas personas que optan por mirar hacia otro lado.

"Nos gustaría que este trabajo sirva para abrir los ojos a personas que no le dan importancia a estas situaciones. Tristemente, en muchas ocasiones, hay personas que no quieren ver lo que ocurre delante suyo, o que no la dan la importancia que merece. A todas esas personas es a quien va dirigido este proyecto, para que tomen conciencia y actúen cuando se den estos casos", sentencia Borja.

Por eso, este corto es una llamada a la implicación colectiva que cobra especial sentido en una jornada como el Día Mundial contra el Acoso Escolar que se celebra este sábado, 2 de mayo. Pero que, como recuerdan, debe mantenerse viva todos los días del año.

PUBLICIDAD

Scroll al inicio